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PUBLICACION REVISTA D

lunes, 29 de agosto de 2011

ARTES: INSTRUMENTOS MUSICALES XINKAS



LA MUSICA XINKA Y SUS INSTRUMENTOS

LAS VOCES ANCESTRALES EN LA ETERNIDAD




Se tiene poca información acerca de la música de los xinkas pues, del mismo modo que su literatura, arquitectura, se ha perdido mucha información. Sin embargo, a través de los hallazgos arqueológicos en tumbas, cuevas, centros religiosos, antiguas construcciones en grutas se han encontrado representaciones de los instrumentos musicales  en las pinturas murales, esculturas, vasijas.
Antiguos cronistas refieren que los xinkas eran amantes de la música, que complementada con la danza, eran elementos inseparables del ritual y las ceremonias ligadas a la visión de su mundo mágico-religioso-energetico.
Refieren que “La música, los ruidos y la luz son factores amigos que actúan a distancia para alejar a los enemigos, para ahuyentar a los poderes adversos, o para pedir ayuda de las fuerzas amistosas".
Los instrumentos musicales que usaban los xinkas de la antigüedad  eran silbatos hechos con  huesos de venado, hueso de cerdo de monte, caparazón de paulinia. También caracoles grandes, caparazón de "jute", flautas de caña, flautas de madera, conchas de tortuga y materiales como piedra, jadeita, onix y arcilla. Muchos de ellos han desaparecido pero actualmente todavía es posible ver el tambor llamado tuntun. Este instrumento posee una gran trayectoria desde épocas remotas. Su uso demuestra la importancia del ritmo: cuando éste es vigoroso, no tiene mayor necesidad de melodía y produce un efecto casi hipnótico. 
Los Xinkas construían el cuerpo de los tambores con maderas de calidad resonante afinando el sonido por medio del calor,  también lo hacían con barro, afinándolos a través de la tracción. El parche era fabricado con pieles de gato de monte, venado, cerdo de monte.  El tipo más corriente era el vertical, de parche sencillo.
  También se sabe, que los indígenas construían tambores con la concha de una tortuga terrestre muy abundante en los lagos y lagunas de Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa y Chiquimula. Ciertos autores hablan de tamborines de agua, aparatos que según parece, tenían un agujero para aumentar o disminuir la cantidad de líquido que regía la resonancia de los mismos.
El  llamado tambor de madera seca hora turun, es un tambor de madera con una hendidura en cuyos extremos hay dos lengüetas de piel de venado. Se toca con los dedos o con dos palillos hechos de caña o con bolitas de barro en sus extremos recubiertos por sabia de árbol de Uhuxte, su sonido alcanza grandes distancias, siendo muy usado para transmitir mensajes en  los cerros o en las ceremonias mágicas religiosas.

PITO CEREMONIAL DEL PENSANTE... ENCONTRADA EN  JUTIAPA
UNA GRUTA ANTIGUA CON UNA VASIJA FUNERARIA.
Las trompas o trompetas Para dar mayor volumen al sonido del caracol, se prolongó su canal interior, y el extremo opuesto a la embocadura, se expandió en forma de campana. Entre los pueblos Xinkas, las trompetas alcanzaron longitudes inusitadas de hasta cinco o seis pies de largo. Esa clase de trompetas produce una escala de valores armónicos bastante semejantes al cuerno. Eran fabricadas con madera o con cañas revestidas de estuco, barro y hojas de cierta clase de palma, se decoraban con cintas. 
La flauta: es uno de los instrumentos de viento más antiguos que se conocen. Las flautas Xinkas, se caracterizaron por la poco común longitud de sus embocaduras y por la buena calidad de su sonido. Generalmente eran de forma tubular, también había globulares. Las construían con carrizos, barros, nefrita y huesos, siendo frecuente el uso de huesos animales se le daba la terminación de la boquilla con ocote y cera de abeja. Era corriente el uso de flautas múltiple  con ellas podían emitir a un mismo tiempo varios sonidos, de acuerdo con el empleo que ellos hicieran de sus dedos para obstruir o dejar libre el paso del viento por los agujeros. 

Sonajas y sonajeros:  las emplearon mucho, dándoles un carácter mágico que los vinculaba con lo sagrado y lo sobrenatural, por ello, por eso antiguos abuelos los representaron como atributos de ciertas energías ancestrales, al lado de bolsas para el incienso de pino, copal y los objetos destinados para las ofrendas. Para fabricarlas se empleaba el barro, madera, cobre,   los más corrientes eran construidos con calabazas y con frutos del árbol de morro pintados de rojo oscuro y atravesados en su medio por una varita de madera que sirve para sostenerlos y agitar las semillas o piedrecillas que producen el sonido.

Pitos:  hay una gran variedad de pitos y silbatos hallados. No fueron usados solamente como instrumentos de música, sino también en la cacería de aves y pequeños mamíferos. Sus formas y sonidos son muy variados. Los hay que revisten formas humanos y los hay con figuras zoomórficas; los hay simples, dobles y triples. Las flautas globulares, así como las tubulares, son menos comunes.
Los raspadores: son cierta clase de instrumentos musicales dentados, son de origen muy antiguo. Están fabricados con huesos humanos, a menudo en forma de falo, se usaban en rituales de carácter erótico o bien para rendir homenaje a los cuerpos difuntos. Su sonido dependía de los materiales con que estaban hechos y de las ranuras que se les habían labrado asi también estaban fabricados los mas comunes con morro doble o chunete.
Esta música pone énfasis en la ornitofonía, pues fueron los pájaros los maestros del indígena, quien inspira los cantos o directamente los copia o imita.
La música xinka se aprende y ejecuta tradicionalmente, pasa del maestro al aprendiz, aunque el desarrollo de la melodía parece simple no se ajusta a ella el ritmo y es difícil registrar la cadencia.
El silbato de los espíritus oscuros: Caña de azúcar, piel de rana y plumas son algunas de los materiales naturales que utilizaban para crear "el silbido de la energía oscura", el instrumento musical siempre son descubiertos junto a los urnas funerarias de los hombres xinkas.


