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PUBLICACION REVISTA D

viernes, 22 de julio de 2011

UN ARTE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN... LA JARCIA XINKA



Un Arte En Peligro De Extincion

La Jarcia Xinka


El arte de la Jarcia, es el tejido con fibra de maguey que se entreteje y se elaboran telares para construir una diversidad de elementos útiles en el hogar.
Muchas familias elaboran artesanías de jarcia como hamacas, morrales, matatas, cinchos, carteras y otros artículos, como forma de generar ingresos económicos. Los materiales que utilizan son mezcal, hilo de algodón y nylon. Los núcleos de artesanos más representativos se encuentran en el casco urbano (Barrio El Calvario) y en las comunidades de Yancolo y El Rodeo.
El hilo de maguey es la materia prima básica para la elaboración de morrales, matates, hamacas, lazos, esponjillas y otras artesanías que los indígenas xinkas elaboran con tejido en sus ratos libres, debido al alto porcentaje de migración a Estados Unidos de los hombres de la región.
Por ello, las indígenas de Comapa, Jalpatagua, Santa Maria Ixhuatan, etc  de la etnia Xinka tienen que dedicarse a las tareas del campo, al cuidado de sus familias y del hogar.

Se ubica en el corazón de los departamentos de Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa, a unos 80 kilómetros de la ciudad capital, es el centro económico y político de la región por ser camino Fronterizo a el Salvador. Comapa es una de sus 13 comunidades indígenas xinkas de la región, pero siempre se ha destacado por la organización y unidad de sus habitantes desde hace siglos.
La obtención de la fibra del maguey es un proceso que lleva 15 días en promedio, según las mujeres xinkas de Comapa, primero hay que recolectar leña y cortar las pencas del maguey.
Una vez que se han cortado las pencas se asan, labor que toma varios días según la cantidad, las cuales deben ser de magueyes que ya han producido agua miel, pues éstas contienen mayor cantidad de fibra; una vez que han terminado se dejan reposar.
Luego de que han sido azadas las pencas, éstas se machacan con ayuda de una herramienta hecha de madera, al igual que hace más de 500 años, y se ponen a secar nuevamente.
La fibra se remoja durante algunos días y se peina y seca, tarea que se repite según la calidad del hilo que se desea, así como su blanqueado.
Una vez que se tiene la fibra peinada y blanqueada, se utiliza una herramienta parecida a un trompo de madera llamada malacate, con la cual se hila la fibra para elaborar una sola hebra.
Desde niñas, las mujeres de Comapa son adiestradas en la elaboración del hilar de maguey y el tejido, ya que entre más sea el número de personas en la familia es la cantidad de dinero que se obtiene.
Sin embargo, la deforestación que durante cientos de años ha acabado con muchos mezquites y magueyes es un aspecto preocupante para la industria del hilo y las artesanías en esta zona.
Las asociaciones de artesanos reconocen que nunca han reciben apoyos del gobierno, ni de entidades públicas, se han empezado procesos para replantar magueyes y evitar una mayor desertificación.
Las mujeres aseguran que gracias a la obtención de contratos para exportar sus artesanías a Europa y Estados Unidos se ha mejorado su condición económica, pero ello no impide que atiendan su hogar, los hijos y muchas veces las parcelas y el ganado.
Con el respaldo de organizaciones indígenas han conseguido exportar sus productos, principalmente a Europa y Estados Unidos, con lo que han logrado ingresos que les permiten hacer frente a la difícil condición económica.
El fenómeno migratorio ha modificado la vida en la zona, pues hoy el teléfono es una herramienta básica para esta etnia, además de que siempre están pendientes de las noticias que en algo se refieren a Estados Unidos.
Los jóvenes tienen distintas metas: mientras que los varones nacidos en la región siguen con la idea de ir “al norte’’, las jovencitas buscan continuar con sus estudios a nivel medio superior y superior.
Los Xinkas son por naturaleza desconfiados, es difícil que sin conocer a alguien previamente acepten una entrevista, incluso para visitar la comunidad, YOSOYXINKA. COM solicitó permisos a las autoridades locales con varios días de antelación.
Después de una larga charla, las mujeres  y artesanos hicieron una petición: “Queremos que el gobierno ayude para que no se arriesguen tanto nuestros familiares al pasar a Estados Unidos, por eso tardan en regresar, escriba ahí que sólo pedimos que les den permiso para ir a trabajar’’.
Más de 400 especies
El maguey pertenece a la familia Amaryllidaceae, conformada por más de 120 especies, entre las que destacan Agave Potatorum Zucc, Amarilidáceas (Tobalá) y el Agave Angustifolia Haw (espadín), ya que por sus características vegetativas al ser transformadas en Kuxa bebida tradicional y ancestral de los pueblos xinkas, dan una calidad y sabor inconfundible a la bebida.
En la actualidad, el término comúnmente utilizado en Oriente para nombrar a la Kuxa, es maguey. Nuestro país es el centro de origen de la familia Agavaceae, a la que pertenecen ocho géneros, entre ellos el que se obtiene para hacer tequila. De las 273 especies descritas de esta familia, que se distribuye en el continente americano -desde Dakota del Norte, Guatemala, Estados Unidos, hasta Bolivia y Paraguay- en México se encuentra la mayor diversidad con 205 especies, de las cuales, 151 son endémicas.
Los municipios más ricos en número de especies son Jutiapa, , comapa, Jalpatagua, Xalapan, Ixhuatan, Jumaytepeque.
Los magueyes son plantas de hojas en roseta, gruesas y carnosas, dispuestas sobre un tallo corto cuya piña inferior no sobresale de la tierra. La mayor parte de dichas plantas pertenece al género Agave L. De éste género, en Guatemala  hay más de 200 especies.
“El árbol de las maravillas, es el maguey, del que los nuevos o chapetones (como en Indias los llaman), suelen escribir milagros, de que da agua y vino, aceite y vinagre, miel, arrope e hilo, aguja y otras cien cosas’’. Así escribió el jesuita José de Acosta en su Historia Natural y Moral de las Indias.
Hoy día, como desde hace siglos, los magueyes con sus imponentes tamaños y extravagantes formas, caracterizan los paisajes de las zonas áridas y semiáridas de nuestro país y contribuyen a la conservación y retención del suelo; en algunas regiones se cultivan delimitando bordos o terrazas para evitar la erosión y el deslave de las tierras. Su cultivo hace posible la ampliación de la productividad agrícola en zonas frías y calientes.



