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PUBLICACION REVISTA D

domingo, 15 de marzo de 2015

PRONUNCIAMIENTO INTERNACIONAL "ENCUENTRO CONTINENTAL CONTRA LA MINERÍA Y POR LA SOBERANÍA POPULAR"


PRONUNCIAMIENTO INTERNACIONAL 
"ENCUENTRO CONTINENTAL CONTRA LA MINERÍA Y POR LA SOBERANÍA POPULAR"

Ante la agresión e insolencia imperial,la solidaridad y lucha activa en defensa de la República Bolivariana de Venezuela.

Las y los participantes del Encuentro Continental Contra la Minería y por la Soberanía Popular que se realiza en la ciudad de Mataquescuintla, Jalapa, Guatemala durante los días del 11 al 17 de marzo del 2015, delegados de 60 organizaciones de 16 países – Guatemala, El Salvador, Brasil, Perú, Honduras, República Dominicana, Colombia, Haití, Costa Rica, México, Argentina, Canadá, Estados Unidos de América, Sudáfrica, Noruega e Islandia - convocados por la Articulación de Movimientos Sociales hacia el ALBA; ante la nueva agresión de los Estados Unidos de Norteamérica en contra de la República Bolivariana de Venezuela

Expresamos:

1. Nuestro profundo reconocimiento al rol que la Revolución Bolivariana de Venezuela ha jugado en el impulso de procesos de integración Sur-Sur, en la constitución del proyecto ALBA, CELAC, y conjuntamente con los BRICS, en los esfuerzos por constituir un cambio radical en el orden mundial y en el debate sobre la necesidad de transitar a un nuevo modelo civilizatorio que rompa con el capital y su naturaleza depredadora y destructiva.

2. El incondicional e irrestricto respaldo al Gobierno, democráticamente electo, de la República Bolivariana de Venezuela y al Presidente Compañero Nicolás Maduro, que ha logrado de manera exitosa desmontar una y otra vez, la conocida estrategia intervencionista y de desestabilización impulsada desde el Imperio y sus secuaces, que pretende nada menos que derrocar el proceso revolucionario, apropiarse de las reservas de petróleo e instalar un régimen títere subordinado a los capitales transnacionales e intereses imperiales.

3. Denunciamos que la guerra mediática, la guerra económica, los atentados terroristas, las guarimbas, los intentos de Golpe de Estado, las operaciones encubiertas y creación de grupos paramilitares han pretendido desmoralizar, debilitar y resquebrajar el apoyo popular al proceso revolucionario.

4. Valoramos altamente que todas esas maniobras de la derecha y el imperio, han sido enfrentadas de manera exitosa y decidida por el Pueblo venezolano, conducido por su gobierno; por ello, ante el fracaso del último intento de golpe de estado, que contó con la participación directa de Estados Unidos y motivó que se decretara medidas legítimas y necesarias en defensa de la soberanía nacional, la reacción imperial ha sido provocar una escalada de agresiones que desembocaron en un decreto que declara “una emergencia nacional con respecto a la amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos representada por la situación en Venezuela”.

5. Ante la gravedad de las implicaciones que conlleva ese decreto, expresamos nuestro más enérgico rechazo ante la amenaza vertida por parte de los Estados Unidos de Norteamérica en contra de la República Bolivariana de Venezuela y reafirmamos que la principal amenaza para la humanidad lo constituye el gobierno imperialista estadounidense, encabezado por Barak Obama.

6. Nos sumamos a las voces de los pueblos de nuestra Patria Grande quienes una y otra vez hemos sido explícitos en defender, con los medios necesarios, no solamente la Revolución Bolivariana de Venezuela sino el resto de los procesos emancipatorios y revolucionarios en Nuestra América.

7. Llamamos a los países del ALBA y a los que apoyan a Venezuela, a tomar las medidas necesarias para defender la República Bolivariana de Venezuela, redefinir sus relaciones con los Estados Unidos y profundizar los procesos revolucionarios que están en marcha.

8. Convocamos a los movimientos sociales y pueblos de nuestra Patria Grande a movilizarnos mediante la lucha y solidaridad activa en contra la injerencia imperial y en defensa de la Revolución Bolivariana de Venezuela.

Por la Defensa de Nuestra Patria Grande

Sí a la Vida, No a la Agresión e Intervención Imperialista


sábado, 14 de marzo de 2015

"ENCUENTRO CONTINENTAL CONTRA LA MINERÍA POR LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS" GUATEMALA


"Encuentro Continental 
Contra la Minería 
 por la Soberanía Popular" 

Se realiza en el municipio de Mataquescuintla, Jalapa en Guatemala, desde el 11 al 17 de marzo, con la participación de representantes de 17 países, de América, Europa y África.

El evento tiene como finalidad el intercambio de experiencias sobre las multinacionales que invaden los diferentes continentes del mundo, por la "extracción de los minerales y compuestos que guarda la Madre Tierra", reafirmar los movimientos sociales buscando su unidad nacional e internacional en defensa del territorio, el agua y la vida, .

Mataquescuintla es uno de los municipios de la región Xinka ha manifestado en forma pública, su rechazo a la minería y a la invasión de territorios por transnacionales, con el apoyo de sus autoridades locales, municipales y la población en general.

El encuentro Continental Contra la Minería y por la Soberanía Popular inicio este 11 de marzo, con las conferencias de Jorge Beinstein y Win Dirksensen ambos expertos internacionales sobre las problematicas sociales del Continente América, posteriormente distintos delegados de América y otros Continentes exponen su situación en sus países.