El "TATA CHONITO" interpreta 'uy Sarin... durante la preparación de un ceremonial.... con su flauta de carrizo...

martes, 23 de agosto de 2011

LA RELIGIÓN XINKA


La Religión Xinka
Las Grandes Energias Creadoras


La religión de los xinkas antiguos guarda profundos misterios. La mayor parte de la información que tenemos acerca de ella proviene de los restos arqueológicos que nos legaron como esculturas, artefactos de hueso, piedra y cerámica pero sobre todo sobre la gran herencia oral que fue la manera más idónea para proteger sus secretos y la magia de su cultura, y de los primeros relatos de los conquistadores y sacerdotes españoles. Gracias a ellos sabemos que durante los primeros tiempos su religión, bastante simple, consistía en una interpretación de los fenómenos naturales y celestes que evolucionó paulatinamente conforme los conocimientos astronómicos fueron más precisos, hasta que, llegó a permear todos los aspectos de considerársele casi una civilización avanzada como los mayas: el arte, la ciencia, la guerra, la agricultura, el comercio y la arquitectura. Por eso se dice que la sociedad xinka era teocrática (Dios es el ser supremo).
Fue aproximadamente a partir del 300 despues de Cristo -con la construcción de centros religiosos- que los xinkas adquirieron una visión del mundo más elaborada: los cuerpos celestes se convirtieron en energías con función e influencia sobre la tierra -esto es, se deificaron algunos como ancestros primarios y creadores de la cultura-. Los conceptos elaborados por los sacerdotes se sumaron a las ideas más simples, hasta que la religión se tornó cada vez más esotérica, con una mitología compleja interpretada por una casta sacerdotal perfectamente organizada.
Poco a poco, la religión xinka se convirtió en una de las más misteriosas y secretas de Mesoamérica. Durante periodos siguientes se desarrollaron muchas energías como deidades, muchos de ellos duales: mitad masculinos, mitad femeninos; mitad viejos, mitad jóvenes; mitad animales, mitad humanos. Sus rituales y ceremonias también adquirieron paulatinamente una mayor complejidad, determinados, en buena medida, por los extraordinarios conocimientos astronómicos y elementales sobre la mente-materia, sobre sus creencias en el dominio de la trasformación corpórea ha objetos y animales, la creación de portales para escapar o comunicarse con la energía suprema, que les permitían predecir con exactitud los movimientos estelares y los acontecimientos futuros, los cambios climáticos, las enfermedades ; para ellos el universo era sagrado y el tiempo era cíclico, no lineal, razón por la cual creían que era posible la predicción del porvenir. Así, muchos ritos se realizaban para tener contentos a los ancestros primarios y creadores, recibir sus mensajes y profecías y mantener, de este modo, el orden cósmico y natural.
Quienes oficiaban las ceremonias eran los guías espirituales o sacerdotes ancestrales, cuya labor estaba estrechamente asociada a la astronomía, meteorología, y sobre todo la lectura de las señales de la gran IXIWA’IH ya que todos los rituales eran dictados por el calendario lunar sagrado de 360 días y tenían un alto significado simbólico. Eran ellos quienes controlaban el conocimiento y las celebraciones, y quienes estaban a cargo de los cálculos matemáticos y estelares; de los ciclos estacionales y temporales -muy útiles para la agricultura-; de la adivinación y la curación de enfermedades, y de la escritura y  el idioma oral, los cuales heredaron tanto las tradiciones místicas incas como las de los antiguos xinkanelhe.
Los xinkas nunca ejercieron el sacrificio humano pues para su cosmovisión y creencias la vida es única y mágica, nadie tiene el derecho a truncarla y detener el camino creador y hacedor de los hilos del gran HENE PULAY.  
Los Xinkas pensaban que cuando la gente moría penetraba en el Suma neela úy, por una laguna gigantesca el camino al gran lugar de la energía suprema. Los príncipes seguían un sendero acorde a los movimientos cósmicos de la luna para llegar al mundo energético superior y ahí, mediante sus poderes sobrenaturales, renacían en el cielo y se convertían en energías primarias creadoras; por ello, en su honor se edificaban construcciones de piedra laja sobre sus sepulcros. Por el contrario, la gente común era quemada y sus cenizas depositadas en tinajas adornadas con la imagen de su espíritu protector, que casi siempre era un animal, y era enterrado bajo  su propia casa una parte y el resto era arrojado a un rio sagrado o depositado en una cueva, en compañía de algunos artículos religiosos de índole funeraria y de los objetos que había usado en vida, con el fin de que su viaje al otro mundo fuera afortunado y bendecido por los ancestros. Los xinkas creían que el espíritu era inmortal y que la vida en el Otro Mundo dependía, entre otras cosas, de la conducta mostrada en éste.
El panteón de los ancestros xinkas fue uno con mucha complejos  y poco conocido por su gran “COSMOVISION DEL SILENCIO” en Mesoamérica. No obstante, se sabe que el dios supremo durante Tiwix gran señor del cielo, y ojo que todo lo ve,  acompañado por la gran Energía Creadora HENE PULAY  creador original, señor del agua y de la tierra, inventor del idioma y general del ejército celestial,  dador de las artes y las ciencias, quien frecuentemente era representado como serpiente de dos Cabezas. Su hija la gran madre y abuela luna y señora de las mareas, de la fertilidad, de la muerte, la medicina y los partos, y el sol primer hombre creado por el Hene pero colocado en el cielo por el gran poder que recibió y por su gran don de dar calor y destruir todo lo que tocara.
Las actividades humanas también tenían sus dioses: Na’ru era la madre de los campos y la agricultura, la Gran señora de la tierra, dadora de alimento, el gran abuelo Ta’wu el señor del viento quien enseña el idioma ancestral Además, La gran señora  guardiana y emperatriz de la tierra y el cielo, IXIWA’IH la que unificaba las energías y vidas de cada ser en el universo, es la voz del gran Hene Pulay.
Tras la conquista española, hubo una fusión entre las creencias xinkas y el cristianismo. Hasta la fecha, la mayor parte de los xinkas siguen una religión mezcla de las antiguas creencias xincas y el catolicismo; algunos aún creen, por ejemplo, que sus pueblos son centros ceremoniales de un mundo sostenido por las grandes deidades –las Serpians- la gran Me’e se enrolla para sostener el peso del mundo con su cuerpo, y que cuando se mueve y suelta su carga suceden los terremotos. De igual modo, el cielo es el dominio del sol, la luna y las estrellas; sin embargo, la luna está claramente asociada al Dios padre  y el sol a Jesucristo, y ls estrellas está asociada con la virgen María y los santos.
Muchos xinkas están convencidos de que los cerros, las montañas y las colinas que los rodean sus pueblos son los hogares y lugar de comunicación directa con los abuelos ancestrales. Creen en la madre de la Tierra, quien vive en cuevas y lagunas,  el gran Abuelo sabio de las nueves controla las lluvias y produce rayos y truenos; en los espíritus del bosque, invocados durante las celebraciones agrícolas, y en los vientos del mal que esparcen las enfermedades por el mundo. Pero, sobre todas las cosas, y al igual que en los tiempos antiguos, piensan que nuestro universo es sagrado, como todo lo que lo habita: desde la estrella más lejana hasta el último de nosotros, los hombres, sus hermanos. 