LA CESTERÍA UN ARTE ANCESTRAL DEL PUEBLO XINKA




La Cestería y El Arte Con Palma 

Del Pueblo Xinka


Los Orígenes 

Los grandes inventos del hombre han obedecido siempre a necesidades tan reales que han significado la solución de problemas universales. Este fue el caso de la cestería, que se inicia en el momento en que los núcleos humanos tuvieron la necesidad de contener alimentos trasladarlos y almacenarlos como resultado de la acumulación de excedentes de sus actividades económicas. La cestería resolvió también las necesidades de empaque para la transportación de esos bienes y el almacenamiento. 

No existen fechas en la historia universal para determinar el inicio de la cestería, pero se debe de aceptar que su desarrollo se dio en momentos similares en cada sociedad. 

Desde entonces cada grupo humano ha practicado una variedad específica de cestería con las materias primas que le brinda su entorno ecológico, y el conocimiento de las propiedades de cada una de ellas. La cestería se continúa consumiendo en todas las sociedades del mundo. 

Las variadas técnicas de tejido de las fibras vegetales son una aportación al desarrollo de los textiles, especialmente por el concepto de entrecruzamiento de hilos que corresponden a la trama y la urdimbre, ahora hecho con fibras blandas. Fue un gran invento de la humanidad. 

La cestería es una de las actividades humanas más abundantes en el mundo. En contraste con otras actividades artesanales, el número de personas dedicadas a la cestería es muy superior a quienes trabajan los textiles y la alfarería que igualmente tienen amplia difusión en muchos países. 

LA CESTERÍA XINKA 

En el caso del pueblo xinka, debido a sus cambios y diversidad de climas, no se conservaron muchas muestras de la cestería prehispánica, pero existen testimonios de los antecedentes de esta actividad. Destaca por ejemplo en el norte de Jutiapa y Santa Rosa, la presencia de cestas prehispánicas que fueron tejidas con las mismas técnicas que las que actualmente se emplean en regiones contiguas. 

Una razón para explicar la presencia y abundancia de esta artesanía es que el proceso de trabajo de la cestería requiere de inversiones mínimas y en ocasiones de ninguna, ya que dependiendo de cada pueblo los instrumentos de trabajo son las uñas, los dientes y piedras, eventualmente con el auxilio de herramientas tan sencillas como navajas para seccionar las materias primas. 

Es importante mencionar -para entender la difusión de estos productos que se elaboran con raíces, tallos y hojas- que al paso del tiempo su manufactura se han hecho más complicada y sus formas se ha diversificado. En otro aspecto, la cestería es fundamentalmente un recurso de empaque, pero es también almacén, lugar de dormir, pared, baño, contenedor de líquidos, instrumento para cocinar algunos alimentos, objeto de decoración, juguete, etc. 

Los nombres de muchos objetos tejidos nos dan idea de su origen: Mecates, Petates, juncoles, petath, soyates, lazarios, chiquihuites, sabucanes etc., todos ellos de origen indígena, sin embargo, no son los únicos que se producen en la actualidad ya que la colonización española aportó sus propias formas y materiales, de tal manera que las canastas y una buena cantidad de cestas de fibras duras presentan influencia hispana. 

Las Materias Primas 

En Jutiapa, Jalapa y Santa Rosa, region de diversidad ecológica, hablar de raíces, cortezas, tallos y hojas, resume una variedad muy amplia de materias primas con que se trabaja la cestería, pero es tan grande esta variedad que al mismo tiempo dice poco de los nichos ecológicos de donde provienen y del conocimiento que el artesano ha cultivado. 

Las materias primas para la cestería en el caso de Jutiapa reciben nombres tan diversos como la pluralidad cultural del país, es por eso que un buen número de productos como la palma, se les menciona de manera diferente de acuerdo a la región: Torota, guanil, palma, petolon, tul, palmito, bejuquillo entre otros. 

Para otras materias primas sucede una situación contraria, pues existen nombres con los que se conoce de manera genérica un producto pero que incluye una amplia variedad de ellos, ese es el caso del bejuco que se trabaja en diferentes estados del país con variantes en las especies de un lugar a otro. 

Las características y propiedades de cada materia prima determinan en buena medida la técnica que se emplee para ser tejida. En ocasiones como en el caso del carrizo y materiales similares, las mismas técnicas que se emplea en varias regiones americanas. Las diferencias en una canasta por ejemplo, aún cuando sean del mismo material, surge de la creatividad de cada pueblo para consolidar diferentes formas, decoraciones, acabados y las soluciones que en cada caso se de a los retos técnicos. 

El tratamiento de las materias primas antes de llegar a la fase del tejido es diverso, algunas se limpian y se trabajan verdes como ocurre con el sotolo y otras plantas similares, el pino y en algunos casos la palma las ramas y hojas del sauce. 

En otros casos, la materia prima debe de someterse a un proceso de limpia para eliminar la corteza, algunos se hierven como el bejuco y en otras se deja secar como en algunos lugares se hace con las distintas varas usadas para la cestería. 

El logro de distintas tonalidades en la materia prima también implica un trabajo previo: la coloración café del pino se logra secando la fibra y después rehidratándola para trabajar; el negro, hirviéndola, como lo acostumbran los papalhuapas y el blanco de la palma con baños de vapor de azufre usado en diversos lugares. 

Destaca entre la coloración que se da a las materias primas el uso de los tintes naturales, hechos a base de flores, cortezas, hojas y líquenes cuyos ejemplos más destacados son las cestas de carrizo rojo y negro que tejen los xinkas de la Yupiltepeque, comapa, los taxisqueños, que emplean el negro, amarillo, rojo y café predominantemente, los petates que hacen las mujeres xinkas de jalapa y santa rosa de lima, y en los últimos tiempos el teñido de la fibra del henequén con este tipo de materiales que hacen las mujeres xinkas en estos tiempos. 