"Los intentos de imponer un modelo extractivo nos llama a actualizar nuestras estrategias de lucha, desde la lucha de clases y la cosmovisión como pueblos, para revitalizar y orientar la lucha indígena y campesina, retomando principios y valores propios de la cosmovisión de los pueblos: la opción por la vida, la unidad, la solidaridad, la equidad, la complementariedad, la sabiduría de los abuelos, la lucha contra la cosmovisión dominante y la unidad de los pueblos por la defensa de sus derechos.




















FOTO: DANILO ZULETA

miércoles, 11 de marzo de 2015

MUJERES INDIGENAS UNIVERSITARIAS CONTRA EL FEMINISMO



MUJERES INDIGENAS UNIVERSITARIAS 
CONTRA EL FEMINISMO

“Yo no me considero feminista. No es odiando a los hombres que vamos a resolver nuestros problemas. Cómo voy a rechazar a mi padre sólo porque es varón. Si él es a la persona a quién más amo”, comenta una postgraduada indígena maya contrariada cuando se le pregunta sobre si ella es feminista o no.

Esta es una reacción compartida por muchas mujeres indígenas cuyos procesos de profesionalización no lograron configurarlas completamente como individuos autónomas (occidentalizadas).

Las diferentes corrientes feministas, planteadas únicamente como teorías autonomistas, o políticas antipatriarcales, y no tanto como concepciones metodológicas para la construcción comunitaria de nuevos conocimientos eco interculturales (epistemologías), continúan siendo occidentales. Por ello, sus categorías de compresión y de análisis de la realidad, específicamente de las relaciones de poder, son esencialmente euronorteamericanas. Centradas exclusivamente en el sujeto (actor) individual desligado, armado de su libertad y autonomía. Con dichas categorías se puede analizar y comprender sociedades (donde prima el individuo sobre el interés comunitario), más no comunidades (donde el interés comunal prima sobre lo individual).

Esta promoción de la supremacía del interés individual sobre lo comunal colisiona con la lógica indígena de la interdependencia (interrelación) que rige no solo la vida de la comunidad humana sino también de la comunidad cósmica. En la filosofía occidental el sujeto pleno es el individuo autónomo. En las filosofías indígenas la felicidad consiste en la interrelación equilibrada en la comunidad humana y cósmica. Por ello, para diferentes corrientes feministas la complementariedad entre varón y mujer es vista como un vicio, pero para las mujeres indígenas es una virtud porque la plenitud es “con el otro” (equilibrio). Esto no es heteronomía (dominación), ni autonomía, sino ontonomía (interrelación complementaria sentipensante). Yanantin, diríamos los quechuas.

Otra dificultad que encuentran algunas corrientes feministas en los diferentes mundos de mujeres indígenas es la desacralización del cuerpo y de su función reproductiva. Por el predominio del eros sobre ágape, en la gestión corporal que hacen o explican dichas corrientes, anulan la dimensión espiritual-mística del cuerpo humano y lo reducen a un simple campo de disputa de poder, desligado de la comunidad cósmica. De este modo, el hedonismo termina por vaciar, no sólo estructuras axiológicas comunales, sino el sentido ecoespiritual del ser humano como la materialización más próxima de la identidad y conciencia de la Pachamama.

No es sólo el individualismo metodológico y el antropocentrismo euronorteamericano de las corrientes feministas lo que alienta la apatía de muchas mujeres indígenas, sino también, en la medida que algunas indígenas se adentran en los círculos feministas, aquellas se dan cuenta que “algunas” mujeres son más iguales que el resto de las mujeres. Especialmente cuando aquellas son feministas tituladas, blancas y ricas.

Los privilegios de clase y la rentabilidad del capital de la blanquitud son realidades cotidianas reproducidas por muchas teóricas o “intelectuales” feministas frente a las otras. Así como el marxismo (por ser hijo del occidente) anuló la diversidad identitaria de los sujetos revolucionarios, y aún no asume a los pueblos indígenas como actores sociopolíticos plenos, así también los feminismos, centrados en la meritocracia y la filosofía occidental, explícita o implícitamente se niegan a reconocer a mujeres o colectivos indígenas como actoras auténticas de sus procesos de emancipación integral.

El marxismo y el liberalismo se autoproclamaron tutores de los pueblos indígenas (no ciudadanos), así también algunas compañeras, en su intento de liberar a las mujeres subalternizadas, terminan definiendo lo que es bueno y malo para todas las mujeres, como si todas fuesen occidentales, sin contemplar no sólo la diversidad de racionalidades que rigen la vida de los pueblos, sino anulando también las epistemologías diferenciadas.

El feminismo, en su sentido amplio, es una propuesta epistemológica de liberación del dominio del colonialismos, occidentalismo, patriarcalismo, clasismo, racismo y especismo. Por ello, el ecofeminismo se constituyó (en un determinado momento) en un método de liberación para la Madre Tierra presa de la devastación del sistema-mundo-occidental. Pero, infelizmente muchas corrientes feministas, presas del paradigma de la simplicidad antropocéntrica, que sacrifica el todo por concentrarse en las partes, se han abocado únicamente en la autonomía, derechos sexuales, cuotas biológicas de poder para la mujer, etc.

Varones y mujeres estamos permeados por el machismo, y lo reproducimos en diferentes grados, pero no todos/as estamos dispuestos a asumirnos, ni nos asumiremos, como individuos, autónomos, desligados de la comunidad humana/cósmica. Urge desoccidentalizar los feminismos y repensarlos dentro del paradigma de la ecointerculturalidad si acaso deseamos hacer del feminismo un aporte para la liberación de la Madre Tierra y de la humanidad.

