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PUBLICACION REVISTA D

domingo, 13 de marzo de 2016

EMPERADOR PARACAS: SU CRANEO NO ERA HUMANO


CRANEO DEL REY PARACAS
 NO ES HUMANO

La península desértica de Paracas se encuentra en la costa sur de uno de los países más enigmáticas de América del Sur: Perú. Es allí, en este paisaje árido, donde el arqueólogo peruano Julio Tello hizo uno de los más misteriosos descubrimientos en 1928. Durante las excavaciones, Tello descubrió un cementerio complejos y sofisticados bajo el suelo áspero del desierto de Paracas.

En las tumbas enigmáticas, Tello descubrió un conjunto de restos humanos controvertidos que cambiaría para siempre la forma en que miramos a nuestro antepasado y nuestros orígenes. Los cuerpos en las tumbas tenían algunos de los más grandes cráneos alargados que se han descubierto en el planeta, llamado Paracas cráneos. El arqueólogo peruano descubrió más de 300 misteriosos cráneos que se cree que ser de al menos alrededor de 3000 años de antigüedad.


Como si la forma de los cráneos no era lo suficientemente misterioso, un reciente análisis de ADN realizado en algunos de los cráneos se presentan algunos de los resultados más enigmáticas e increíbles que desafían todo lo que sabemos sobre el origen y el árbol de la evolución humana.

Si bien varias culturas alrededor del globo prácticas deformación del cráneo (elongación), las técnicas utilizadas eran diferentes, lo que significa también que los resultados no eran los mismos. Hay ciertas tribus de América del Sur que se utilizan para bebés '' cráneos unen con el fin de cambiar su forma, lo que resulta en una forma craneal drásticamente alargada que se parecía a nada pero los seres humanos ordinarios. Mediante la aplicación de una presión constante durante un largo período de tiempo con el uso de piezas de estado de ánimo, las tribus antiguas se harían con una deformación craneal que también se puede encontrar en las culturas antiguas de África. Sin embargo, aunque este tipo de deformación craneal cambió la forma del cráneo, que no altera el tamaño, el peso o el volumen craneal, todos los cuales son rasgos característicos de cráneos humanos regulares.

Aquí es donde los detalles sobre el Paracas cráneos pone interesante. Los cráneos de Paracas son cualquier cosa menos ordinaria. El cráneo del Paracas es cráneos son menos un 25% más grande y hasta un 60% más pesado que los cráneos de seres humanos normales. Los investigadores creen firmemente que estos rasgos no podría haber sido logrado a través de los enlaces de la cabeza como algunos científicos sugieren. No sólo son diferentes en peso, los cráneos de Paracas también son estructuralmente diferentes y sólo tienen una placa parietal mientras que los humanos normales tienen dos.


sábado, 12 de marzo de 2016

EL ROSTRO DE UNA INDIA DONCELLA: MESTIZAJE


RETRATO DE UNA INDIA DONCELLA
hija de un cacique, 1757. 


La joven en esta imagen era la hija de una familia rica, su estado viene señalado por la mera existencia de su retrato, un artículo costoso en Hispanoamérica. El texto que está inscrito, cosa común en retratos coloniales, la identifica como Sebastiana Ynés Josefa de San Agustín, la hija de un cacique indígena. Mientras que a primera vista podríamos confundir a doña Sebastiana por una criolla rica, dado la abundancia de encaje y joyas, también lleva un huipil tejido, la prenda indígena que se llevaba con amplitud por encima. Su piel oscura acentúa aún más sus orígenes indígenas. Así pues, este retrato nos muestra como las señales que indican el estado de elite se ostentaban no sólo en los cuerpos de aquéllos con ascendencia española o europea, sino que también lo hacían las mujeres indígenas.

El registro histórico nos dice que doña Sebastiana entró en el convento de Corpus Christi en la Ciudad de México, un convento dedicado a las hijas de la elite indígena. A menudo las familias encargaban retratos de sus hijas cuando éstas entraban al convento, pero este imagen parece seguir las convenciones seculares para retratos de mujeres de elite. En vez de llevar el hábito y la corona de una novicia que acaba de entrar, doña Sebastiana lleva un clavel, la flor de las novias (quizás una alusión a su próximo papel como novia de Cristo), y el abanico de las mujeres a la moda.

El ser español o criollo le daba a una persona bastantes privilegios sociales y económicos en el siglo XVIII, así que la elite indígena defendiera con orgullo, e incluso ampliase, sus distintivos privilegios y prácticas culturales. A pesar de que el retrato de doña Sebastiana está modelado en los de la elite de mujeres españolas, su huipil bordado nos revela la superposición de los diferentes sistemas de signos en una sola representación y además patrones de lo cotidiano.



El retrato civil en la Nueva España. 1991. Mexico: INBA-Museo Nacional de San Carlos.

EL MESTIZAJE: ORIGENES


MESTIZAJE

Los residentes de Hispanoamérica a veces estaban divididos, y a veces fascinados, por la etnicidad. A pesar de que la gente distinguía y explicaba las diferencias entre ellos de diferentes maneras, también utilizaba la cultura visual para definir, o a menudo reprimir, estas distinciones.