Complementa la coloración de la cestería un uso muy difundido de las anilinas, de fácil obtención en cualquier lugar aunque no es sencilla su aplicación en algunas fibras que no asimilan fácilmente estos colorantes. 

A pesar de este diversidad en los materiales, la cestería tiene similitudes por la técnica que se emplea para su manufactura que consiste en cualquiera de las siguientes alternativas: El entrecruzamiento de trama y urdimbre para hacer un tejido como los petates, con una considerable variedad de modalidades; el tejido en espiral, es decir el amarrado de mazos de fibras que se inician espiralmente en el centro de la base de cualquier cesta y el amarrado que se basa en atar la fibra, generalmente palma, a la parte ya construida. 

Las fronteras entre las técnicas de construcción son endebles por la diversidad y combinación de recursos, sin embargo podemos distinguir las que a continuación se describen: 


Materiales Rígidos: Carrizos, bejucos, varas y mimbre 

La dureza de estos materiales no permiten el derroche de alardes técnicos, sin embargo los artesanos se las ingenian para utilizar estas fibras como trama o urdimbre, y para que de acuerdo a sus cualidades físicas se empleen para iniciar el tejido de diferentes maneras, dependiendo siempre de las características que se les quiera dar. 

Con estos materiales, generalmente se inicia la urdimbre de una cesta con un cruce inicial de fibras. De acuerdo al objeto que se construya, el material de la urdimbre puede ser sustituida por otro especialmente cuando se trata de objetos de trabajo como canastos y cestos, por delgadas tiras de madera o raíces de gran resistencia. 

La base del tejido, cuando se trata de materiales duros, puede ser sustituida por una madera plana con perforaciones laterales para incrustar las fibras con las que se continuaré el tejido. Este recurso se emplea para objetos decorativos ya que no ofrece objetos resistentes 

En principio el trabajo de tejido es similar en las materias primas mencionadas, sin embargo, el tratamiento previo de los materiales y los acabados definirán las características de cada obra. 

En el caso del carrizo se logran piezas de extraordinaria belleza cuando se secciona este material en tiras muy delgadas y uniformes con remates de carrizo aplanado en los bordes, este trabajo se enriqueció recientemente, combinando los colores del carrizo seco, verde y flameado como lo hacen artesanos xinkas. 

Las distintas clases de bejuco y de vara que manejan los artesanos ofrecen otras alternativas de trabajo y de embellecimiento. Una cesta puede concluir en un trenzado apenas perceptible en el borde o convertirse en un segundo tejido exterior como ocurre en las elegantes canastas mandaderas. Una urdimbre doblada para concluir el tejido puede formar bellos arcos en el borde de una canasta. 

Materiales Semiblandos: Palma, Tule, Paja de Trigo y Sotol.  

Estos materiales al igual que los rígidos, se tejen en su mayoría mediante el cruce sencillo de trama y urdimbre, con resultados diferentes, dependiendo del tipo de materia prima, ya que el sotolo da lugar a un tejido rígido, comparado con la maleabilidad del tul o de la palma.  El tejido de sarga, es muy empleado en los petates de distintos lugares, como los que elaboran con palma los xinkas de Yupiltepeque y del Comapa.  

martes, 19 de julio de 2011

ELECCION XURAYA XINKA/ UNA TRADICIÓN O UNA BURLA AL PUEBLO XINKA

ELECCIÓN XURAYA XINKA 

Seis hermosas señoritas protagonizaron el magno evento de Señorita Xinka que se llevó a cabo el día domingo 17 de julio en las instalaciones del Turi Sport Construction ubicado en aldea Las Tunas Jutiapa.

El evento dio inicio a las 10:00 a.m. el jurado calificador compuesto por Lina Machado, Luis Fernando Recinos y Mario Vielman tuvieron la ardua labor de elegir a la nueva representante de la comunidad indígena Xinca. 
Entre las participantes estuvieron: Clarisa Hernández representante de Las Tunas, Iris Calderas representante de Animas Lomas, Nancy Hernández representante de El Barreal, Odilia Ordoñez representante de Cantón San José Buena Vista, Rosa Gudiel representante de Encino Gacho y Lesly Rosemary Sarceño representante de Jícaro Grande.

Quienes a su vez se presentaron en traje casual, traje de deportes, traje típico regional y traje de gala en los cuales lucieron los rasgos Xinkas que caracterizan a la mujer jutiapaneca.Las porras no se hicieron esperar apoyando a su candidata favorita, al final del evento se dio a conocer el fallo el cual quedó de la siguiente manera:

Señorita Xinka 2011-2012: Clarisa Hernández representante de Las Tunas

Señorita Deportes: Rosa Gudiel representante de Encino Gacho

Señorita Simpatía: Odilia Ordoñez representante de Cantón San José Buena Vista

Señorita Elegancia: Lesly Rosemary Sarceño representante de Jícaro Grande

Gracias a Mijutiapa.com

jueves, 7 de julio de 2011

LA SERPIENTE GIGANTE DE GUIJA

La Gran Serpiente Del 
Lago De Güija


Cuentan que en lo profundo del lago de Güija se encuentra un templo gigantesco de piedra  y adentro del él habita una serpiente gigante de ojos color cielo, cuenta la historia que hace siglos en los principios de nuestro pueblo el Señor del Cielo bajo a la tierra porque descubrió que los habitantes de Uy'ku se habían cristianizado y se enojo tanto que mando a su hija a Nik'ili que era un serpiente gigantesca a destruir a ese pueblo traidor.

Cuando la serpiente llego al pueblo empezó a vomitar fuego helado, cuando el Señor se dio cuenta de lo que había hecho se arrepintió y castigo injustamente a la serpiente y envió a una abuela principal está deteniendo a la gran serpiente por su pie y mando a sus otros abuelos a colocarle dos cadenas gruesas de oro. La abuela la alimenta con pescado y si esa culebra se sale se secará la laguna y destruye a todo Jutiapa. 