LAS HIERVAS DE LOS PUEBLOS


HIERVAS DE LOS PUEBLOS

“Nuestra cultura es casi vegetariana, no necesariamente como los hindúes, que por razones que podríamos llamar ideológicas, no se comen a los animales. Aquí hay una cultura de hierbas de resistencia, pues se dice: no hay nada que comer, solo macuy”.

Luis Villar, biólogo e historiador, explica que el concepto de plantas nativas viene por el linaje de la vegetación, lo cual no tiene nada que ver con lo antropológico, más bien es biológico.

Villar agrega que se refiere al área mesoamericana, particularmente del centro sur de México y norte de América Central, hasta el sur de Nicaragua. Según el historiador, las plantas nativas comestibles suman no menos de 300, la mayoría de estas no están descritas, pero todas soportan la cultura culinaria y deben su importancia a que fueron los pueblos originarios guatemaltecos los que se encargaron de su domesticación.

“Esto puede comprobarse con el uso del loroco, que se consume en el área de Guatemala y El Salvador, al igual que el chipilín, que tiene una condición semejante al sur de Chiapas, “son linajes que se articularon a nuestra sociedad y que crearon patrones alimentarios”, apunta.

La práctica dietética más observada es la ingesta de alimentos pobres en valor nutritivo y un amplio rechazo a vegetales de hojas verdes y frutas, lo que compromete severamente el consumo de micronutrientes, tales como los oligoelementos y vitaminas.

De allí que en la actualidad se estén llevando a cabo estudios sobre las hierbas nativas, como el titulado: “Hortalizas nativas y oligoelementos” con el objetivo de dar a conocer las bondades alimenticias de estas plantas y rescatar esta sabiduría amenazada.

Cáceres indica que recientemente se reconoció a Guatemala como un país megadiverso, no solo por su diversidad biológica, sino también por su diversidad cultural. Esta combinación de hechos es muy importante para identificar especies vegetales de uso alimenticio tradicional en nuestras poblaciones, que puedan contribuir a mejorar las dietas.

Agrega que según el estudio Loewenberg de 2009, el país está considerado uno de los peores en lo referente a desnutrición crónica; por un lado, por la desigual distribución de la riqueza, recursos y servicios y, por el otro, la desnutrición aguda y severa por deficiencia proteínico-calórica. 

La desnutrición crónica, es producida por la falta de alimentos adecuados, que incluyen los micronutrientes necesarios para mantener un niño sano.

El investigador destaca que casi todas las plantas tienen propiedades, “las que escogimos en este proyecto es el bledo, el apazote, el chipilín, la chaya, el güisquil , el macuy, la moringa y el quixtán, esas eran las hierbas que había antes de la llegada de los españoles”.
Añade que para nadie es un secreto el valor que las poblaciones tradicionales dan a la ingesta de “hierbitas”, cuando las condiciones económicas o ambientales son adversas, como cuando se desea recuperar a un paciente o prevenir el aparecimiento de síntomas de desnutrición crónica.

Las investigaciones han concluido que a pesar de la conocida diferencia económica y cultural entre el área rural y urbana de Guatemala, se demostró que existen pocas diferencias en la variedad y diversidad de la dieta infantil, evidenciándose el frecuente consumo de alimentos comerciales procesados. 
Por ello, acota Villar, sobresale para efectos de este proyecto el consumo de hojas cocidas de chipilín, güisquil y macuy, como algunos de los principales. Según el investigador, autor de varios libros sobre botánica nativa, se ha comprobado que las hierbas verdes cocidas, son particularmente ricas en micronutrientes, como minerales y vitaminas.

La investigación se propone validar las propiedades alimenticias de estas plantas que se consumen como caldos de “hierbitas” en las poblaciones tradicionales del país o bien se usan como condimento en las comidas, a las que se les atribuyen propiedades para atender la desnutrición crónica y para la recuperación de enfermos y anémicos, constituyéndose en alguna medida en evidencia de sabiduría y resiliencia cultural.

La pérdida del uso

La deficiencia de micronutrientes es un problema universal que afecta a unos tres billones de personas en el mundo, principalmente mujeres y niños de familias pobres, dando como resultado una salud precaria. baja productividad y altas tasas de mortalidad y morbilidad.  
Para Villar,  nuestra cultura alimentaria sigue estando sujeta al colonialismo del siglo XVI, que lleva implícito rasgos de exclusión y racismo, “pues los que escriben son mestizos y ladinos, que para referirse a lo nuestro, usan el término peyorativo de  ‘alimentos típicos’, es lo mismo que decir ‘cómo vamos a comer comida de indios’, eso es expresión de colonialismo”.

Menciona que un ejemplo es el bledo. Desde que le descubrieron propiedades alimenticias se le dio su importancia, pero con el nombre de amaranto, que es como se le conoce en México. “No valoramos lo que la naturaleza nos ha dado, una cocina propia e identidad culinaria”.

“Ahora el amaranto (bledo) es un plato de moda, de alta cocina, pero no se valora el saber popular”.  “Lo mismo sucede con los chirmoles que no son más que la mezcla de componentes nativos guatemaltecos, como el tomate, el achiote y el miltomate, pero no quieren reconocerlo”, subraya.

Por ello enfatiza que la labor que llevan a cabo los integrantes de Ecochef —un grupo de chefs que están integrando estas hierbas a la comida guatemalteca—, es encomiable ya que están exaltando lo propio, se están preocupando por revalorar estas plantas.  “Pero, la están valorando como comida gourmet y no popular, se sirven en restaurantes de cinco estrellas, pero nuestra cocina se concentra en mercados y comedores populares”, pero hay que darles conocimientos para alimentar sus criterios, opina.

