COMUNIDADES XINKAS


COMUNIDADES INDÍGENAS XINKAS


Parlamento del Pueblo Xinka de Guatemala
Consejo Regional de Autoridades Ancestrales Xinkas

Comunidad Indígena Xinka de Jutia
pa
Comunidad Indígena Xinka de San Juan Yupiltepeque
Comunidad Xinka de Santa María Xalapan
Comunidad Indígena Xinka de San Carlos Alzatate
Comunidad Agrícola Xinka de Jumaytepeque
Comunidad Xinka de Guazacapán
Comunidad Indígena Xinka Las Lomas Chiquimulilla
Comunidad Xinka de San Juan Tecuaco
Comunidad Xinka Santa Anita Nixtikipake Ixhuatan

COMUNIDAD INDÍGENA XINKA

MONTAÑA SANTA MARIA XALAPAN JALAPA


La Comunidad Indígena Montaña Santa María Xalapán Jalapa Xinka: ésta organizada de una forma ancestral, basada en principios, valores y autonomía Territorial comunitaria gobernada con un sistema de propio Gobierno, una historia de más 400 años. Se encuentra asentada en la montaña de Jalapa al oriente de Guatemala, con extensión territorial antes de la Colonia de 973 caballerías, hoy únicamente se poseen 397 Caballerías pues una parte del territorio constituye lo que es el casco urbano donde actual mente se encuentra asentada la población del Municipio de Jalapa, cuando se puebla las tierras de este pueblo la Cabecera Departamental se da la gran expropiación por medio de títulos supletorios por terratenientes, finqueros, y por autoridades que usaron su autoridad para hacer la expropiación a Xalapán. De esto que una extensión de 576 Caballerías continúa en proceso de recuperación del territorio ancestral, como es el caso de la finca Santa Gertrudis y el Campo de Aviación.


El territorio Xinka en Xalapán, está conformado por 12 Cantones y 37 Caseríos en la actualidad, su población aproximada es de más de 85 mil habitantes quienes no somos dueños de los terrenos, siendo condueños pues nos asumimos como administradores y cuidadores de los bienes naturales de nuestra Uta´ Na'ru o Madre Tierra. Es por ello que nos nombramos como: “CONDUEÑOS Y CONDUEÑAS”.

Según la oralidad de ancianos y ancianas, para el tiempo de la invasión Española el valle de Xalapán fue agarrado junto a los que en ella vivía para el Rey Carlos V por la belleza de bosques, árboles frutales, fuentes de agua y su encanto de paz y tranquilidad que el lugar brindaba, en el valle se asentaron grandes haciendas productoras de Caña, molienda y plantas de tintes, los habitantes del valle de Xalapán fueron puestos a trabajar en las haciendas para pago de tributo a la Corona, quienes desde ese entonces se manifestaron en resistencia y no dejaron que los hacendados colonos tomaran el control del territorio organizándose y demandando al respeto de su autonomía como pueblo Xinka. Siendo sometidos a pagar grandes jornales de trabajo en cortes de Caña, moliendas, bordados o tejidos a mano, procesando los tintes. Permitiéndoles que pudieran trabajar sus tierras con la condición que tenían que pagar tributos por las tierras que sus abuelos les avían heredado. En ese tiempo se procesaba el tinte dejándose las hojas en descomposición para luego deshacerla o triturarlas con los pies descalzos, éste tipo de trabajo ponía en riesgo la salud, fue así que se inició el sufrimiento de grandes enfermedades infecciosas que no tenían cura. Esta es una de las razones de como muchos indígenas Originarios Xinka en el tiempo de la colonia fueron muriendo. Por otro lado los hombres más grandes y fuertes fueron forzados a ser encomenderos a las bodegas de las embarcaciones en el Puerto del Golfo de México, algunos regresaban otros eran tomados para bodegueros otros corrían el riesgo de morían en el camino o bien eran enviados a descargar productos a España lo que se constituía en un viaje sin regresó sin que a sus familiares les dijeran que sucedía con sus hijos. Hera tanta la desesperación que los ancianos preocupados por que sus hijos nietos y toda su generación que estaba muriendo y el linaje de los descendientes estaba desapareciendo