En cierta ocasión en que el agua bajo un poco; unos campesinos indígenas se internaron en las profundidades del lago. Se cuenta que tocó la punta de la iglesia y también refieren que algunas personas han intentado ir hasta lo profundo a buscar un tesoro que aseguran hay en el templo pero cuentan que quedan encerrados y se los come la serpiente.


LAS LAGRIMAS DE ATATUPA



Las lágrimas de Atatupa 



Atatupa era una princesa xinka, la hija más querida y predilecta del señor de los cerros. Era muy bella y todos los nobles de la región se disputaban su mano. De diversos pueblos llegaban los pretendientes, pero ello no se decidía por ninguno. Su padre, a pesar de quererla tanto, era un hombre guerrero, de carácter fuerte y cerrado a cosas sentimentales. Con el paso del tiempo Atatupa se enamoró de un príncipe de tierras lejanas. Los amoríos de la joven pareja llegaron a oídos del señor de los Cerros, quien desde el primer momento desaprobó la relación. 
La princesa por más que insistió no obtuvo respuesta favorable de su padre. Enfermó gravemente y desconsolada fue a llorar sus penas a la orilla de una pequeña fuente en donde se reflejaba su rostro. Se dice que lloró tanto y tanto, que con sus lágrimas de amor incomprendido se formó un gran arroyo, mismo que da nombre a un balneario ubicado en las cercanías de la cabecera municipal. Cuentan los ancianos que las aguas del arroyo no son heladas y tienen cierto sabor salobre y todo aquel hombre forastero que se bañe en el mismo se casa con una miteca. 



ORALIDAD "LA LAGUNA DE GÜIJA" CENTRO CEREMONIAL Y ARMÓNICO XINKA



Origen del Lago de Güija 
Un portal de los Xinkas
 


La oralidad indígena refiere que las erupciones de varios volcanes salvadoreños obstruyeron las corrientes de algunos ríos de la región dando luar al surgimiento del lago. Por su parte el estudioso de la tradición oral guatemalteca Celso Lara, refiere que: 
“en Asunción Mita se afirma que la laguna de Güija fue creada por el diablo en los principios de los tiempos, ya que estaba en el volcán de Suchitán. Como todos los diablos y demonios del infierno se pelaban por el volcán porque ahi existía una gran entrada a otro mundo, el diablo mayor tiró su corona a la tierra y ésta se convirtió en la laguna. Algunos moradores de Asunción Mita afirman haber visto la corona del diablo en el fondo de la laguna, aunque los salvadoreños sostienen que el diablo creó la laguna para apagar el volcán de Izalco.”

En la aldea San Juan La Isla, comunidad asentada en las riberas del lago de Güija se entrevistó a Balvino Hernández de 74 años de edad, quien refirió que en su niñez un vecino llamado Francisco Linares, conocido como “don Chico” y que murió a edad muy avanzada, le narró en cierta ocasión como se había originado el lago: 

“Pues ese señor que murió de 135 años dice que le contaban a él que ese lago no existía, ese dice que reventó ese cerro que le llaman San Diego, reventó en fuego y cuando hizo erupción como hay unos ríos, hay dos ríos que son grandes pero ya al final se juntan los dos cuando entran al lago se unen y dice que era un rió y le dicen el rió del desagüe, entonces dice que cuando hizo erupción el cerro tapo el rió y de allí se hizo el lago, le cantaban a él”. 

Según el Abuelo Abel Peña, narró el siguiente párrafo sobre el origen del lago de Güija, que contiene elementos similares a los relatos anteriores: 

“Hace muchos años había un pueblo antiguo asentado de xinkas y con la llegada de los colonizadores construyeron allí había una iglesia, pero la gente del pueblo se volvió muy mala, avariciosa cuando los conquistadores trajeron la búsqueda de oro y la codicia por lo material, no se querían y hablaban mucho del pueblo. Hasta que un día Dios provocó una enorme tormenta para acabar con esa gente, llovió y llovió hasta que se hundieron todas las casas ninguna de las personas sobrevivió, todas se ahogaron y de esa agua se formo la laguna”. 


La Piedra con Forma de Mujer 

Los vecinos de La Cantiada tienen una versión acerca del origen del lago de Güija y que contiene un nuevo elemento: una piedra con forma de mujer. Refieren que antiguamente existía un pueblo llamado Zacualpa de origen xinka, ubicado en las márgenes de un río del mismo nombre. En una ocasión los vecinos se encontraban celebrando una fiesta acompañada de danzas. Un anciano por una revelación divina fue avisado de lo iba a suceder en la comunidad. De inmediato fue a dar aviso a los comensales. Les advirtió que el rió iba a explotar, que huyeran lo más rápido posible, pero, que no volteasen a ver lo que estaba sucediendo. Acato seguido la población empezó a abandonar Zacualpa, en la huida una mujer desobedeció y volteó a ver que es lo que sucedía en su pueblo. En ese instante fue convertida en estatua de piedra, algunos moradores aseguran que todavía se puede ver su figura en las riberas del lago. Afirman que debido a la explosión el río cambió su cause dando origen a la formación del lago de Güija. 
Un relato similar relacionada con la Piedra en Forma de Mujer se encuentra en el siguiente apartado: 

“En el lago hay una piedra con la forma de una mujer, porque cuando fue la erupción del cerro había un baile y en ese momento llegó un anciano para darle la nueva a la gente, anunciando que iba a haber una erupción y se iba a convertir todo en un lago. 
El anciano llegó a una casa donde vivía un niño tierno, pero el anciano era leproso, y cuando la mujer lo vio le preguntó qué tenía y él le contestó que eran llagas que no se curaban con nada, sino que solamente la receta que tenía era que le entregara a un niño pequeño como ese, para quemarlo y después ponerse la ceniza sobre las llagas.Entonces la mujer le regaló al niño y él lo quemó. Pero cuando ella entró, y ya el señor se había ido encontró a un niño más bonito que el que tenía y les dijo que salieran de ahí por la erupción. Pero ella también tenía tres hijas que estaban en el baile, y cuando las fue a traer les dijo que no vieran para atrás cuando fuera la erupción pero una de ellas iba brava porque la fueron a sacar del baile y volteó a ver, por eso se quedó hecha piedra y en el lago está la piedra con sus dos pechos”.