Cáceres por su lado resalta que en los centros urbanos de la provincia “se ha llegado a convertir en un lugar común que quien come macuy es pobre, esto se está dando desde los últimos 50 años con la propaganda y los cambios culturales”. 


 Las 8 plantas nativas 



Apazote
Chenopodium ambrosioides
Otros nombres: Ambrosía, epazote, paico y té de los jesuitas.
Sus hojas son analgésicas, antiprurítica,  antimicrobiana y antiviral. Es muy utilizado para condimentar alimentos.



Bledo
Amaranthus hybridus L.– Amaranthaceae
Otros nombres populares: en México y Centroamérica, se conoce como amaranto, blero, chichimeca, chongo, huisquilite y lepo. Los brotes se consumen tiernos en ensalada, las hojas tiernas se consumen cocidas.


Chaya
Cnidoscolus aconitifolius subsp. aconitifolius
En Guatemala se conoce como roqtix, xactix, yerba de danto, chatate y copapayo. Las hojas son consumidas por la población indigena de todo el pais.


Chipilín
Crotalaria longirostrata 
En Centro América  se conoce como chipile, chipilino, chop y quiebraplato. Las hojas frescas se utilizan en caldo de chipilín, arroz con chipilín y tamalitos de chipilín.


Espinaca
Spinacia oleracea L. – Chenopodiaceae
Las hojas comestibles, son consumidas en diversos países de Europa y América, la cual se consume fresca o cocida.

Güisquil
Sechium edule 
Se le conoce como chayote, chuma, pataste, perulero. Es una planta perenne de la que se consume la flor, las guías vegetativas tiernas, el fruto y su raíz conocida tambièn como ichintal.

Macuy
Solanum nigrescens 
Se le conoce como hierba mora. Suele confundírsele con el quilete. Las hojas tiernas se comen en caldo o fritas con huevo.


Moringa
Moringa oleifera Lam. – Moringaceae
En Guatemala es conocida como: arango, badumbo, brotón, caragua, caraguá. 

Quilete
Lycianthes synanthera  
Se le conoce como chilete, chomté, quilete dulce, tiuk. Los brotes y hojas tiernas se consumen cocidas como sopa o hierba.

domingo, 8 de marzo de 2015

8 DE MARZO: DIA DE LA MUJER "UNA VERDAD A MEDIAS"


8 DE MARZO: DIA DE LA MUJER
El día de la mujer no es una celebración, conmemora un evento sangriento

Cuando en el mundo se conmemora el día internacional de la mujer, pocos saben o recuerdan el sangriento origen que tiene la fecha, la cual recuerda un trágico hecho que conmocionó a la opinión pública mundial.

La conmemoración del Día de la Mujer nace de una historia sangrienta, en donde el abuso, la explotación y la impunidad causó la muerte de 146 mujeres, algunas quemadas y otras muertas porque se arrojaron ante el temor de las llamas. Este día no conmemora la diplomacia de mujeres acaudaladas, amables, de buena familia, que con su pasión lograron cambios en la sociedad que les permitieran más derechos. Este día conmemora a las revolucionarias pioneras, las indignadas, las migrantes y las que pedían mayor equidad en la vida conyugal y en laboral. Las que demandaban ser más mujer.

Varios hitos marcan este día: un levantamiento de mujeres rusas, una ocupación de trabajadoras neoyorkinas, una protesta de mujeres de Manhathan y una conferencia internacional de mujeres en Dinamarca.



Incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York.

El incendio de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York el 25 de marzo de 1911 es el desastre industrial más mortífero en la historia de la ciudad de Nueva York y el cuarto en el número de muertes de un accidente industrial en la historia de los Estados Unidos. La fabrica de camisas, se quemó con 146 mujeres trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judias de entre 14 y 23 años la mayoría. Habían sido encerradas debido a que protestaban por mejoras laborales, y los dueños de la fabrica habían cerrado los accesos para evitar robos y desórdenes.


Muchas de aquellas mujeres, al no tener otra vía de escape, saltaron desde pisos superiores hacia el pavimento, en un intento desesperado de escapar de las llamas que consumían a sus compañeras. El hecho conmocionó no solo a Estados Unidos, si no que al mundo entero.

A raíz de este dramático hecho se introdujeron importantes cambios en materia legislativa en las normas de seguridad y salud laborales e industriales y fue el detonante de la creación del importante Sindicato internacional de mujeres trabajadoras textiles(International Ladies’ Garment Workers’ Union) que lucha por mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras textiles.

El incendio ha marcado la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, después Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo.

El 8 de marzo de 2011 se celebró el centenario del Día Internacional de la Mujer y el 25 de marzo de 2011 se cumplía el centenario del desastre de la fábrica textil Triangle Shirwaist.

Año 1909 y 1910 – Proclamación del día internacional de la Mujer Trabajadora


El 28 de febrero de 1909 se celebró por primera vez en Estados Unidos el Día de las mujeres socialistas tras una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos.

En agosto de 1910 la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, reiteró la demanda de sufragio universal para todas las mujeres y, a propuesta de la socialista alemana Luise Zietz, se aprobó la resolución propuesta por Clara Zetkin proclamando el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

La propuesta de Zetkin fue respaldada unánimemente por la conferencia a la que asistían más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés (Finlandia). El objetivo era promover la igualdad de derechos, incluyendo el sufragio para las mujeres.


Año 1911 – Primera celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer Trabajadora se celebró por primera vez el 19 de marzo en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

Años 1913 y 1914 – Día Internacional del Mujer antes de la Primera Guerra Mundial.