La idea de “etnicidad” es, por supuesto, reciente. Ens Hispanoamérica, el linaje sanguíneo era uno de los criterios más importantes para distinguir a la gente. Los retratos de los ricos, ya fuesen españoles, criollos o de la elite de los nativos, iban acompañados de información genealógica que se emplazaba junto al retrato mismo. La gente en Hispanoamérica también se suscribía a un modelo jerárquico de la sociedad, con diferentes castas que tenían un rango determinado dentro de un sistema ordenado. Más allá de esto, al menos en teoría, los individuos también estaban divididos en dos “repúblicas”, una española y la otra indígena. En realidad, a pesar de todo, el orden social nunca se conformó a estas categorías ordenadas.

A los nueve meses de la llegada de los conquistadores nacieron los primeros mestizos, hijos e hijas de esos extranjeros con mujeres nativas. En las décadas que siguieron se produjeron más niños mestizos a través de casamientos, uniones informales, encuentros casuales y violaciones. También nacieron niños que procedían de linaje sólo europeo y otros que procedían de linajes asiáticos y africanos. Pero si observamos las cantidades, y no la riqueza ni el estatus, los nativos eran la clase más dominante, seguida de los mestizos. La palabra mestizo solía tener una connotación negativa en el Virreinato. En el siglo XVII, un diccionario español definía mestizo como una mezcla entre diferentes especies de animales. Eso implicaba que el mestizaje era un desafío al orden natural, y más si los españoles definían la sangre “pura” o “noble” como buena y consideraban indeseable su disolución o pérdida de pureza al mezclarse.

A pesar de que el significado de la palabra “mestizo” no se ha mantenido estable con el paso de los años, como sugiere este mural chicano del s. XX, a lo largo del período colonial las elites de Hispanoamérica, ya fuesen los españoles o los criollos, llamaban mestizos a quienes eran descendientes de españoles e indígenas, y consideraban a esas personas como miembros de una sociedad que a pesar de llenar las calles y las plazas de los pueblos, desafiaba los conceptos ideales del orden social. En el s. XX, en particular después de la revolución mexicana, la palabra mestizo empezó a adquirir significados positivos; al fin y al cabo, la mayoría de Latinoamérica estápoblada por mestizos. Las palabras “mestizo” y “mestizaje” comparten la misma raíz, y por tanto también una historia muy similar, a pesar de que el mestizaje es lo que aquí nos concierne. Este extendido fenómeno de gran amalgama étnica y cultural creada no sólo por los españoles y la gente nativa, sino también por generaciones de inmigrantes y por la interacción social en Hispanoamérica, aún perdura hoy en día.

Como consecuencia, el mestizaje del siglo XXI no sólo incluye a gente descendiente de europeos e indígenas, sino también a los nacidos en África y sus hijos nacidos en las Américas. A partir del siglo XV, los africanos y los afroamericanos se convirtieron en miembros integrales de la sociedad hispanoamericana, ya fuese como hombres libres o como esclavos. En el s. XVII ya se podían encontrar en casi todas las regiones de la colonia. A medida que la población de las ciudades creció, las gentes de diferentes orígenes étnicos empezaron a vivir congregadas y sus intercambios, sexuales y sociales, estaban creando una sociedad nueva y dinámica. Las plazas públicas, los parques y los mercados se convirtieron en lugares para todo tipo de interacción social y económica.

A pesar de que la gente en Hispanoamérica nunca haya utilizado la palabra “mestizaje” para describir sus propios edificios y objetos, ésta nos da un marco interpretativo interesante como marco de los potentes y continuos intercambios entre la gente de etnicidades diferentes, que fueron de tumultuosos a irrelevantes. Como el poder social y político de la persona estaba ligado a la identidad étnica, si examinamos el mestizaje debemos también hacer un análisis de las relaciones de poder. Para ilustrar cómo dejaron su huella estas interacciones, o cómo fueron modeladas a su vez por la cultura visual, esta sección se centra en el papel de las diferencias étnicas en la producción y el uso de objetos, imágenes y espacios físicos. Las imágenes que ilustran explícitamente las mezclas en la población, o las figuras históricas que crearon a los primeros mestizos de las Américas, como Hernán Cortés y Doña Marina, son importantes para la evaluación del mestizaje, pero dichas pinturas y dibujos no son el único lugar en donde la cultura visual se enfrenta con las diferencias étnicas.

De hecho, observar la cultura visual a través del marco del mestizaje nos permite a los espectadores del siglo XXI ver cosas sobre Hispanoamérica que muchas veces quedaron implícitas, o simplemente no comentadas, en el pasado. Este zemi taíno es un ejemplo de ello. La composición material de este zemi, hecho de fibras autóctonas del Caribe, de cristal veneciano y de cuerno de rinoceronte africano, sólo puede ser el resultado de una interacción entre los mercaderes de Europa y de África, los conquistadores españoles y los habitantes taínos del Caribe. Pese a que es poco probable que la persona indígena que hizo esta obra extraordinaria la hiciese pensando en cuestiones de mestizaje, la experiencia del intercambio cultural entre las gentes de diferentes grupos étnicos quedó plasmada en este objeto. Hoy en día el mestizaje ocupa un lugar central en las historias del siglo XXI sobre el pasado colonial. Las conexiones entre África, Europa y las Américas materializadas en este objeto son las conexiones que le proporcionan a la historia de Latinoamérica sus narrativas únicas.