JUTIAPA EN LA HISTORIA


JUTIAPA EN LA HISTORIA Y LEYENDA 
UN GRAN LIBRO DE UN ORGULLO JUTIAPENSE!!!


Alrededor del siglo octavo antes de Jesucristo, vale decir unos dos o tres siglos antes de que existiera Homero, la Ilíada, la Odisea, y conociera el mundo el esplendor de Priamo, de Aquiles y Ayax, más tarde sepultado en las cenizas de Troya, floreció aquí en nuestra tierra, la estirpe indígena de los pocomames, los pipiles y los Xinkas, que integraron las primeras formaciones socio-políticas y étnicas de lo que hoy se conoce como el departamento de Jutiapa, Guatemala.

Los pocomames se asentaron en la parte central y oriental del departamento. Los pipiles reinaron en la parte meridional, como es Atescatempa y Asunción Mita, y se extendieron hasta Cuscatlán. Exponentes milenarios de su cultura y su ancestro, son los actuales conocidos monumentos construidos y erigidos por ellos a sus grandes héroes y príncipes, conocidos hoy como los montículos o pequeñas colinas de piedra plana, llamado uno de ellos Cerro de las Lajas, situado en el extremo sur de la población de Asunción Mita (valle de Mictlán). A su vez, los pocomames construyeron también sus propios monumentos, que están ubicados, entre otros, en el extremo suroriental de la ciudad de Jutiapa, frente al cementerio del pueblo.
Los aborígenes pertenecientes al tercer grupo, o sea, los Xinkas, poblaron lo que en la actualidad constituyen los municipios de Yupiltepeque, Pasaco, Comapa, Jalpatagua y Conguaco, o sea, la parte de la sierra o región montañosa del sur y la gran sabana ubérrima de lo que forma el gran valle de Jalpatagua, surcada de los grandes ríos del Pululá, el río Paz y otros.

Los conquistadores castellanos encontraron en los fieros combatientes de estos grupos étnicos jutiapenses, la más feroz de las resistencias en la defensa de su propia nacionalidad violada por el invasor. El sacrificio de su sangre, la de estos grandes soldados del oriente nacional, hizo que floreciera en todo el departamento de Jutiapa y pueblos aledaños, la que hoy es conocida y respetada en todo el país como la estirpe oriental de los hombres francos, talentosos y valientes, que se distinguen de los del resto del país por sus modales carentes de simulación y sin amanerados refinamientos, que, a pesar de que los saben cultivar por medio de la cultura y los buenos modales clásicos, nunca son en el hombre oriental producto de la hipocresía, sino de su franqueza y su sinceridad evidentes.

Los destructores de la nacionalidad amerindia sintieron en carne viva la ferocidad combativa de estas legiones jutiapanecas, que lucharon unificadas bajo las banderas patrióticas del gran cacique Copán Galel, jefe de la insurrección indígena oriental coaligada con los demás caciques de Mictlán, los de Esquipulas y de Chiquimula, así como con el más cercano aún llamado At-Tescat-Tamatl, que reinó por la región de Atescatempa, dándole su nombre, y las comarcas surorientales de Jutiapa.
Copán Galel, corno jefe máximo de la insurrección indígena oriental, puede compararse, no obstante el escuetismo de la información histórica, con el otro gran jefe del movimiento insurreccional andino del alto Perú, José Gabriel Gondorcanqui, o mejor conocido como Gabriel Tupac Amaru y su hermano de los mismos apellidos, orgullo de la raza aimara y de la quétchua, cuyos pasos aún se oyen en el silencio milenario de las cumbres perpetuas del Machu Picchu, y su eco se extiende todavía aún más allá de los confines de la araucanía, y pervive en el sueño de los amautas.
Xochil Apán (río de las flores) es el verdadero nombre aborigen original de Jutiapa. (No Xuti-apán). Se ha dicho que tuvo origen en la voz xuti o jute. Este conocido molusco fluvial jamás pudo impulsar o sácudir la imaginación florida y hondamente poética de los padres pocomames de la raza, hasta haber dado el nombre a su tierra amada con base en el del oscuro caracolillo. Debió ser la fulgurante maravilla de la pradera innumerable de Xochil Apán o río de flores (Jutiapa), poblada de miles de millones de flores o xochiles, la que hizo que su numen imaginara blasonar con aquel símbolo su sagrada pacha mama o madre tierra, como llaman los quétchuas y aimaras a la tierra que nos dio el primer aliento, la vida prístina y undívaga, y también la muerte, que nos espía en la esquina del monte, como una neblina baja.

Pasaron los siglos y los años antes de que el departamento y la propia ciudad de Jutiapa enfilara sus galeras hacia horizontes civilizados. Los pueblos sin libertad política son como las maquinarias inmóviles sumergidas en el barro del pasado primitivo. La conquista eso fue lo que produjo en las formaciones étnicas alejadas de la capital, de la provincia o del Estado. Las ricas ciudadelas donde se concentraba el poder político fueron saqueadas y esquilmadas en su producción de bienes de toda índole y hasta de consumo, para exportar las riquezas a través de los mares con destino al mandarín lejano, que vivía del sudor y la sangre de los millones de parias que vegetaban en estas tierras bajo la férula de los encomenderos y los traficantes de la esclavitud en toda la gama de sus formas.