En 1913, en el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres de Rusia celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de dicho año.

En 1914 en Alemania, Suecia y Rusia se conmemora por primera vez, de manera oficial, el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo.

En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo para protestar por la guerra y para solidarizarse con las demás mujeres.

Años 1922 a 1975 – Institucionalización del Día Internacional de la Mujer.

Después de la revolución de octubre, la feminista Alexandra Kollontai (que desde su nombramiento como Comisaria del Pueblo para la Asistencia Pública logró el voto para la mujer, que fuera legal el divorcio y el aborto) consiguió que el 8 de marzo se considerase fiesta oficial en la Unión Soviética, aunque laborable.

El 8 de mayo de 1965 por decreto del USSR Presidium del Sóviet Supremo de la Unión Soviética de la URSS se declaró no laborable el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

Desde su aprobación oficial por la Unión Soviética tras la Revolución rusa de 1917 la fiesta comenzó a celebrarse en otros muchos países. En China se celebra desde 1922, en España se celebró por primera vez en 1936.

En 1975 la ONU comenzó a celebrar el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer.

En diciembre de 1977, dos años más tarde, la Asamblea General de la ONU proclamó el 8 de marzo como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

Esta adhesión de la ONU llevó a varios países a oficializar este día dentro de sus calendarios.



Año 2011 – Centenario del Día Internacional de la Mujer

En el año 2011 se celebró el Centenario del Día Internacional de la Mujer. También comenzó a operar la Entidad de la ONU para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer, también conocida como ONU Mujeres

El Día Internacional de la Mujer ha adquirido a lo largo del siglo XX una dimensión mundial para las mujeres del mundo. El movimiento internacional en defensa de los derechos de la mujer es creciente y es reforzado por la Organización de Naciones Unidas que ha celebrado cuatro conferencias mundiales sobre la mujer y ha contribuido a que la conmemoración del Día Internacional de la Mujer sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica.



DIA DE LAS MUJERES


8 DE MARZO: 
DIA DE LAS MUJERES

Hoy no es un día para "celebrar" es un día para sentirse indignada y exigir "igualdad, justicia, voz y protección" para las mujeres indígenas y no indígenas de Guatemala... Y del mundo!!!

Es el momento de unir sus voces y dejar de lado los intereses personales por la dignificación de la mujer sea indígena. ladina o extranjera.. todas son mujeres y merecen respeto y dignificación.

"Nosotras somos discriminadas, abusadas y asesinadas por ser mujeres, ser pobres y ser indígenas... Nosotros vivimos el abuso, el miedo y la muerte... Únete!!! Todas somos mujeres!!!! "
Este día se conmemora por el cruel asesinato de 146 mujeres en estados unidos que exigían derechos labores en igualdad y dignificación, una voz para ser escuchadas.. y recibieron fuego y muerte, fueron encerradas en la fabrica donde trabajaban, el edificio fue incendiado y muchas murieron quemadas otras en la calle porque se lanzaban desde el techo del edicio por el miedo al fuego.. Y LAS AUTORIDADES... NO HICIERON NADA!!!

"ESTO TIENE ALGO QUE CELEBRAR" ESE "FELIZ DÍA DE LA MUJER" GUARDATELO... mejor respeta y dignifica a cada mujer en tu vida.... un dia no vale nada..mañana actúas igual... mejor todos los días de tu vida!! RESPETO Y VOZ PARA LAS MUJERES!!!

MUJERES Mayas, ladinas, xinkas, garifuna y migrantes... todas merecen "una voz"