Esta desavenencia, en la que la gente en el pasado trató la información genealógica y la interacción étnica de maneras muy distintas a hoy en día, es fundamental en Vistas. Es cierto que el significado y el uso de objetos en 
el pasado le proporcionan a la cultura visual un conjunto importante de significados, pero no un conjunto único. Las narrativas y las modas modernas, como puede ser el desarrollo de los estudios étnicos desde los años sesenta, le dan forma a las preguntas de hoy en día. Asimismo, también lo hace el deseo de entender las prácticas históricas asociadas con la terminología moderna de “raza” y “clase”. Por ejemplo, las pinturas de casta, de las que esta imagen es un detalle, forman parte de un género independiente dentro de las pinturas del siglo XVIII que describen las mezclas étnicas en Hispanoamérica. Pese a que los retratos de casta han sido estudiados recientemente en libros y exhibiciones, éstos habían sido casi invisibles a los ojos de las historias del arte en Hispanoamérica escritas antes de los años sesenta, y se sabe muy poco de lo que los espectadores del siglo XVIII pensaban de ellas. Como intérpretes del siglo XXI, estamos limitados por los contextos coloniales y por los lugares, a la vez que estamos sujetos a las consideraciones del presente. Esta tensión es parte de la consideración que aborda esta sección.

En muchos casos, este tipo de consideración aporta resultados sustanciales. La preocupación de los espectadores del pasado con el mestizaje es evidente en esta pintura de Cuzco, que retrata la boda del siglo XVI entre una princesa inka, o ñusta, y un conquistador español, y después la boda de su hija mestiza con otro grande de España. Notablemente, la mestiza en el extremo derecho de la pintura ha perdido ya los indicadores físicos de identidad indígena. Su piel es pálida, su postura y su ropa son de estilo europeo. A través del lenguaje visual, esta pintura implica que el rito religioso de la boda crea un linaje mestizo en el que la asimilación es imperceptible. Esta lección debe haber sido instructiva, o esperanzadora, para los mecenas originales del cuadro, pero para los espectadores del siglo XXI que piensen sobre la dinámica de poder implícita en el mestizaje, esta escena crea muchas otras preguntas. Por ejemplo, ¿qué poderes políticos y físicos fueron necesarios para crear una sociedad en la que una boda de este tipo pudiera tener lugar? Y también, ¿qué significa el hecho de que un cuadro plasme la experiencia cotidiana de dicho poder, que los participantes en la boda deben haber sentido profundamente?

En el campo de la arquitectura, la interacción entre la gente de diferentes etnicidades estaba claramente marcada por prácticas que se traducían en términos físicos o materiales. Por ejemplo, se piensa que los conventos son retiros para las mujeres que se dedican a enriquecer su vida espiritual, pero éstos a su vez estaban marcados con jerarquías étnicas y con intercambios. 

Muchos de los conventos tenían celdas más pequeñas para las sirvientas mestizas o mulatas que servían a las monjas criollas, que vivían en celdas más amplias. Algunos conventos eran sólo para las mestizas de buena familia pero con relativa falta de recursos, cosa que quedaba reflejada en el tamaño y la importancia arquitectónica, lo cual reforzaba la presencia de esas jerarquías étnicas para todos los habitantes de la ciudad. En los monasterios, los murales de la parte inferior del claustro normalmente iban dirigidos a los estudiantes indígenas que allí asistían, mientras que los murales de los pisos más elevados eran utilizados para la contemplación por parte de los frailes europeos o criollos.

La arquitectura, al igual que otras formas de cultura visual, creó y reforzó las distinciones étnicas. La reconciliación con el mestizaje muchas veces significa mirar “bajo la superficie” o “más allá” de las características físicas obvias de un objeto o lugar. Esta torre se erigió hace unos quinientos años en una pequeña comunidad nahua en la Nueva España. El estilo del Rollo, con arcos de ojiva y un plano octogonal, nos transporta a los modelos de arquitectura islámica. Sin embargo, la torre existió sólo gracias a las intensas negociaciones entre la gente de diferentes grupos étnicos y al trabajo de la gente nativa, que nunca había conocido a un arquitecto islámico. De este modo, a través de la lente del mestizaje le podemos dar a este edificio una lectura de los aspectos visibles e invisibles del intercambio étnico en el mundo colonial. Con esto se demuestra cómo la relación entre el mestizaje y la cultura visual supone una manera compleja y reveladora de reconciliarse con el pasado.

"INDITA" O QUETZALTECA


"INDITA" O QUETZALTECA

A partir del año 2011 ha sido evidente el auge de popularidad del licor aguardiente Quetzalteca especial , conocido popularmente como “Indita”, el cual se ha convertido en un símbolo de la cultura folclorista popular urbana guatemalteca a partir de la aparición del producto Quezalteca Rosa de Jamaica.