Bellísimo ejemplo fue el que dieron en el occidente del país y en Cuscatlán, los levantamientos insurreccionales contra el dominio español, los patriotas Atanasio Tzul y los hermanos Lucas Aguilar y otros. Este no fue sino una imitación moderna, en su tiempo, de los viejos movimientos insurreccionales contra la esclavitud impuesta por el imperio romano, encabezados por los líderes Aristónico, Cleón, Euno y Espartaco, este último entre los años 74-7, después de Cristo, en Italia. Más de cien mil esclavos llegaron a poner al borde de la derrota a los opulentos generales imperiales, luchando por conquistar la libertad. Pero lamentablemente, en uno y otro casos, fueron malogrados los sacrificios de los esclavos por la falta de un plan ideológico debidamente organizado y dirigido hacia fines concretos y definidos, de cuya carencia se valieron los opresores para desbaratar todas las insurrecciones.

Situados nuestros extintos antepasados todavía en la época en que carecían del tesoro más preciado para el hombre, cual es la libertad, el historiador y el crítico cometerían un grave error al creer que los pocomanes, pipiles y los Xinkas, se distinguieron únicamente como guerreros o labriegos. De ninguna manera. Descollaron también en las artes, en las ciencias, en los deportes y en todas las actividades de la cultura. La exigua información histórica es casi muda al respecto. Pero las investigaciones de los grandes antropólogos y mayistas, tales como el gran maestro y fino amigo nuestro, doctor Rafael Girard, y muchos más que han dedicado su vida al estudio de la sabiduría profunda de los grupos étnicos desgajados de las razas nórdicas y de los mayas y tlascaltecas, cuya lengua hablaban en nuestras tierras orientales, afirman todo lo contrario. Es más que seguro que escribieron sus propios bellos dramas líricos y étnicos, semejantes o mejores que el Rabinal-Achí, en donde el alma aborigen llenó varios milenios de su gloria.

Existe la errónea creencia de que el indígena de los tiempos modernos es retrasado mental. Nada más inexacto. Grandes matemáticos y maestros de todas las disciplinas del saber, quienes incluso hemos tenido el honor de que sean maestros de nosotros personalmente en la escuela y en la universidad, son indígenas auténticos, naturalmente superados con base en la cultura que recibieron. Y el retraso que es notorio en la inmensa mayoría de su clase, es nada más que aparente y debido a la pobreza y la indiferencia centenaria en que han discurrido sus generaciones, carentes de los medios necesarios para su ilustración, ya de parte de sus progenitores como del Estado mismo, que solamente se ha preocupado en la educación preferente de su clase y de la raza mestiza a que pertenecen sus sempiternos titulares.

Hay indicios fuertes de que los padres de la raza aborigen oriental descollarían en la lírica, en el teatro y en la narrativa. Es preciso escuchar a algún anciano de los de mayor edad y linaje, para darnos cuenta de la fluidez con que narran las leyendas y tradiciones de la raza. Es cautivante la forma expresiva y novelesca con que cuentan los pasajes de cuando les salió al camino por primera vez el espanto de la Siguanaba. Empiezan diciendo que fue en una noche de luna, cuando ésta estaba como el propio día, y que se veía que los luceros temblaban como de miedo o frío sobre los cogollos del guachipilín y del tempisque. El caballo piafaba, relinchaba, como poseso de una hecatombe interior, y encabritándose hasta cuán alto era, con las patas delanteras hacia el cielo, golpeaba la cresta de los cercos de piedra de lado a lado del camino. Y al pasar medio presuroso como a veinte pasos de la orilla del río, se oían las carcajadas y el chapoteo en la poza de la Siguanaba. Se oían los jajayos de la Siguanaba, habría dicho mi hermano-amigo Guayo Sánchez Grijalva, si hubiese de describir a la Siguanaba, bañándose en el río a las dos de la madrugada, y llamando con las manos hacia el río al viajero ya casi muerto del miedo.

Las leyendas del Duende, el Sombrerón, el Zipitío, el Cadejo, la Llorona, la bruja que se convierte en cocha (marrana) negra o mula prieta en la noche más oscura, son muy comunes en la tierra jutiapense. Son parte integrante e indestructible del acervo legendario de nuestra raza. Y aunque parezca paradójico, integran una de las riquezas de la tradición autóctona. Frente a la cultura científica y materialista del hombre moderno, forman un contraste que enriquece el folklore espiritual del pueblo. Tuvieron mucha más razón los historiadores, intelectuales y antropólogos que hace muchos años se reunieron en el famoso congreso indigenista de Pátzcuaro, en México, cuando propugnaron y establecieron que no debía destruirse, y por el contrario mantenerse, el precioso caudal de las creencias sanas y aún las inclinaciones y simpatías de los millones de indígenas del continente, hacia lo que ellos consideraban como valores eternos e insustituibles del espíritu nacional inmerso en cada hombre aborigen. Recordamos aún, que durante aquel histórico congreso de Pátzcuaro, se recibió en la asamblea un impresionante mensaje enviado por El Gran Tecolote Blanco Jaspar Hill, desde el extremo septentrional del Canadá, donde saludaba a los congresistas en su carácter de soberano o jefe de treinta millones de indios dispersos a lo largo de todo el continente americano, quienes espiritualmente se consideraban hijos y protegidos del gran anciano tecolote blanco Hasper Hill.

Algo que podríamos llamar leyenda jerezana o de Jerez, es la de El Partideño. Nuestras abuelas jerezanas y la mía propia, hablaban del Partideño como de algo muy conocido y familiar de los habitantes del lugar, así como de Atescatempa, de Chalchuapa y San Isidro, de la vecina y hermana república de El Salvador. Era la historia en parte auténtica y en parte legendaria, de un hombre llamado en términos que acaso no correspondan a la realidad histórica, bandolero, con mezcla de pirata por sus relaciones con éstos que asolaban los mares en tiempos del dominio español, que se colocó fuera de la ley, sin quererlo él mismo, debido al tratamiento injusto y despótico que recibió del Corregidor de aquel entonces, con motivo de haberse enamorado el Partideño, de una hija del Corregidor llamada creo que Matilde. El Partideño siendo aún muy joven, conoció a la hija del poderoso representante de la autoridad peninsular, y tanto ella como él formaron un bello romance amoroso que fue de la total desaprobación del Corregidor. Al darse cuenta éste de las relaciones sentimentales y puras del intruso joven que le era antipático, dio órdenes a la soldadesca bajo su mando para que lo persiguieran por todas partes y lo llevaran prisionero, con el propósito de ejecutarlo sin ninguna formalidad como era costumbre. El prisionero se le fugó a su opresor una y otra de las veces que fue capturado, y al final de cuentas decidió convertirse en partideño o jefe de banda de hombres armados y fuera de la ley, como se les llamaba entonces.