lunes, 22 de agosto de 2011

LOS PIPILES EN JUTIAPA


OTROS GRUPOS INDIGENAS QUE HAN CONVIVIDO EN PAZ EN EL TERRITORIO CON
EL PUEBLO XINKA JUTIAPANECO 
parte 3
LOS PIPILES

Los pipiles eran un pueblo agricultor y guerrero, y, según el antropólogo salvadoreño Roberto gallardo, eran expansionistas, que invadían territorios enfrentándose con sus vecinos Guatemala, Honduras y Nicaragua. Para buscar en los orígenes de este grupo étnico habría que trasladarse en el tiempo a algunas poblaciones en lo que ahora conocemos como los estados mexicanos de Durango, Zacatecas y San Luis Potosí, y por lo que los estudios arqueológicos muestran emigraron a Veracruz entre los años 500 y 600 d. C. Un par de siglos más tarde algunas de estas poblaciones emigraron a la parte sur de México, hacia el Soconusco, lo que dio origen a los pipiles. Por otro lado, los que se quedaron dieron origen a los nonoalcas, al tiempo que los dos grupos comenzaron a ser influenciados por los toltecas.


No parece que este paso emigratorio dado hacia el Soconusco llevara otra intención que la de ser transitoria, al menos esa es la conclusión que se puede sacar de este espacio corto de tiempo por el que se asentaron en esta localización mexicana, porque un siglo más tarde, en el 900 d. C., los pipiles dieron un paso más en su emigración para recalar en varias regiones de Guatemala(Jutiapa), El Salvador (sonsonate, Ahuachapan) y Honduras. Así mismo, algunos de estos grupos asentados en Guatemala en el departamento de Jutiapa, principalmente  en  los municipios de Jutiapa, Agua Blanca, Quesada, Comapa, continuaron su viaje algo más al sur, hasta llegar a territorio nicaragüense, dando origen a los que conocemos por nicaraos, que habitaron en los márgenes del lago Nicaragua o Cocibolca y hablaban la lengua náhuatl.

En lo que hoy es territorio guatemalteco fundaron algunas ciudades, entre ellas Isquintepeque lo que hoy es Escuintla.
Papalhuacan, ciudad hoy  de San Cristobal Frontera en Atescatempa Jutiapa, y tomaron contacto con otras etnias de distinto origen, de los que se vieron influenciados fuertemente. Estos eran los grupos de origen maya: cakchiqueles, quiches y zutujiles. Por otro lado, los grupos pipiles que se asentaron en territorio hondureño lo hicieron en los valles de Comayagua, Olancho y Aguán y Choluteca, y de la misma manera que sus parientes de Guatemala se vieron influenciados por otro grupo maya, en este caso fueron por los chortis. El otro grupo, el que se asentó en tierras salvadoreñas, son los antepasados del último grupo pipil existente en la actualidad. Al rededor del año 1.200 fundaron el señorío de Cuzcatlán y sus territorios se extendían desde el río Paz hasta el río Lempa, ocupando gran parte del occidente y centro del actual El Salvador.

Luego llegaron los españoles y la historia de los pipiles cambió de rumbo. En 1.524 Pedro de Alvarado conquistó Isquintepeque y el señorío de Cuzcatlán también sucumbió ante los conquistadores cuatro años más tarde. Parece que la conquista pipil no fue tan complicada como pudiera imaginarse, al menos si por lo que a tiempo se refiere, porque en 1.530 las poblaciones pipiles de honduras y Nicaragua ya estaban conquistadas. Seguidamente llegó la colonización y esto, en términos taurinos, supuso la puntilla para esta etnia. Las poblaciones pipiles se fueron extinguiendo en Nicaragua, Guatemala y Honduras, quedando solamente en El Salvador, como último enclave representativo de la cultura y lengua pipil. Ya en el siglo XX, en 1.932, se produjo un levantamiento campesino que tuvo consecuencias nefastas para este pueblo, fueron reprimidos cruelmente por el gobierno del general Maximiliano Hernández Martínez, provocando un derramamiento de sangre que significó la muerte de miles de indígenas de esta etnia. Fue el último gran golpe que recibieron los pipiles, no sólo fueron las víctimas, también lo sufrió la lengua y tradiciones, al abandonar su cultura muchos de sus componentes.