“La Quezalteca: símbolo del mestizaje en la industria cultura guatemalteca”. A partir de allí y algunas inquietudes que teníamos en base a nuestra experiencia y la de otros, surge la idea de plantearnos interrogantes y profundizar alrededor del tema.

Tradicionalmente la empresa trabajaba el producto Quezalteca Especial, el cual ha sido vendido en tiendas de barrio, abarroterías y supermercados a precios reducidos, siendo consumidos por un público de estatus “bajo”. Sin embargo, a partir de la aparición de la Quezalteca Rosa de Jamaica, la cual es ofrecida a precios superiores que la Quezalteca Especial en restaurantes, bares, discotecas y otros lugares exclusivos de la clase media y alta urbana guatemalteca , la imagen de la marca ha obtenido un estatus más elevado, a dejado de ser un licor de indígenas y paso a ser una bebida de las élites y círculos mas pudientes.

La Licorera Quezalteca existe desde 1937 y desde entonces la bebida ha estado cargada del simbolismo de la cultura de la región occidental del país, formando parte de las costumbres antiguas. En la vida cotidiana del occidente guatemalteco, Quezalteca Especial se encuentra en los actos protocolarios de la cultura quiché como brindis de bodas, bautizos, casamientos y actos religiosos. También es parte de diversos elementos de la religiosidad guatemalteca: es ofrenda a Maximón en Almolonga, forma parte de los ritos espirituales del RilajMam en Santiago Atitlán, es ofrenda para el Rey San Pascual en Olintepeque y para San Simón en San Andrés Iztapa.

Asimismo, desde el inicio de su comercialización la etiqueta ha reflejado el simbolismo de la cultura folclorista guatemalteca, y ha mostrado cambios a lo largo del tiempo.
Inicialmente en la etiqueta se mostraba a una mujer quiché con huipil y corte característico de la región, además presentaba ligeros rasgos ladinos y hegemónicos, por lo que se considera una referencia al mestizaje guatemalteco. Posteriormente, con el transcurso de los años, la mujer de la etiqueta ha visto cambios radicales, desde toques rejuvenecedores hasta rasgos anglosajones; en la actualidad el huipil inicial ha sido sustituido por una blusa ladina y los rasgos faciales poseen menor presencia indígena. 

¿Por qué ha cambiado?

A pesar de los cambios y las nuevas presentaciones, el licor continúa siendo identificado como “Indita.” 

¿Estrategia comercial o reflejo del racismo mestizo guatemalteco?

video

VIDEO LA BRUJULA

EL RACISMO COTIDIANO EN GUATEMALA "INDITA TU MADRE"


"INDITA TU MADRE" 
El racismo cotidiano guatemalteco


Hace varios años asistir por primera vez a un debate sobre racismo y discriminación en Guatemala, organizado por una la Codisra -Comisión Presidencial contra el Racismo-. En esa oportunidad uno de los panelistas de origen mestizo afirmó que “entre los seres humanos es normal la discriminación”. Ante tal afirmación, una gran parte del público asistente al evento comenzó a murmurar, descalificando ese tipo de aseveración porque la consideraba una posición racista.  

Conforme con algunos pensadores, la discriminación es un fenómeno dinámico, consciente y arraigado históricamente. Expresada de manera compleja para jerarquizar a personas o grupos con características diversas, en el que se naturaliza sus creencias y sus prácticas para discriminarlos, excluirlos y dominarlos. En ese sentido, la discriminación se manifiesta en diferentes ámbitos de la vida cotidiana, es decir, es expresada en el espacio laboral, en la vida social, en el contexto educativo, en la política, etc.

Esto del fenómeno de la discriminación en Guatemala lo podemos corroborar solamente observando los hechos que acontecen en al ámbito de los espacios públicos y privados populares, en los que es interesante ver cómo los seres humanos se discriminan entre ellos mismos; algunos lo manifiestan en forma directa por medio de la expresión verbal y otros la practican en forma oculta, de manera sutil.

La discriminación directa ejercida a través de la expresión verbal la encontramos en la calle, en los mercados, en el transporte público, en los centros educativos, en las instalaciones deportivas, entre otros. En estos espacios o lugares es común escuchar expresiones discriminatorias en voz alta como: “hijos de la Menchú” “vendedora de tomates”, “María, ¿vienes a vender chichitos o tomates?”, “apúrate vos indio”, “india tu madre”, “ahí el marchante”, “negro, aquí está tu banano”, etc. Generalmente, estas frases son expresadas por gente mestiza o que se autoindentifica como ladina  no indigena, contra los indígenas y los afrodescendientes, las cuales terminan en actos de expresión racista porque son dichos que denigran tajantemente al otro, inferioriorizándolo racialmente. Aquí, la persona que discrimina tiene bien interiorizado en la mente que es es superior racialmente al otro porque así le ha dicho la  familia y los amigos.    

En la discriminación que se practica en forma sutil, es decir, la expresada no en forma abierta, el discriminador busca la forma de no hacer ver que está ejerciendo prácticas discriminatorias contra el otro. En este sentido, la persona que discrimina muchas veces actúa en forma “políticamente correcta”, haciendo el esfuerzo de escuchar al otro pero no lo toma en cuenta; es decir, en frente de tu persona dice sí a tus ideas o a tus peticiones pero muy en el fondo te está diciendo no, ni si quiera te toma en cuenta más que para sus propios intereses personales.