jueves, 5 de marzo de 2015

LA COLONIALIDAD DEL RACISMO


LA COLONIALIDAD DEL 
RACISMO

Hace algún tiempo que me he interesado por comprender el racismo tan arraigado en Guatemala, y el enraizamiento en el estado y sus diferentes ramificaciones a nivel estructural. No nos lleva a ninguna parte explicar el fenómeno creando una división esencialista entre indígenas y ladinos. La fórmula sería que el ladino es esencialmente discriminador y el indígena esencialmente discriminado pero no en todos los casos, los mismos indígenas con un nivel académico superior, económico, social o político son discriminadores hacia otros indígenas que se encuentra en condiciones de mucho menor privilegio.
El racismo como una forma de discriminación establecida por diferencias físicas o biológicas. No han sido pocos los científicos sociales que, partiendo de esa idea, sugieren que en Guatemala no existe racismo porque los fenotipos entre indígenas y ladinos son prácticamente los mismos. Me parece simplista el planteamiento que afirma que en Guatemala existe discriminación étnica y no racismo. Finalmente, consido limitados los planteamientos que pretenden diseminar el mestizaje como mecanismo generalizado, de entendimiento intercultural, para resolver un problema que no se comprende del todo. Todas las posiciones anteriores, de una u otra forma, generan matrices de universalización que reproducen los patrones coloniales del poder.
No se puede partir de una definición general y simplista que plantee que el racismo es un fenómeno correlativo únicamente a la discriminación racial de un grupo definido hacia otro, sea por diferencia cultural o física. El racismo guatemalteco amalgama en la colonialidad actual, discursos, cuerpos, posiciones, relaciones y jerarquías.
Opuesto a lo que comúnmente se cree, quienes primero se racializan a sí mismos son los europeos. Los españoles lo hacen en principio para establecer distancia de los 800 años de ocupación árabe en la península. Pero en general, se le encuentra una especial funcionalidad al momento de colonizar las “tierras nuevas”. Lo hacen para distinguirse del resto del mundo, al tiempo que generan cohesión e identidad de grupo/raza. La “raza blanca” es introducida al imaginario junto a la idea de la superioridad. Luego, con los otros, se hace lo mismo pero a la inversa. La “raza indígena” aparece primero en el imaginario colonizador como un cuerpo sin alma. Poco después, se le “concede” un alma, pero saturada de servilismo: el indio como un cuerpo portador de un alma dispuesta para la servidumbre. Desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XIX el pueblo de indios es utilizado como una máquina de control y vigilancia de los indígenas. Se reinventa el territorio y se produce nueva población. El poder pastoral de la Curia cumple la función de vigilante del orden, el diezmo y la reproducción social del colonialismo.
Hasta el siglo XIX Europa es el centro de la política para América Latina. Además de estar subordinados al Rey y a Roma, ocupar localmente cargos administrativos, en la Curia, recibir educación de élite; en suma acceder a posiciones privilegiadas, era algo que tenía como prerrequisito el demostrar documentaciones que evidenciaran la limpieza racial (blanca/europea). Con el desarrollo de la república en el siglo XX las relaciones administrativas y los privilegios de la europeidad se transforman, pero no desaparecen. La centralidad del poder que tenía el pueblo de indios se desplaza a la finca cafetalera. Son dos modelos de colonialidad población/territorio diferenciables. Ahora, se produce un nuevo proceso de reterritorialización acompañado de la invención de nuevas subjetividades: el mozo colono y el jornalero.
La élite criolla colonial desde el siglo XVI (finquera desde el XIX) despliega rigurosos mecanismos de control de la sexualidad femenina, mediante el establecimiento de un sistema de alianzas matrimoniales que sigue funcionando al día de hoy. Los hombres podían tener cuantos “hijos de patio” quisieran; eran “libres” de violar mujeres indígenas, sin que con ello se rompiera el linaje. Por su lado, las mujeres criollas debían proteger la frontera racial por la vía del cuidado del sexo y la reproducción de la “virtud” matrimonial. Se produjo una multiplicidad de modelos sexo/género ingresados en una matriz de racialización. Aunque jurídicamente no hubo ley alguna (es más que nada costumbre convertida en ley), criollos se casarían únicamente con criollos o, en el mejor de los casos, con europeos que vinieran a refrescar el desgaste producido por varias generaciones de “endogamia” funcional. De ahí se explica el valor agregado que se le da a la sangre nueva de los españoles recién llegados (o europeos en general) que hoy reproducen muchas personas en el país que piensan en “casarse bien” y ponen la mira matrimonial en extranjeros blancos.
Aparece una nueva práctica colonial durante el siglo XIX, con el ascenso de los ladinos a espacios administrativos y comerciales y, más aún, a lo largo de la primera mitad del siglo XX, con la generalización de ideas eugenésicas provenientes del positivismo europeo. El mejoramiento racial se disemina, desde el eurocentrismo, al resto de “clases sociales”. Lo que antes servía como un mecanismo de diferenciación, autoafirmación y segregación, ahora se transforma también en un dispositivo de deseo. Deseo (ahora motor del racismo) por el mejoramiento racial, que se hace acompañar de la idea de la superación, la civilización, la razón: todo aquello que la cultura occidental ondea como bandera de superioridad. Los ladinos son ahora, no solo aquellos que mejor han aprendido la usanza española, a quienes se les puede sacar un mejor provecho en el progreso de la nación, sino mestizos que han mejorado la raza: tienen algo de blancos. Sin embargo, tener algo de blanco implica también tener algo de indígena. Eso genera un déficit racial que produce una incesante búsqueda de más blanqueamiento, por un lado y un fuerte desprecio por la fuente de la “impureza”, por el otro.
Establecer jerarquías de relación entre posiciones racialmente definidas es, entonces, la otra gran tarea de la colonialidad. No se trata solamente de que los individuos mejoren la raza mediante alguna estrategia de alianza determinada, sino también, de producir un cuerpo racialmente superado, que se puede distinguir de alguien que se encuentra en algún escalón inferior del proceso. Siempre habrá alguien racialmente más “degenerado”.
El ladino no puede ser racista hacia el blanco criollo que es racialmente “superior”, pero sí puede serlo hacia el indígena que es racialmente “inferior”. De la misma forma, en pueblos y cabeceras departamentales existe el imaginario de que se ha mejorado la raza acompañado de haber alcanzado un mejor nivel económico. De ahí vemos el maltrato del indígena de pueblo hacia el “indio” de la aldea o el desprecio hacia el jornalero o el mozo colono de la finca. Una de las primeras cosas que hacían en los setentas algunos de los nuevos profesionales indígenas de occidente era buscar esposas ladinas del oriente o extranjeras: allí donde fuese más próxima la posibilidad de blanqueamiento se dirige la mirada del poder colonial.
El racismo puede ser comprendido como una serie de determinantes coloniales que estructuran posiciones sociales concretas y sus relaciones. En el caso guatemalteco nos enfrentamos ante unas determinantes que ubican la blancura (el imaginario de esta) en el polo superior de la jerarquía racial, mientras que el indio de aldea, el mozo colono, el indio de montaña ocupan la posición inferior. En medio, sea en posiciones un tanto superiores, un tanto inferiores, nos encontramos el resto: ladinos, mestizos, mayas, etcétera. 
Esas posiciones conllevan ciertos privilegios “raciales” que hacen más fáciles nuestras vidas. En la jerarquía racial pareciera haber cierta posibilidad de cambio. No es que una persona esté destinada a ocupar la misma posición el resto de su vida: las estrategias de alianza, la profesionalización, las políticas de reconocimiento, la ciudadanización, parecen ser atributos que permiten movilidad. Ninguno de ellos implica un proceso de descolonización, sin embargo. Por ello el racismo se mantiene vivo a pesar de proyectos liberales como el multiculturalismo, la interculturalidad, los discursos del mestizaje, etcétera.
Pareciera que fácilmente se transita de la posición de opresor a la de oprimido. Las estructuras de la colonialidad doméstica no solo lo permiten, sino lo promueven. Pero ese no es el problema de fondo. En Guatemala todos hemos sido parte del proyecto colonizador: en ocasiones como víctimas, en otras como victimarios. Nuestra posición relativa en la sociedad (de privilegio o subordinación) es una muestra de ello. La descolonización es algo que deberá afectar tanto a criollos como a ladinos, a mayas como a xinkas y garifuna, al final todos somos indígenas que trabajaron en fincas de jornaleros o viven en la extrema pobreza en las aldeas. No es que únicamente los indígenas sean quienes han de liberarse de la opresión de los ladinos. Los ladinos han de liberarse también de la opresión colonial al dejar de reconocer la superioridad racial blanca (incluso los criollos podrían hacerlo). Al hacer eso se dará un importante paso en la lucha contra el racismo.
Pero luchar contra el racismo no se trata solamente de maquillar la discriminación. La economía, la política, el sexo, la tierra, la escritura, todo debe formar parte de los objetivos tácticos de una estrategia antirracista decolonial. Un ejemplo de eso puede ser el fermento de liberación en la resistencia de las comunidades que luchan por sus territorios y se oponen a la penetración de corporaciones nacionales y transnacionales; quienes luchan contra la opresión del Estado, contra el poder finquero, la minería, las hidroeléctricas, la protesta social.
Debemos tener muy claro el racismo es un mecanismo de poder arraigado en la Guatemala moderna , el racismo y el etnocidio cultural, no solo sucede del ladino al indígena, sino del indígena al indígena, se ha enraizado en nuestra mente, existen recelo, envidias e invisibilizaciones de grupos indígenas hacia otros en menor condición de avance, las "mayorías étnicas mayas" discriminan y fingen ser "incluyentes" al incluir a los "xinkas y garifuna" en sus manifestaciones de indignación y lucha social, pero al desmembrar sus discursos y supuestos de unidad nacional, encontramos que están cargados de segregación indígena, malversación y etnocentrismo hacia sus "iguales". La CODISRA, MINCUDE, DIGEBI, FODIGUA y otras entidades gubernamentales y no gubernamentales están mayanizados, con una política de etnocentrismo y segregación de los pueblos "minoritarios" o "no mayas" aunque la ley y la constitución no hace diferencias, somos 4 pueblos que reconoce el estado, LADINO, MAYA, GARIFUNA Y XINKA, divididos por nuestros idiomas segregados por la ambición de poder y dominación de unos cuantos. Los mismos pueblos "indígenas" estamos colonizados en nuestro pensamientos, nos llamamos "indigenistas" pero indigenistas con pensamiento de criollos racistas. En la actualidad no es tan trascendental la blancura, pero ahora a tomado fuerza "la pureza de origen indígena" estamos divididos por los ladinos y segregados por nuestros iguales. 