La sociedad se diferenciaba en tres clases sociales, los nobles, los comuneros y los esclavos, era una afiliación de estatus hereditaria pero para ocupar algún puesto de responsabilidad había que ganárselo o bien por las armas o por algún rito religioso. Los nobles eran los que ocupaban los puestos privilegiados de la sociedad, tanto en el ejército como en la política o la religión, los comuneros eran los trabajadores, agricultores, cazadores, pescadores, artesanos y hasta los soldados, en el escalón más bajo se situaban los esclavos, que generalmente se trataban de prisioneros de guerra que se explotaban como mano de obra y en ocasiones como víctimas de sacrificios humanos para los dioses en los templos.

El término pipil proviene del náhuatl, de pipiltzin, y significa "noble, señor o príncipe", aunque también tiene otra variación válida que proviene de pipiloton, también del náhuatl y que quiere decir "niño, muchacho u hombrecito". Supuestamente el nombre pipil le fue impuesto por los tlaxcaltecas y otros grupos del mismo tronco lingüístico que estaban aliados con Pedro de Alvarado, seguramente para diferenciarlo del náhuatl, por lo mal que lo pronunciaban, con acento aniñado.
Las ramas de los pipiles son cuatro: los cuscaltecos, que vivieron en Cuscatlán, en San Salvador; los izalcos, que se dedicaban al comercio de herramientas de obsidiana y al cultivo del cacao; los nonualcos, reconocidos guerreros, y los mazahuas, que se dedicaban a la crianza de venados de cola blanca.
Los pipiles y salvadoreños en general utilizan la palabra náhualt para referirse al idioma, el término pipil sólo lo utiliza la comunidad internacional de estudiantes, para distinguirla de las variantes de náhualt de México. Pertenece a la familia lingüística uto-azteca y son aproximadamente 500 personas las que hablan la lengua, principalmente en Sonsonate, Ahuachapán, La Libertad y San Salvador.

La agricultura fue la principal actividad económica de este pueblo, especialmente el cultivo del cacao,  también muy apreciado como bebida y como unidad de intercambio. El maíz, el frijol y el ayote formaban parte de su dieta y, junto a éstos, otros cultivos importantes eran el chile, el aguacate, el tomate y el chipilín. También el tabaco, aunque el consumo de éste estaba destinado exclusivamente para usos ceremoniales.

Eran dos los señoríos que dominaban la región al sur y al oeste del río Lempa, dos ciudades-estado con dominio regional, similares a los que existían en diferentes regiones de Mesoamérica. Uno de ellos se centraba en Tecpan Izalco y el otro en la ciudad de Cuscatlán. El señorío de Izalco dominaba 15 asentamientos principales y su territorio era de 2.500 kilómetros cuadrados, aproximadamente. El señorío de Cuscatlán tenía bajo su control a 59 pueblos pipiles con alrededor de 12.000 casas indígenas y abarcaba un área de 7.500 kilómetros cuadrados.

Al igual que los aztecas, tenían un calendario muy similar, con el tonalpohualli o calendario ritual de 260 días y el xihuitl o calendario solar de 365 días. Cada día se identificaba con un símbolo y un número.
Estimaban que los dioses estaban ligados estrechamente con la naturaleza, es el motivo por el que veneraban a los árboles y a los animales.

LOS POCOMAMES EN JUTIAPA


OTROS GRUPOS INDIGENAS QUE HAN CONVIVIDO EN PAZ EN EL TERRITORIO CON
EL PUEBLO XINKA 
JUTIAPANECO 
parte 2



LOS POCOMAMES


El grupo étnico poqomam, junto a los poqomchis, son los que componen el pueblo pocom, que alrededor del año 1.000 d. C. ocupaban el territorio que actualmente conocemos por Verapaz, en Guatemala. No se conoce con exactitud de donde provienen los antiguos poqom porque el único documento existente escrito en su idioma es el Título del Barrio de Santa Ana, fechado en 1565, y no dice nada referente a las migraciones de estos grupos, ni otros como los k'iches o los kaqchiqueles hacen ninguna referencia hacia ellos en sus escritos como uno de los grupos que venían de la mítica Tulán y cuyo enclave geográfico aún se desconoce.


Sin embargo, existe el memorial de Sololá, también llamado Memorial de Tecpán-Atitlán y Anales de los Kaqchiqueles, que dice que cuando ellos llegaron, los kaqchiqueles, encontraron a los poqomames poderosos y establecidos en su centro, al que denominaban Nimpoqom. Es la razón por la que se cree que los poqomames antiguamente habitaban la Verapaz, en el siglo XIV y antes de que llegaran los kaqchiqueles. Por otra parte, también en el Título de los Señores de Kaqkoj, encontrado en el año 1.785 pero probablemente copiado de otro documento más antiguo, se pueden hallar referencia sal respecto. En él se dice que los pocomames tienen su origen cerca de San Cristóbal Kaqkoj, actualmente San Cristóbal Verapaz, y que los habitantes de Chinautla eran sus hermanos pero que tuvieron que irse. Esta huída a la que se refiere, probablemente, fue propiciada por la invasión de los rab'inaleb' y los k'iches, los que forzaron a los poqomames a abandonar sus tierras y a que huyeran hacia el sur, razón suficiente para argumentar el desarrollo de los idiomas derivados del poqom. El poqomam se difundió en la zona central y oriental de Guatemala y en la sur-occidental de El Salvador; el poqomchi' evolucionó en la Verapaz.