Además, la discriminación practicada en forma sutil es expresada a través de las jerarquías, el status y/o los roles sociales. Por ejemplo, la persona que cuenta con poder económico  discrimina al que no lo posee, el alfabetizado discrimina al analfabeto, los jefes y trabajadores oficina muchas veces discriminan al que hace los servicios de limpieza, al mensajero, al jardinero, al barrendero, en ciertas ocasiones se aprovechan de ellos para ciertos servicios personales. Estas otras formas de discriminación son tan evidentes en los diversos espacios laborales tanto públicos como privados.

En este orden de ideas, la discriminación se vuelve un acto consciente en la persona que discrimina que al final de cuentas termina convirtiéndose en un hábito. Por eso, existen discriminadores quienes disertan excelentes discursos en contra del fenómeno de la discriminación y el racismo, pero muchos de sus prácticas cotidianas llevan contenidos de actos de discriminación, donde muchas de las cuales son abiertamente racistas.   

Obviamente, la discriminación lleva consigo fuertes consecuencias, las cuales, a veces son lamentables para las personas que son las víctimas de este tipo de hechos. La  discriminación, es un fenómeno social que afecta no solo lo emocional sino también lo espiritual, lo económico y la propia autoestima. Por eso, es triste saber del caso de  muchos jóvenes de origen maya quienes ya no quieren portar el traje, se avergüenzan de hablar su idioma materno, cambian sus apellidos (de origen maya); en última instancia, estos jóvenes han optado por esconder su origen étnico por temor a ser discriminados; lo peor del caso estriba en que algunos de estos jóvenes mayas terminan siendo discriminadores de su propia cultura. Por eso, en una conversación sobre este tema una estudiante maya dijo que “muchas de las las mujeres indígenas que han abandonado el uso del traje (Maya) son las que más discriminan”.

Esta es la situación de muchos jóvenes mayas y xincas que ingresan a los centros educativos del nivel superior universitario del país, generalmente tienden a negar su pertenencia étnica por temor a ser discriminados por el docente, el administrativo o los mismos compañeros estudiantes.  

Considero que es imposible llegar a la construcción de un país unido y transformado si siguen persistiendo en nuestras prácticas actitudes que denigran al otro por el simple hecho de pertenecer a otra cultura. Para terminar con la discriminación racial en Guatemala los  padres de familia son los que tienen la obligación de orientar de mejor forma a los hijos para que mañana no sigan reproduciendo los actos de discriminación racial en este país, porque muchas veces (los niños, los adolescentes, los jóvenes y los adultos),  reflejamos en la calle lo que hemos aprendido en nuestros hogares.   

AQUI LOS LADINOS ALLA LOS INDITOS, SEMANA SANTA EN GUATEMALA


AQUÍ LOS LADINOS 
ALLÁ LOS "INDITOS "

La semana santa es un símbolo de fiesta para los Guatemaltecos, descanso para los trabajadores y estudiantes, fiesta para los jóvenes  y análisis y laboriosidad para los católicos practicantes o como una simple tradición muy chapina, pero muy poco se ha analizado sobre estas festividades, impuestas desde la época colonial y su cimiento racistas, aunque muchos lo ven como una muestra de respeto y amor a Dios, otros como una forma de hacer dinero a través del comercio informal en las procesiones y del turismo. 

El Viernes Santo por la tarde, a las iglesia y templos catolicos de todo el pais van todos los canches, ladinos, y los de apellidos sofisticados, a cargar la imagen del Señor Sepultado, las señoras vestidas de formal negro y los hombres de camisa y en otros lugares con traje formal.

Mientras que a otros templos mas sencillos llegan los mestizos y la elite indígena un ejemplo es Quetzaltenango, esos que por el apellido no han sido aceptados en las filas de la iglesia de ladinos.

El Viernes Santo, el día en que los católicos del mundo conmemoran la muerte de Jesús; en la ciudad con población mayoritaria maya, sale a relucir una de las muestras de racismo más arraigada de Guatemala.

Estamos en el tercer milenio, en el siglo XXI, en la era de las comunicaciones digitales, en la época en que el Apartheid en Sudáfrica es cosa del pasado, la época en que el muro de Berlín quedó para los libros de historia, pero algunos aún están ubicados en la época del colonialismo.

Para ser socio de muchas organizaciones católicos, para poner un ejemplo la Santa Hermandad del Señor Sepultado de San Nicolás en Quetzaltenango es necesario "NO" tener apellido indígena y comprobar que sus padres, y abuelos no lo tengan también.

Mientras que para ser socio de la Hermanad del Señor Sepultado de Catedral, no es necesario presentar tantos requisitos.
Así que este Viernes Santo en las calles de Quetzaltenango, donde las procesiones se caracterizan por su solemnidad, la disciplina y formalidad, sabrá que a la San Nicolás van los ladinos y a la catedral los que tienen apellidos indígenas. 