domingo, 1 de marzo de 2015

FAVOR VENIR DISFRAZADOS DE "INDITOS"


FAVOR VENIR DISFRAZADOS DE "INDITOS"
RACISMO, ODIO Y EXCLUSIÓN CONTENIDOS ELEMENTALES DE ENSEÑANZA EN LAS ESCUELAS Y COLEGIOS DE GUATEMALA.

CESAR CASTILLO 

Estoy intrigado por no decir indignado sobre una practica muy común, arraigada y como todo lo arraigado en Guatemala, racista y despectivo... que se puso de moda vestir a los niños de indígenas para las actividades escolares "enarbolando el amor patrio" "el orgullo de ser chapin" pero cuantos de estos padres y madres de familia sienten orgullo por ser guatemaltecos cuando al salir del colegio o escuela enseñan a sus hijos a burlarse de los indígenas, darles un trato denigrante, despectivo, humillante y negligente.

Me intriga porque por un lado, no sé cuándo se movió del 12 de diciembre al 15 de septiembre, 21 de febrero e inclusive 09 de agosto, la "costumbre" de vestir a los niños con ropa indígena y, más me intriga aún porque no termino de entender los motivos por los que alguien decide "disfrazar" a su hijo así.

Las fotos en sí no tienen nada de malo. Son niños, media docena quizá, de niños vestidos con trajes indígenas. Sus padres están rebosantes de felicidad y los niños, aunque un poco desconcertados, parecen disfrutar de ese día de vestirse distinto, pero hay algo diferente en las fotografias, esos niños no lucen como "niños indígenas reales" llevan trajes sin origen, de maquila diríamos en buen chapín, con bigotes pintados, mejillas y labios coloreterados exageradamente, caites de cuero o chanclas de plástico y un sombrero o trenzas para coronar la vestimenta.

Recuerdo que, hace ya cinco o seis años, me enviaron una circular del mineduc donde solicitaba que se "celebraran las actividades cívicas" todo el año, y nuestro director nos dio la orden de que realizáramos actividades "folclóricas" con bailes de origen maya, y recuerdo escuchar a unas compañeras maestras, pedir a los padres de familia , que mandara a los alumnos “disfrazados de inditos”. Recuerdo que me enfurecí, como solía enfurecerme por muchas cosas entonces, y les dije que era unas racistas, poco profesionales e insensibles. Recuerdo que se sorprendieron y se disculpaban pero, de la forma que lo hacían, quedaba claro que por algún motivo no veían nada de malo en llamarles inditos y menos aún en declarar que la vestimenta tradicional de los mayas, xinkas y garifunas es un disfraz.