La existencia de estos documentos son la base donde se apoyan los conocimientos que hoy tenemos de la historia prehispánica de los pocomames, escritos por sacerdotes y otros cronistas, que también cuentan que: "durante la época en la que los españoles permanecieron en estas regiones, los poqomames se establecieron en los departamentos y municipios hoy conocidos por Guatemala (Chinautla, Mixco, Petapa, Amatitlán y Pinula), Escuintla (Palín), Jalapa (cercanías de San Luis Jilotepeque, San Pedro Pinula y San Carlos Alzatate), Jutiapa (Asunción Mita, Santa Catarina Mita, Jutiapa) y en la vecindad de Cuscutlán, en El Salvador".
Los pocomames compartieron territorio con otros grupos indígenas como los kaqchikeles, xinkas y pipiles, y según el Memorial de Sololá, los kaqchikeles invadieron los asentamientos de los poqomames de Petapa, Pinula y Mixco, despojándolos de sus territorios. Al igual que hicieron los poqomames, que invadieron a sus vecinos los Pipiles en El Salvador, entre los años 1.200 a 1.524, durante el periodo Postclásico Tardío.


Fue una época en la que los poqomames, y en la meseta llamada Canchon, se habían hecho fuertes en un centro con varias estructuras, aunque Chinautla fue el sitio más significativo y de mayor importancia, al que llamaban B'elej. Un lugar arqueológico localizable en el norte del valle de Guatemala, una fortaleza rodeada por profundos barrancos.
Poco antes de la llegada de los españoles, pero ya en el siglo XVI, el territorio que habitaban los poqomames era una extensa área con tres centros mayores, Chinautla, Mixco y Nimpoqom, que iba desde Amatitlán y Mixco, en el centro del país, hasta donde convergen las fronteras de Honduras y El Salvador con Guatemala.

Su estructura social se basaba en la familia y era dirigida por un anciano con su mujer, compuesta de hijos casados y solteros, hijas solteras, sirvientas y esclavos.
Las clases sociales superiores eran representadas por los sacerdotes y por la nobleza militar, los ejercían el poder político, quienes a su vez eran auxiliados por otra nobleza administrativa. Al final de esta época, los poqomames tenían un alto nivel de producción agrícola y alcanzaron un importante desarrollo en el intercambio comercial con otros grupos dentro de todo el área del grupo maya. Disponían de su propia moneda y de su correspondiente jerarquía administrativa en la justicia.
Luego llegaron los españoles y se establecieron las encomiendas, se robaron las tierras de los indígenas y los esclavizaron para explotarlos en el trabajo, con el pretexto de educarlos en la religión católica. En el periodo colonial el número de poqomames mermó significativamente entre las guerras y las epidemias que provocaron las enfermedades exportadas desde el viejo continente, contra las que no estaban preparados sus organismos para defenderse. Ya en el siglo XX, las comunidades poqomam se han mantenido estables relativamente, aunque los intentos de grupos políticos de izquierdas por restaurar y recuperar sus territorios no hicieron otra cosa que provocar las represiones dictatoriales por parte de los militares, que como resultado forzó a muchos de sus componentes a emigrar a los Estados Unidos.

La lengua poqomam o pokomam está emparentada con el idioma poqomchi, pertenecientes a la familia lingüística maya. El número de personas que hablan el idioma poqomam se estima que ronda entre los 45.000 y 50.000.
Los actuales poqomames se localizan principalmente en los municipios guatemaltecos de: Chinautla (departamento de Guatemala), Palín (Escuintla) y San Luis Jilotepeque (Jalapa) Asunción Mita(Jutiapa).
Sus economías se basan en la fabricación de carbón vegetal y la producción de cerámica, además de la agricultura de subsistencia: maíz y frijol.
Las creencias religiosas de este pueblo se dividen entre el catolicismo y la doctrina evangelista, por supuesto sincretizadas con sus creencias ancestrales. Según sus creencias, dios enseñó a los antiguos poqomames el secreto de la milpa y Jesús vino al mundo a repartir las tierras.

OTROS GRUPOS INDIGENAS QUE HAN CONVIVIDO EN PAZ EN EL TERRITORIO CON
EL PUEBLO XINKA JUTIAPANECO 
parte 1


LOS POPOLUCAS



El vocablo popoluca proviene de la lengua náhuatl y significa "tartamudo". Los antiguos componentes de este grupo étnico tuvieron una fuerte relación con los nahuas, durante el periodo Clásico, cuando la expansión de esta cultura por América Central. Como es lógico, también en esta parte del istmo mexicano dejaron su huella y una significativa presencia por casi todos los pueblos que encontraron en su avanzada hacia el sur, entre estas poblaciones se encontraban algunas popolucas como Pajapan.


Los asentamientos popolucas se vieron inmersos en una época comercial nunca conocida hasta entonces y por sus territorios se trazaban las más importantes rutas comerciales y culturales, una actividad que trajo consigo la diversidad cultural, otras variantes lingüísticas del popoluca y el náhuatl. Sus poblaciones se regían por los patrones de asentamiento correspondientes a los tiempos de los olmecas, por sus características y entorno ecológico, lo que indica la existencia de poblaciones dispersas y con baja densidad demográfica en cada una de ellas.


La bonanza que aportó el intercambio comercial favoreció la implantación del náhuatl y su cultura, en un área donde se veneraba al dios que presidía esta actividad comercial, llamado Yacatehcutli, que más tarde, en época de la colonia, acabó siendo sustituido por los cristos negros. No obstante, la diversidad étnica convivió y se fue afirmando sin afectar a las hegemonías de cada grupo, aún siendo dominados bajo control territorial.