El Partideño, injustamente perseguido, logró emboscar al Corregidor en algún lugar de su corregimiento y lo ejecutó mediante su ley y la razón de la fuerza. Desde entonces comenzó a deambular por toda la anchura de las provincias centroamericanas limítrofes con el mar Pacífico. Su acción permanente y aplaudida por todos sus compatriotas, era la de asaltar todas las recuas o transportes de mulas que llevaban el oro y los tesoros que los mandarines provinciales enviaban forzosamente al Rey de España, por medio de galeones surtos en la bahía de Fonseca y navegantes por todo el Pacífico, en donde acechaban los piratas famosos de entonces, aliados y coludidos aquí en el continente con el Partideño. De esa cuenta los piratas robaban los tesoros adentro del mar y el Partideño robaba el oro y la plata que viajaban entre las capitales de provincia y Fonseca. Aparece, entonces, de nuevo Jerez en el escenario de la existencia trágica y tremenda de el Partideño. Para esconder y guardar en lugar seguro e inaccesible las riquezas mal habidas que arrebataba al Rey de España en su tránsito, el Partideño escogió la legendaria Cueva del Partideño, la cual, según la creencia de los ancianos de varias generaciones de Jerez, se halla en una de las cumbres más intrincadas e inaccesibles del volcán Chingo, o guardián milenario de los habitantes de Jerez, Atescatempa y Chalchuapa. La leyenda dice que en una y otra de las paredes rocosas de la enorme cueva, con piso de lajas finas a manera de los ladrillos modernos, se hallan todavía unas grandes argollas de hierro empotradas en la roca, las cuales evidentemente servían para tender la hamaca en donde descansaba y dormía el valeroso Partideño.

De acuerdo con creencia centenaria, aún en la actualidad permanecen escondidos e intactos en las profundidades oscuras de La Cueva del Partideño, los cofres de armellas y aldabas de los piratas y partideños, que guardan la aurífera y argéntea maravilla de las bambas, y la rutilante pedrería de las joyas que los invasores hispanos robaban a su vez a los príncipes, princesas y grandes señores y caballeros indígenas de Iximché, Tulán, Xilbalbá y Gumarcaj.

Y más allá de los grandes trancos centenarios que marcaron la evolución histórica —ya no legendaria sino histórica— de Jutiapa, aparece en los tiempos la ciudad cabecera de este mismo nombre (tierra poblada de flores o xochil apán), fundada oficialmente con la categoría de Villa de Jutiapa en el año 1847, y 74 años más tarde, el 6 de Septiembre de 1921, adquirió finalmente la categoría de ciudad cabecera del departamento de Jutiapa. Sin embargo, aún mucho antes de este acontecimiento histórico, la autoridad administrativa central y los pueblos hermanos vecinos, ya le conocían desde mucho antes su prestancia de cabecera o capital de la circunscripción departamental de su nombre.

Muchas de las grandes epopeyas que llenan de brillantez la historia de nuestra nacionalidad, tuvieron como escenario lugares del departamento de Jutiapa y también su cabecera. Mucho antes de que ésta fuese creada como tal, tuvieron lugar los preparativos de la campaña emprendida por el general Justo Rufino Barrios, en pos de constituir la Federación Centroamericana, en diversos lugares jutiapanecos, así como posteriormente el embalsamamiento del cadáver e inhumación del corazón del libertador, en uno de los predios centrales de la ciudad cabecera de Jutiapa, en abril de 1885, vale decir en lo que en aquel entonces era el edificio de la Jefatura Política del departamento, a veinte metros hacia el sur del actual parque central Rosendo Santa Cruz, de Jutiapa.

En la hacienda Mongoy, ubicada al sur de la población de Asunción Mita, Jutiapa, tuvo lugar la histórica reunión de los presidentes centroamericanos Luis Bográn, de Honduras; doctor Zaldívar, futuro iscariote del unionismo federalista; y el propio general Barrios. Durante muchos años, los antiguos propietarios de la hacienda Mongoy mantuvieron como tesoros de recordación de la efemérides gloriosa, las tres sillas en que se sentaron los tres presidentes, que se proponían hacer una sola de las dispersas nacionalidades de nuestra mesoamérica. También en Jerez, el general Barrios tuvo otra reunión con Zaldívar, algunos generales guatemaltecos y don Luis Bográn, poco antes del tiempo señalado para emprender la marcha inmortal y malograda. Fue firmado entonces el histórico Pacto de Chingo (Jerez). Al caer abatido en Chalchuapa el general Barrios, su cadáver fue trasladado a Jerez, en donde los médicos le hicieron preparativos previos a la operación definitiva del embalsamamiento hecho en la Jefatura Política de Jutiapa, lugar donde habría de reposar en la tierra su auténtico corazón de benemérito del ideal más bello porque ha muerto guatemalteco alguno.

En el sacrificio de los hijos de la patria en su celo por la integridad del territorio nacional guatemalteco, también tuvo como escenario varios lugares del departamento de Jutiapa, la gran jornada defensora del honor nacional conocida como Campaña de 1906. En esta jornada que duró considerable tiempo para coronarse en victoria del ejército guatemalteco sobre el de la vecina y hermana república de El Salvador, fue vencido y muerto en el paraje Los Entrecijos, al sur del pueblo de Yupiltepeque, el general Tomás Regalado, Presidente de El Salvador, quien fue derrotado y muerto por el ejército nacional comandado por el general guatemalteco Ángel María Aguilar Santamaría.