Es como decir que "un indígena que participa y defiende el cristianismo, es como ver a un judío defendiendo a Hitler" muchos desconocen su historia y la forma como fue impuesta la religión cristiana en América, muchos defensores aducen que hay que olvidar, que la iglesia se ha transformado, pero un edificio que se formo con altos niveles de racismo, odio y segregación en sus cimientos, solo puede cambiar con la destrucción total y la creación de algo nuevo desde las raíces. 

Yo no critico a quienes participan están en su libertad de religión pero es necesario conocer nuestro pasado para no morir en la ignorancia en nuestro presente y dar un futuro de sueños y mentiras a nuestra descendencia en el futuro.

jueves, 3 de marzo de 2016

BERTA CACERES: ME ASESINARON!!!



ME ASESINARON!!!


Me negué a dejar mi lucha y me asesinaron. Me dejaron tirada en el piso esperando que me desangrara así como desangran a mi pueblo.
Estos asesinos esperan que la lucha ahí termina. Ya me imagino a los cuerpos de seguridad del estado, a los represores de este noble pueblo, me imagino a todos aquellos detractores de nuestra lucha, empezaran con sus justificaciones, con su humillación. No preguntaran donde están los hijos de puta que acabaron con mi vida, no preguntaran donde están los conspiradores, los que dieron la orden de acabar con nuestros sueños, nuestras esperanzas, con nuestra lucha. No preguntaran, pensando que conmigo se apaga todo. No, más bien empezaran a hacerme preguntas inútiles. A mi, una muerta, ¿Con quien estaba? ¿Quién me mando a luchar por otros?, ¿En Qué malos pasos andaba? Cuestionaran mis principios, nuestra lucha, a nuestra familia, nuestras amistades, por andar en cuestiones de hombres. Seguro dirán que es pasional, que es de crimen organizado , que me lo busque, que en algo malo andaba, que es cuestión de maras.
Te harán creer que morir fue mi culpa, con sus mil justificaciones y con su falso e hipócrita discurso de doble moral JOH pedira pena mayor para los asesinos cuando el mismo conoce a los asesinos. Pero como soy indígena, como lucho por los mas desposeídos, como soy un estorbo para las grandes corporaciones que quieren destruir nuestra naturaleza , como defiendo nuestras raíces indígenas pretenden humillarme, y diran que yo me lo busqué que luchando por mis hermanos indígenas encontré mi merecido, por no querer quedarme en mi casa viendo pasar tanta injusticia, por invertir tiempo y vida en esta lucha. Por eso y mucho más, de seguro me condenaran.
Me siento triste, por mis hermanos indígenas, porque yo ya no estaré al lado de ellos ayudándoles.
Pero a la vez me siento complacida que quedaron muy bien preparados. No se van a doblegar, van hacer que respeten esta lucha . No van a dejar que sigan pisoteando sus derechos. Van a levantar su voz, van a pelear, y yo estaré desde aquí arriba orgullosa que mi vida no fue en vano , y te juro que un día van a ser tantos, que no existirán la cantidad de balas suficientes para callarlos. Esta lucha no es de Berta Caceres Asesinos. Esta lucha es de todo un pueblo. Pagaran!
Berta Cáceres 1969-2016

martes, 1 de marzo de 2016

EL MALACATE, NUESTROS HIJOS Y TEJIDOS


EL MACALATE 
Nuestros Hilos, nuestros tejidos

Las vestimentas prehispánicas han sido ampliamente estudiadas por diferentes investigadores, siendo una de sus mayores exponentes Patricia Anawalt (1976). Se conoce que el conjunto de artefactos para tejer estaba constituido por telar de cintura, urdidor, trama y agujas, pero ¿qué pasa con los artefactos que se utilizaban para hilar las fibras naturales, con las cuales se confeccionaban las vestimentas?, los conocidos malacates. Estos artefactos son poco estudiados en el ámbito arqueológico debido a que son un material poco frecuente en excavación.

¿Qué es un malacate? Durante años se ha tenido la idea que el malacate es el contrapeso de barro encontrado en excavaciones pero esta idea es incorrecta, ya que un malacate es el conjunto del contrapeso de barro, piedra, caracol o cera (en la actualidad) adherido a la varilla de madera. En contextos arqueológicos es difícil encontrar la varilla por ser confeccionada en madera, un material perecedero.

El término malacate proviene del Nahuatl “malacatl” que se deriva de “malina”, retorcer, y “acatl”, caña. El malacate se coloca en posición vertical, con el contrapeso en la parte inferior, se hace girar la varilla desde la parte superior con los dedos medio y pulgar, se coloca en la otra mano la fibra a hilar.


Otro artefacto utilizado durante este proceso es la “base de trabajo”. Ésta puede ser una jícara, un tiesto reutilizado o un cuenco que haga más fácil el giro del malacate. Se le llama en Nahuatl “tzaoalcaxitl” que se deriva de “tzahua”, hilar, y “caxitl”, cuenco de cerámica. Los cuencos reportados en excavaciones del área de Morelos son pequeños, de entre 3 y 5 cm.

Otro implemento utilizado para la manufactura del hilo, mencionado por Fray Bernardino de Sahagún (1979), es la greda o tizatl que usan las mujeres para hilar: ésta se coloca en el fondo del recipiente para hacer más fácil el giro del huso. Durante las investigaciones etnográficas realizadas como  parte del presente trabajo se ha observado que la greda también es colocada en ambas manos por las hilanderas, para evitar la fricción tanto sobre la varilla como en la fibra. 