Pasados los años, supongo que estoy más viejo, más cansado y no tengo la energía para enfurecerme por cada cosa con la que no estoy de acuerdo. Quizá es que después de vivir tantos años de odio, maltrato y racismo por las mismas autoridades educativas y muchos "lideres", donde cada cosa que este xinka hacia se convierte en motivo de ira y repudio departamental, ya no me provoca dármelas de digno y tratar de cambiar la mente de los racistas de sangre.

Pero puede ser que he tenido tiempo de darle vueltas al asunto. En el desierto lo que sobra es tiempo. Y me quedan más dudas que convicciones sobre el tema. Al final de cuentas, las certidumbres son las que nos llevan a la indignación.

En un país donde la mitad de la población vive de espaldas a la otra mitad, donde hay una historia de discriminación, racismo y estigmatización de la mitad de los habitantes hay algo que no cuadra en todo esto de vestir a los niños de indígena. donde las autoridades en lugar de apoyar los procesos de rescate de los idiomas y culturas de los departamentos y promover las lenguas indígenas como parte del patrimonio cultural, pues simplemente es mas fácil decir que eso es obsoleto y que no vale la pena. o burlarnos y decir "que en jutiapa no hay indios".

Trato y trato de recordarme qué significaba para mí cuando me vestían de Maya aunque nosotros somos Xinkas. Cuando íbamos al mercado a regatear el precio de las chancletas de cuero que para ser sincero no he visto a ninguna indigena maya usarlas, el pañuelo rojo con puntos blancos, el traje de manta, el ponchito y el sombrero de petate que no debía faltar. Recuerdo la molestia de mi mamá, lo caro que era comprar una mudada de ropa para usarla una única vez, porque a la maestra se le ocurría que quería a todo los niños disfrazados de mayas, la verdad despues de tantos años, varios de estudios a nivel de postgrado mi desconocimiento del pensamiento de estos "docentes" sigue igual, no asimilo porque para ellos "usar trajes que no les pertenecen" "culturas que no conocen" "música que jamas han comprendido" en los días de actividades cívicas es "SENTIRSE MAS GUATEMALTECO".

Y no sé si sea una convicción que he desarrollado ahora en mi vida adulta, pero de alguna forma durante mi infancia, para mí, hasta que tuve contacto directo con ellos muchos años después, los mayas no fueron más que el son, la chirimía, el tun, la danza del venado, las fotos del Inguat, chalío titipuches, los chistes de velorio y la idea casi indeleble de que los indios son brutos, necios y shucos, o ese discurso tan jutiapaneco "los marchantes son los culpables de que jutiapa sea tan pobre, porque los indios se roban el trabajo de los ladinos jutiapanecos". Vamos, los causantes de los problemas del país.

Después de todo, además de “disfrazarnos de inditos”, nos recordaban una y otra vez en los libros de historia que los indígenas tenían “tez morena, ojos achinados y pómulos salientes”, como para saber identificarlos y a cualquier compañero que tuviera un rasgo diferente, hablara mal el castellano, a la mayoría, hacer el famoso "buying", señalarlo y hacerlo sufrir por ser diferente.

Recuerdo la humillación de los compañeros de colegio que no pasaban la prueba de no parecer indígena aún usando el traje. Quizá también servía para eso, para dejar claro que unos son indígenas y otros apenas están disfrazados.

Y hoy, no sé qué tanto haya cambiado en el país como para entender el “disfrazar a los niños de inditos” de otra forma que no sea para reforzar la idea de que si nos vestimos como ellos una vez al año, dejamos más claro que estamos los indígenas y los de sangre española, que los aceptamos pero que "NO SOMOS IGUALES".

Probablemente lo contrario de que los niños se “disfracen de inditos”, sería que pudiéramos ver más doctores con traje indígena, más presentadoras de televisión vestidas con su traje tradicional, abogadas con hüipil y arquitectos con sute, maestros que buscaran por "iniciativa propia" el aprender un idioma indígena, y no porque "yo CESAR CASTILLO" LOS OBLIGO o porque es gana de molestar del MINEDUC hablar de los indígenas.

O quizá sea que le estoy dando demasiadas vueltas al asunto.

Probablemente, es que vestir a los niños de indígena es como vestirlos de cualquier otra cosa. Como disfrazar a las niñas de princesa y a los niños de Bob Esponja para Halloween. Después de todo, para una mitad de la población, los indígenas están tan lejos, son parte de una realidad completamente ajena. Tan distante como los cuentos de hadas y el país de los power rangers, donde los ladinos son los superheroes y los indígenas somos "los malos de la película".

Pero considero que lo mas importante que hay que resaltar no es solo el hecho de menospreciar a los indígenas, de enseñar racismo en las escuelas y colegios, de hacer una diferencia, de demostrar "que es un disfraz" para ser mas hirientes, y dejarles claro que los niños "no son indígenas" "no lo serán jamas" aunque sus padres tengan sangre maya, mestiza, Xinka o afrodescendiente en su herencia... LOS INDÍGENAS VIVEN ALLÁ EN EL OCCIDENTE, y los demás somos descendencia europea, mas equivocados si, porque la descendencia española murió en la vigésima generación, y si hubiera quedado algún "europeo" sera extranjero y jamas un nacional, pero ahí "LA CODISRA" Y SUS COMISIONADOS, que en los diarios y programas de televisión se rasgan las vestiduras por "defender a los indígenas" no se acuerdan que eso es un delito... porque ellos también son adornos, para hacer "mas indígena" los gobiernos.