De distinta manera sucedió en la época colonial, en la que se reforzó la nahuatlización debido a la política de congregación de los pueblos indios en la región del istmo, lo que perjudicó culturalmente a algunas comunidades popolucas. Tanto es así que, en 1599, existían poblaciones popolucas donde los hombres hablaban el náhuatl y las mujeres la lengua popoluca. No cabe duda que la colonia dañó las relaciones interétnicas de los popolucas, o al menos las volvió complejas, especialmente a partir del contacto con la trata de esclavos negros.
La época independiente no fue menos dañina en lo que a conservación de su cultura se refiere, durante este espacio de tiempo algunas poblaciones popolucas sufrieron otra nueva colonización de cultura diferente, en este caso fueron un grupo de colonos franceses los que se instalaron en los municipios de Acayucan, Huimanguillo y San Andrés Tuxtla.


Ya en el siglo XX, se dieron diversos movimientos poblacionales que originaron la creación de nuevos asentamientos y por lo tanto nuevos pueblos fundados. Estos movimientos fueron segmentando más si cabe a los componentes popolucas, en un contexto cultural predominado por el crecimiento mestizo, aunque si es verdad que a nivel local consiguen mantener un carácter propio y unificado, como es el caso de Soteapan o de Sayula. El pueblo popoluca se podría decir que es un ejemplo claro de convivencia en la diversidad étnica del espacio regional, en el que han sabido sobrevivir envueltos entre tantas influencias culturales.


Los popolucas se localizan especialmente en el sur del departamento de Jutiapa, en municipios como Santa Catarina Mita, El adelanto, Atescatempa. Sin embargo, en otros tiempos se extendieron hasta parte del departamanto Jalapa, Escuintla. Geográficamente se encuentran ubicados en la zona fronteriza con el salvador y México de donde son originarios, entre la Meseta Central-Río Papaloapan y el Altiplano del suroeste. Sus asentamientos siguen las redes fluviales que nutren al Papaloapan y hasta sus propias márgenes ribereñas.


Los popolucas se llaman así mismos hijos de Homshuk, "hijos del dios del maíz", y se aceptan más por el término popoluca que por el nativo núntaha'yi o el de anmati, dos palabras que denotan su filiación lingüística. Este grupo indígena ha tenido una compleja historia de relación con otros pueblos o culturas y han sido llamados de diferentes maneras, olmecas, zoquepopolucas y mixe-popolucas. Su lengua se sitúa dentro del grupo maya-totonaco, familia mixeana a la que también pertenece el zoque. Tanto su variante mixe-popoluca como zoque-popoluca nos llevan a antiguos nexos lingüísticos del sureste del país, lo que es lo mismo que al área mayense. Realmente se trata de cuatro lenguas distintas pero emparentadas. La variante zoqueana, relacionada con el zoque de Tabasco, Chiapas y Oaxaca, lo hablan los popolucas de Soteapan y Texistepec, en cambio, los popolucas de Ayula y Oluta hablan la mixeana, vinculada a los dialectos del mixe oaxaqueño.


Los popolucas son principalmente campesinos, aunque también se apoyan en la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres para su subsistencia. La mayoría de sus cosechas son para el autoconsumo, aunque también comercializan sus excedentes. Sus principales productos son: maíz, frijol y café, de menos relevancia son: el ajonjolí, caña de azúcar, arroz, calabaza, y frutales como plátano, papaya, piña, ciruela, capulín, mango y cítricos.
Entre sus piezas favoritas de caza se encuentran tepezcuintle, armadillo, conejo, temazate, tejón, jabalí y tigrillo; pescan róbalo, joule, sierra, huachinango, pez bobo, camarón y mojarra.


Las viviendas de esta etnia son a la manera tradicional, con paredes de tabla y techos de hojas de palma en las zonas bajas y zacate en las sierras. Actualmente son más los nuevos materiales los que demandan.


La religión católica es la que predomina entre la sociedad popoluca, sin embargo, aún mantienen algunas ceremonias de origen prehispánico, siempre con relación agrícola, la caza o la pesca. Veneran al Huracán, el dios del viento, y a Homshuk, el dios del maíz, entre otras deidades menores más.

sábado, 20 de agosto de 2011

LA SERPIENTE EL ELEMENTO VITAL DEL PUEBLO XINKA


ANPÜKI

El anpük o anpüki es el símbolo de una variedad de elementos en la cultura Xinka; se relaciona con el origen del agua y de la vida, la energía de los volcanes, la producción de las cosechas, el pelo largo de las mujeres, los guardianes de las comunidades y pueblos que tienen la responsabilidad de cuidar el equilibrio de energías para propiciar la vida. La serpiente representa la acumulación de energía que origina la vida, pues es uno de los pocos animales que puede controlar su propia energía a través de la hipnotización, con la que puede detener el movimiento de otras criaturas. Es un símbolo de la generación de la vida, pues su energía se desarrolla de forma cíclica, así como todos sus movimientos. Por esto el origen de la vida en la cultura Xinka está relacionado con la serpiente bicéfala que posee las energías vitales: positiva y negativa. La Serpiente es el animal sagrado para el pueblo xinka, es un ser magnético, y la representación en la tierra de Ixiwa’ih.


LA SERPIENTE BICEFALA... CRUCIAL Y ELEMENTO CENTRAL DE LA COSMOVISIÓN XINKA.