Sobre los orígenes de los malacates, Hall (1986) menciona los tiestos perforados en su estudio de los artefactos de Matacapan, México, como correspondientes al Preclásico Medio. Éstos pueden ser los primeros ejemplares utilizados en la antigüedad, evolucionando a lo que conocemos ahora como malacates. En Guatemala los malacates de barro más tempranos se ubican en el sitio Balberta, fechados para el Preclásico Terminal.

FIBRAS NATURALES UTILIZADAS PARA HILAR

Las fibras más utilizadas en tiempos prehispánicos eran el algodón y el maguey (en base a las menciones de cronistas). La primera fibra es fácil de confeccionar, agradable para vestir, fácil de lavar, altamente absorbente y con una larga vida útil. En contraste, el maguey es superior a ésta únicamente en su durabilidad. Las características de las fibras naturales para poder ser utilizadas en los tejidos son: flexibilidad, resistencia y longitud suficiente para permitir el hilado .


ALGODÓN

Esta planta se desarrolla muy bien en climas calidos y húmedos, de preferencia en suelo arenoso), a una altura de 0 a 500 msnm y a una temperatura alrededor de 30º C. El algodón crece en el Altiplano de manera silvestre, y únicamente puede ser cultivado en regiones costeras calientes, por lo que se puede hablar de una mayor producción de esta fibra en la región de la Costa Sur y por lo tanto de la especialización del cultivo que se llevó en el área, sin olvidar que han sido reportadas plantaciones de algodón en Yucatán, Petén y en el oriente del pais durante los siglos XVII-XIX. Mejía de Rodas (1997:1) comenta que existen dos variedades de algodón, que son los más utilizados: el de color blanco y el de color café. Los colores del algodón son llamados cuyuscate (café obscuro), ixcaco (café claro) y moka (café amarillento). Sin embargo, actualmente se cultivan cuatro colores diferentes de algodón: el tradicional blanco –llamado crudo–, el café –ixcaco–, el verde –jade– y
el rojizo, en la finca El Naranjo, Escuintla.

El proceso del hilado del algodón consta de varias fases:
- Despepitar el algodón
- Golpear el algodón para afinarlo “Librado de bolas”: se trata el algodón con ceniza en las manos para dar mayor uniformidad
- Se pone al sol
- Se hace girar el malacate con una mano y con la otra mano se sostiene el algodón, que está llegando al huso en movimiento, para ser hilado. 








"FAVOR VENIR DISFRAZADO DE INDITOS"


FAVOR VENIR DISFRAZADOS DE "INDITOS"

Estoy intrigado por no decir indignado sobre una practica muy común, arraigada y como todo lo arraigado en Guatemala, racista y despectivo... que se puso de moda vestir a los niños de indígenas para las actividades escolares "enarbolando el amor patrio" "el orgullo de ser chapin" pero cuantos de estos padres y madres de familia sienten orgullo por ser guatemaltecos cuando al salir del colegio o escuela enseñan a sus hijos a burlarse de los indígenas, darles un trato denigrante, despectivo, humillante y negligente.

Me intriga porque por un lado, no sé cuándo se movió del 12 de diciembre al 15 de septiembre, 21 de febrero e inclusive 09 de agosto, la "costumbre" de vestir a los niños con ropa indígena y, más me intriga aún porque no termino de entender los motivos por los que alguien decide "disfrazar" a su hijo así.

Las fotos en sí no tienen nada de malo. Son niños, media docena quizá, de niños vestidos con trajes indígenas. Sus padres están rebosantes de felicidad y los niños, aunque un poco desconcertados, parecen disfrutar de ese día de vestirse distinto, pero hay algo diferente en las fotografias, esos niños no lucen como "niños indígenas reales" llevan trajes sin origen, de maquila diríamos en buen chapín, con bigotes pintados, mejillas y labios coloreterados exageradamente, caites de cuero o chanclas de plástico y un sombrero o trenzas para coronar la vestimenta.

Recuerdo que, hace ya cinco o seis años, me enviaron una circular del mineduc donde solicitaba que se "celebraran las actividades cívicas" todo el año, y nuestro director nos dio la orden de que realizáramos actividades "folclóricas" con bailes de origen maya, y recuerdo escuchar a unas compañeras maestras, pedir a los padres de familia , que mandara a los alumnos “disfrazados de inditos”. Recuerdo que me enfurecí, como solía enfurecerme por muchas cosas entonces, y les dije que era unas racistas, poco profesionales e insensibles. Recuerdo que se sorprendieron y se disculpaban pero, de la forma que lo hacían, quedaba claro que por algún motivo no veían nada de malo en llamarles inditos y menos aún en declarar que la vestimenta tradicional de los mayas, xinkas y garifunas es un disfraz.