Relataba el muy anciano capitán Belisario Recinos, de Santa Catarina Mita, que después de las largas horas que duró la batalla de Los Entrecijos, en la cual ya no se distinguía disparos sino un solo ensordecedor estruendo de los cañones de las dos artillerías contrarias y las infanterías luchando frente a frente, se divisó a lo lejos el avance de la persona del general Regalado, cabalgando su mula tordilla y seguido por su infantería. En ese momento, contaba nuestro relator, fue un auténtico diluvio de fuego el que empujó el ejército guatemalteco sobre el invasor, hasta que se vio caer junto con su cabalgadura al general Regalado bañados en sangre. Y en oleadas inmensas irrumpían los soldados del ejército invasor con el propósito evidente de recoger el cadáver de su comandante supremo; pero todo fue inútil, porque no pudo pasar nadie hasta donde cayó el general, quien fuera recogido por los vencedores y traído al pueblo vecino de Yupiltepeque, bajo cuya ceiba centenaria que aún existe (en la actualidad sólo existe el tronco de la milenaria ceiba, el follaje se secó), fue embalsamado y llevado posteriormente a descansar en su propia tierra, Santa Ana, donde yace en un panteón egregio y monumental, rodeado de leones gigantes.

Los sociólogos e historiadores modernos, creo que entre ellos el inglés Arnold J. Toinbee, han dicho que la historia de los pueblos es la de sus guerras. Nosotros estimamos que no debe ser así. La historia de cada pueblo ha de ser la de sus instituciones progresivas y pacíficas; la de su producción intelectual y artística, de las ciencias, de sus deportes; de la producción integral e industrial de bienes de toda índole y de la cultura colectiva, que irradien bienestar a las mayorías de la comunidad regional, nacional e internacional. Si esto último ha de integrar lo que se llama progreso, es obligado afirmar en cualquier enjuiciamiento autocrático de la realidad, que desde 1921 en que Jutiapa emergió a la civilización moderna como ciudad y cabecera de la comunidad regional departamental, ha permanecido en un notorio estancamiento, el cual exige una inmediata movilización de recursos y esfuerzos para sobrepasarlo.

El marasmo abúlico en que ha permanecido la ciudad y la región departamental en lo que va del presente siglo, no es culpa únicamente de la indiferencia y excesivo compadrerismo pseudopolítico interno, sino de su deficiente organización administrativa, tanto municipal como estatal, y del excesivo centralismo de que ha padecido y padece la administración pública de la nación, en donde no se mueve una hoja de las ramas más minúsculas del árbol administrativo, sin la venia del poder central y de sus órganos medulares.

En lo que va por memorizar acerca del pasado reciente, se puede afirmar que desde que fue construido el hermoso cuartel del corazón de la ciudad, el primero que se hizo de todos los demás de la república, y terminado en mayo de 1861 por el coronel Leandro Navas, la ciudad de Jutiapa ha merecido bien poco a sus alcaldes y gobernantes.

Este fragmento fué tomado de: Ensayo Monográfico de Jalpatagua Autor: Lic. Sergio Reyes Mazariegos

PRUEBAS DE COMPETENCIA LINGÜÍSTICA EN IDIOMA XINKA EN JUTIAPA

PRUEBAS DE COMPETENCIA LINGÜÍSTICA Y ETNOLOGICA DEL IDIOMA XINKA SE APLICARA A DOCENTES EN JUTIAPA


El día de ayer miércoles 06 de julio fueron autorizadas por el Señor Director Departamental de Educación del Departamento de Jutiapa, Lic. Henry Flores Duarte a travez de la Sección de Educación Bilingüe Intercultural y de la Sección de Aseguramiento de la Calidad Educativa, las pruebas de Competencia Lingüística y Competencia Etnológica en Idioma y Cultura Xinka, pueblo indígena originario del Departamento para ser aplicadas a docentes de los niveles de Preprimaria y Primaria que actualmente desarrollan en sus centros educativos Educación Bilingue e Intercultural en el idioma Xinka, en la actualidad existen autorizadas en el departamento 32 escuelas de nivel primario como Bilingües Interculturales Xinkas y 12 de Preprimaria con una cobertura de mas de 7,000 niños y niñas de los Municipios de Jutiapa(cabecera) y de Yupiltepeque que son educados desde su herencia y cultura originaria.

Para la Sección de Educación Bilingue Intercultural de Jutiapa es un gran orgullo que en menos de 6 meses de trabajo se estén desarrollando mas proyectos de los que en años anteriores no se había logrado, por lo cual es un inicio positivo al desarrollo de las Cultura Indígena Originaria Xinka en el Departamento.

En el Mes de agosto se aplicara por primera vez este proceso que acreditara a los docentes como aptos para la enseñanza del Idioma y el desarrollo de la cultura en los niños y niñas del Departamento.


PUEBLO INDÍGENA XINKA  de Nueva Santa Rosa vota en contra de la minería metálica



La consulta fue convocada por el Concejo Municipal en la cualparticiparon siete mil 602 vecinos inscritos en el padrón electoral, quienes asistieron a votar para expresar su opinión sobre los proyectos mineros que se están instalando en ese departamento.

El resultado de la votación fue 98.8 por ciento votaron no a la mineríay 1.1 por ciento voto si a la actividad extractiva de metales preciosos en Nueva Santa Rosa.

Según los vecinos del lugar, ese fue el primer paso de un proceso de consultas en la región, porque el próximo domingo 10 de julio se efectuará otra votación en el municipio de Santa Rosa de Lima, donde la población decidirá sobre la instalación, desarrollo y operación de proyectos de minería química de metales en su territorio y luego continuarán elecciones similares en otros municipios de Santa Rosa.

Para este proceso la municipalidad de Nueva Santa Rosa publicó en el diario de Centro América la convocatoria a participación en la votación, así como el reglamento respectivo para que se diera cumplimiento al Código Municipal, el cual establece las condiciones en que se debe hacer la consulta
El 98.8 por ciento de los votos en contra de la minería metálica fue el resultado de la consulta municipal de vecinos efectuada el domingo último en Nueva Santa Rosa, Santa Rosa.