miércoles, 17 de agosto de 2011

ARTE: EL BAHAREKE O BAHAREQUE... UN ARTE ANCESTRAL PARA LA CONSTRUCCIÓN


El Bahareke

El bahareque es una de las tecnologías más antiguas y más utilizadas por el pueblo xinka para la construcción de viviendas, hornos, cocinas, etc.
El bahareque tiene más de 700 años de ser conocido y de recordarse, pero es aún más antiguo, no se sabe el origen y forma de aprendizaje por nuestros antepasados pero lo que sí es memorable es la gran utilidad para la sobrevivencia y protección de los ancestros, se han encontrado vestigios de construcciones antiguas en regiones de Asunción Mita, Agua Blanca, Comapa, Atescatempa, Jerez, Santa Catarina, Xapalan, San Miguel, etc, así mismo en el área de la montaña de Jutiapa y de quesada se han localizado construcción antiguas de bahareque o bahareke en el interior de cuevas, grutas, que aún se conservan en la actualidad.
El bahareque se elabora partiendo de la creación de una doble malla a base de caña (planta que nace en sectores aledaños a lagunas, es una caña delgada, no comestible y muy flexible) que se coloca entre los horcones y los largueros que luego es rellenada con barro blanco a la cual se le agrega una porción de paja seca y que se termina con un recubrimiento o friso a base de arcilla o barro puro( actualmente se le agrega algo de cemento o cal) y en algunos casos se recubre con un friso normal a base de cemento, arena cernida, cal y algo de yeso.
En Jutiapa, durante algunos años (años 60), fue prohibido el uso del bahareque debido a que representaba un habitat natural para la chinche, insecto transmisor de una enfermedad letal que ataca al corazón.
En un principio el bahareque fue utilizado por los primeros habitantes, ancestros xinkas, popolucas, pipiles y campesinos, personas de bajos recursos para construir sus viviendas y hoy en día es utilizado por personas de altos recursos.
la tecnología de barro aplicado en paredes sobre una estructura de caña. Este sistema denominado "bahareque", "bajareque" o "pajareque" se utiliza también en algunas regiones de Centro América, constituyéndose en una solución climática satisfactoria aunque adoleciendo de otros defectos que han marginado gradual, y a veces injustamente, su uso.




ARTE: EL ADOBE COMO MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN ANCESTRAL


EL  ADOBE 
UN MATERIAL UTILIZADO POR EL PUEBLO XINKA 
PARA LA CONSTRUCCIÓN


El adobe es una pieza para construcción hecha de una masa de barro (arcilla y arena) mezclada con paja, moldeada en forma de ladrillo y secada al sol; con ellos se construyen paredes y muros  de variadas edificaciones. La técnica de elaborarlos y su uso están extendidos por la línea histórica y cronológica del pueblo xinka, encontrándose en muchas  otras culturas que nunca tuvieron relación. Útil en lugares cuyo clima  es templado, semifrio, o extremos tanto en invierno como en verano.
El adobe es un material de construcción hecho con arena, barro, agua, y, a veces con fibra o material orgánico como paja, ramas o estiércol. Es moldeado en forma de ladrillo y se deja secar al sol. El adobe es conocido por ser un material antiguo capaz de hacer estructuras muy duraderas. Hasta el día de hoy se han preservado construcciones realizadas con ese material, que se encuentran entre las más antiguas del planeta. A veces se hace distinción entre los adobes pequeños, del tamaño de un ladrillo común, y los grandes adobones que pueden llegar a medir 2 metros de largo.
El adobe ha sido utilizado desde hace miles de años, especialmente en el suroeste de Estados Unidos, Centroamérica y la región andina de Sudamérica. Actualmente, el adobe es un material común en Medio Oriente, norte de África, Sudamérica, suroeste de América del Norte y España.
En lo que respecta al pueblo xinka se inició el uso por el siglo 200 después de cristo con la llegada a las tierras de centro américa, pero este ya fue traído desde otros lugares donde se habitó con anterioridad como américa del sur.
Los ladrillos de adobe se realizan mezclando arena, arcilla, agua y un material orgánico como la paja o el estiércol, que a veces se añade para repeler insectos. La mezcla, sin contar el agua, generalmente es de un 80% de arena y un 20% de arcilla. La mezcla se moldea con un marco, que luego es retirado, y se deja secar al sol por 25 o 30 días. El tamaño generalmente, es de 6x15x30 cm, aunque se considera un tamaño aceptable, cualquiera que pueda ser manejado con una sola mano. Sin embargo, se prefiere un ladrillo con más espesor por su capacidad térmica.
El adobe tiene la característica de que puede ser moldeado en casi cualquier forma y tamaño, dependiendo de cómo se presione la mezcla. Para los ladrillos más grandes, el adobe puede ir reforzado con paja, estiércol, cemento, barras de acero o madera. Antes de usar la mezcla, se realiza una prueba en un frasco con agua. Se vierte un poco de la mezcla y se combina con el agua hasta que queda casi totalmente saturada. El frasco se sella y luego se agita vigorosamente. Después se deja reposar. Si se acumula sedimento en el fondo, significa que hay suficiente arcilla y es una mezcla buena para el adobe. Si la mezcla permanece líquida, significa que hay poca arcilla y podría resultar en débiles ladrillos.
Una característica importante del adobe es su capacidad termal. En un edificio hecho de adobe, se regula la temperatura interna, permitiendo que en verano se conserve el frescor y en invierno, el calor. Otra ventaja, es que es un material muy fácil de utilizar. Entre sus desventajas, está su debilidad ante los temblores y terremotos. Esa debilidad ha causado muchas pérdidas humanas y también económicas, culturales y patrimoniales. Se le ha reemplazado con materiales como bloque, ladrillos y Cemento.

EL ADOBE Y SU INFLUENCIA EN LAS TEMPERATURAS CLIMATICAS

CLIMA CALIDO-HUMEDO
En desventaja como material de construcción también son harto conocidas. El adobe es higrófilo, tiende a absorber la humedad atmosférica cuando el aire está saturado de manera que por ello pierde su resistencia a los esfuerzos, aun los de su propio peso. En los trópicos después de una lluvia prolongada por varios días, algunas paredes se desploman sin intervención de ninguna otra fuerza, debido a la humedad del ambiente Y las condiciones termo físicas del interior de la casa acusarían un mal ambiente.