Pasados los años, supongo que estoy más viejo, más cansado y no tengo la energía para enfurecerme por cada cosa con la que no estoy de acuerdo. Quizá es que después de vivir tantos años de odio, maltrato y racismo por las mismas autoridades educativas y muchos "lideres", donde cada cosa que este xinka hacia se convierte en motivo de ira y repudio departamental, ya no me provoca dármelas de digno y tratar de cambiar la mente de los racistas de sangre.
Pero puede ser que he tenido tiempo de darle vueltas al asunto. En el desierto lo que sobra es tiempo. Y me quedan más dudas que convicciones sobre el tema. Al final de cuentas, las certidumbres son las que nos llevan a la indignación.

En un país donde la mitad de la población vive de espaldas a la otra mitad, donde hay una historia de discriminación, racismo y estigmatización de la mitad de los habitantes hay algo que no cuadra en todo esto de vestir a los niños de indígena. donde las autoridades en lugar de apoyar los procesos de rescate de los idiomas y culturas de los departamentos y promover las lenguas indígenas como parte del patrimonio cultural, pues simplemente es mas fácil decir que eso es obsoleto y que no vale la pena. o burlarnos y decir "que en jutiapa no hay indios".

Trato y trato de recordarme qué significaba para mí cuando me vestían de Maya aunque nosotros somos Xinkas. Cuando íbamos al mercado a regatear el precio de las chancletas de cuero que para ser sincero "no he visto a ninguna indígena maya usarlas", el pañuelo rojo con puntos blancos, el traje de manta, el ponchito y el sombrero de petate que no debía faltar. Recuerdo la molestia de mi mamá, lo caro que era comprar una mudada de ropa para usarla una única vez, porque a la maestra se le ocurría que quería a todo los niños disfrazados de mayas, la verdad despues de tantos años, varios de estudios a nivel de postgrado mi desconocimiento del pensamiento de estos "docentes" sigue igual, no asimilo porque para ellos "usar trajes que no les pertenecen" "culturas que no conocen" "música que jamas han comprendido" en los días de actividades cívicas es "SENTIRSE MAS GUATEMALTECO".

Y no sé si sea una convicción que he desarrollado ahora en mi vida adulta, pero de alguna forma durante mi infancia, para mí, hasta que tuve contacto directo con ellos muchos años después, los mayas no fueron más que el son, la chirimía, el tun, la danza del venado, las fotos del Inguat, chalío titipuches, los chistes de velorio y la idea casi indeleble de que los indios son brutos, necios y shucos, o ese discurso tan jutiapaneco "los marchantes son los culpables de que jutiapa sea tan pobre, porque los indios se roban el trabajo de los ladinos jutiapanecos". Vamos, los causantes de los problemas del país.

Después de todo, además de “disfrazarnos de inditos”, nos recordaban una y otra vez en los libros de historia que los indígenas tenían “tez morena, ojos achinados y pómulos salientes”, como para saber identificarlos y a cualquier compañero que tuviera un rasgo diferente, hablara mal el castellano, a la mayoría, hacer el famoso "buying", señalarlo y hacerlo sufrir por ser diferente.
Recuerdo la humillación de los compañeros de colegio que no pasaban la prueba de no parecer indígena aún usando el traje. Quizá también servía para eso, para dejar claro que unos son indígenas y otros apenas están disfrazados.
Y hoy, no sé qué tanto haya cambiado en el país como para entender el “disfrazar a los niños de inditos” de otra forma que no sea para reforzar la idea de que si nos vestimos como ellos una vez al año, dejamos más claro que estamos los indígenas y los de sangre española, que los aceptamos pero que "NO SOMOS IGUALES".

Probablemente lo contrario de que los niños se “disfracen de inditos”, sería que pudiéramos ver más doctores con traje indígena, más presentadoras de televisión vestidas con su traje tradicional, abogadas con hüipil y arquitectos con sute, maestros que buscaran por "iniciativa propia" el aprender un idioma indígena, y no porque "yo CESAR CASTILLO" LOS OBLIGO o porque es gana de molestar del MINEDUC hablar de los indígenas. O quizá sea que le estoy dando demasiadas vueltas al asunto. 

Probablemente, es que vestir a los niños de indígena es como vestirlos de cualquier otra cosa. Como disfrazar a las niñas de princesa y a los niños de Bob Esponja para Halloween. Después de todo, para una mitad de la población, los indígenas están tan lejos, son parte de una realidad completamente ajena. Tan distante como los cuentos de hadas y el país de los power rangers, donde los ladinos son los superheroes y los indígenas somos "los malos de la película".

Pero considero que lo mas importante que hay que resaltar no es solo el hecho de menospreciar a los indígenas, de enseñar racismo en las escuelas y colegios, de hacer una diferencia, de demostrar "que es un disfraz" para ser mas hirientes, y dejarles claro que los niños "no son indígenas" "no lo serán jamas" aunque sus padres tengan sangre maya, mestiza, Xinka o afrodescendiente en su herencia... LOS INDÍGENAS VIVEN ALLÁ EN EL OCCIDENTE, y los demás somos descendencia europea, mas equivocados si, porque la descendencia española murió en la vigésima generación, y si hubiera quedado algún "europeo" sera extranjero y jamas un nacional, pero ahi "LA CODISRA" Y SUS COMISIONADOS no se acuerdan que eso es un delito... porque ellos también son adornos, para hacer "mas indígena" los gobiernos.