CLIMA CALIDO-SECO
El adobe tiene la propiedad de absorber energía solar durante el día la cual es transferida como calor al interior de la vivienda en un lapso de tiempo que coincide con las necesidades de calentamiento por las noches, debido a un efecto llamado energía térmica la cual debido al adobe mantiene fresca la vivienda en el día

CLIMA TEMPLADO
Aparte de sus ventajas altamente conocidas como su baja conductividad térmica que vuelve las construcciones de adobe tan acogedoras se tienen otras igualmente prácticas, como el hecho que la materia prima está siempre presente en el lugar de construcción con el ahorro consiguiente en su transporte. Ventaja apreciable dado el alto volumen de material necesario para construirlas. En general, la sensación, de confort térmico percibido por una persona, depende de su estado de salud, edad, nivel de climatización, vestimenta, estado de animo, alimentación. Etc, esto quiere decir que es un buen material para construir en este clima.

PRINCIPALES CARACTERISTICAS TERMOFISICAS DEL ADOBE

Un muro grueso, absorberá y almacenará más color durante el día para desprenderlo al interior en la noche, el espesor optimo del muro en función de su capacidad de climatización anual, depende de la conductividad térmica del material usado. El espesor óptimo de un muro de adobe se incrementa conforme la conductividad térmica aumenta.

COMPARACION DEL ADOBE CON OTROS MATERIALES DE CONSTRUCCION

Confidencialmente, los materiales de construcción más densos (piedra, concreto, ladrillo, adobe. Etc), poseen gran inercia térmica comparada con los ligeros (madera, laminados, aglomerados, aislantes, etc) la inercia térmica representa la propiedad de los materiales para retener el calor o el frio con mayor o menor facilidad, ante cambios exteriores o interiores que le impiden sostener la misma temperatura

ARTE: LOS TEJEROS JUTIAPANECOS


Los Tejeros Xinkas
Tradición y Fabricación de las Tejas

  Una de las cosas que el pueblo Xinka lleva a Jutiapa es el arte de las tejas, una de las tradiciones más arraigadas a nivel familiar, pues las familias “tejeras” heredaban de sus mayores el arte, dedicándose, hasta las primeras décadas del pasado siglo XIX, enteramente a este menester, que, con la llegada de los bloques y los materiales de construcción modernos, pasó a formar parte de la historia de nuestro pueblo.
   En Jutiapa, el Horno más famoso y más conservado es el que se encuentra en las faldas de la Montaña del Chingo, utilizado sus últimas veces por los últimos tejeros del pueblo, Manuel Pérez, Leto Corado.
   Las tejas, por razones climatológicas, eran fabricadas en verano, pues el frío las estropeaba. Este trabajo de artesanía requería dos días y una noche, en la cual se “quemaban” las tejas.
   La fabricación de las tejas lleva consigo un entramado de pasos que convierten a la misma en un auténtico arte, obra sólo de los más hábiles. Lo primero que había que hacer era obtener el barro, que se encontraba siempre a los alrededores. Se obtenía excavando en la tierra. Barro, que, tras ser llevado aparte, era cernido con una cernidora de tela metálica, con el fin de separar las piedras del barro utilizable. Una cantidad de ese barro debía ser débil y otra parte dura, con el fin de evitar que se estriara o rompiera la teja. Por cada saco de barro se introducía otro de polvillo. Este barro se depositaba en una pila, donde se mezclaba con agua para amasarlo, siempre con los pies. Llenar de barro y agua esta pila era trabajo más que duro, pues tenía capacidad para más de cuatro mil libras. Llena la pila de barro, el agua se iba introduciendo por tres días hasta lograr una masa con el barro.
   Tras esto, se procede al amasado del barro, que lo convertirá en una pasta. Este amasado se hacía por porciones, como a cien tejas por vez.
   Tras el amasado se procedía al cortado de las tejas, realizado de la siguiente forma: con un artilugio en forma de trapecio, formado con cuatro varillas de hierro denominado gradilla, y estando la teja sobre una laja de piedra lisa, se colocaba sobre este objeto y se alisaba, extendiendo arena fina para evitar que se pegara a la piedra.
   Mientras este paso se realizaba, el encargado del siguiente, el tendido de las tejas, colocaba el guarapo (objeto de madera similar a una teja pero con un mango) debajo de la gradilla. Esta se movía dejando caer la teja sobre el guarapo y se le pasaba la mano por encima, paso que era repetido al colocar, previo movimiento de muñeca con el guarapo en la mano, la teja sobre el tendido, superficie de tierra plana y nivelada donde se secaba la teja. Ahí se dejaban secar dos o tres días, antes de ser introducidas en el horno. En este período se ornamentaban las tejas.
   Lo siguiente era quemar las tejas. Las tejas se quemaban en el horno, que estaba formado por dos cámaras, una superior donde se colocaba las tejas y otra inferior donde se colocaba la madera para luego hacer el fuego. Las tejas se colocaban verticalmente una tras otras formando una espiral,  que el último nivel de tejas estaba colocado de forma similar al tejado, es decir, una boca arriba y otra boca abajo encajadas.
   El fuego se encendía a las siete de la tarde, manteniéndose encendido hasta las tres de la mañana. Mientras la madera se consumía, se iba alimentando más. En este paso, además de los tejeros, estaban presentes el anfitrión de la tejada y algunos parientes y amigos. Las tejas iban adquiriendo un color rojizo. Tras hacerse por completo las tejas, y debido al calor acumulado, se las dejaba en reposo ocho días, para que se enfriasen.  Cumplido este período, las tejas eran trasladadas por parientes y amigos, así como miembros de la casa, hasta la vivienda que se fuera a techar.
   Otra más de las características de Jerez y sus habitantes que nos traslada en el tiempo hasta nuestros abuelos, cuando el sueldo de la ayuda a un familiar era otra ayuda cuando fuera necesaria, así como los favores y la empatía que existía en nuestros pueblos, Amor, cariño y empatía que sin duda heredamos de los Xinkas, nuestros ancestros, los Grandes Hermanos del sol y la luna.