Los abuelos y abuelas cansados de tanta atrocidad volvieron a organizarse según su forma de gobierno ancestral antes de ser invadidos, con el fin de recuperar su autonomía territorial definitiva por los colonos, para poder volver a trabajar las tierras y no seguir perdiendo más hijos e hijas. Con éste objetivo fue como se cuenta que doce abuelos y abuelas emprendieron el viaje para hablar con el Rey Carlos V a España. Fueron recibidos por el Rey y éste les pregunta que es lo que desean, ellos cuentan su descontento de la forma como sus parientes mueren, para la cual le solicitan que se les devuelva la tierra. El Rey les dice “devuélvanse, reúnanse y luego regresan para ver que me cuentan” ya de regreso en la montaña, se reúnen en un ranchito los doce ancianos y toman decisiones. Vuelven donde el rey quien los recibe, a lo que los abuelos inician la negociación según los acuerdos previos en consenso en la montaña. Lograron negociar que de nuestra tierra, una parte fuera vendida para lo cual pagaron con tostones mexicanos por caballería y otra parte devuelta. El Rey les dice que es una buena idea y que se devuelvan nuevamente y que regresen cuando ya se hallan puesto más de acuerdo.
Los abuelos se regresan y se reúnen para realizar su asamblea donde planifican la siguiente visita al Rey. Ya en su tercera visita le exponen que se les de toda la vista de tierra que alcancen desde un punto alto en la montaña y que no van a poner a nombre de un hombre humano o carnal a las tierras devueltas porque se llenarían de avaricia ambición, pueden venderlas y dejaría sin tierra a las nuevas generaciones.
Logran la negociación de forma estratégica a partir de retomar los nombres ancestrales del guardián espiritual: Tellosajarlik y de la guardiana: Muchisuraya, nombres que en idioma Xinka significa los protectores Guardianes de la montaña y guiadores. Es así como le dicen al rey que las tierras quedaran a nombre de un hombre y una mujer no material, los cuales estarán representados en dos imágenes; el Señor Crucificado de Jalapa y la Virgen María Expectación de la Oz. Como Espectadora, después de escucharlos el Rey dice: “Es muy bueno lo que piensan y en compensación de lo que han trabajado para la Corona les voy a dar la mitad de la vista como lo piden y la otra parte se las vendo a tostón por Caballería”. Fue así como se redacto el Título Real y la Cédula Real, documento con el que se cuenta hasta el día de hoy, como constancia de nuestra lucha organizada y ancestral.
Esta forma de gobierno, consulta, consenso, tomas de decisiones y lucha por la autonomía territorial se a mantenido desde hace mucho tiempo en Santa María Xalapán y es por ello que éstas imágenes son las dueñas y nosotros y nosotras los nacidos y habitantes en ellas; condueños y condueñas.
Hoy le llamamos a nuestra forma de Gobierno Indígena ancestral Mesa o Junta comunal y está conformada por un Mayordomo, un Principal Mayor, un tesorero, tres Escribiente, des vocales y luego todo el gabinete compuesto por 300 miembros de orden menor quienes representa a cada barrio en cada comunidad a nivel montaña.

La fiesta Patronal del Cristo Crucificado se celebra el 14 y 15 de septiembre y de la Patrona el 18 de diciembre. Para hacer los preparativos de las fiestas están los patrones viajeros que recorren todas las comunidades casa por casa para recaudar los fondos para las fiestas patronales y bajan finalmente al casco urbano a la sede Comunal,
Para reunirse con los Patronos que son guardados celosamente en la Catedral del Pueblo.

En las comunidades se manifiesta la música como algo muy nuestro lo que prevalece mas son los conjuntos de cuerdas, como la guitarra, violines tenores. Violón, acordino o concertina y algo mas ancestral son los tambores la chirimía para las fiestas patronales.

El vestuario de las mujeres siempre es de colores vivos como el rojo, amarillo, verdes anaranjados, las vestidos son algunos de tres revuelos, y una diversidad de estilos que las ase ser únicas en su identidad y una parte es el delantal que en cualquier ocasión lo usas desde fiestas, y en los velorios.


COMUNIDAD INDÍGENA XINKA DE JUMAYTEPEQUE




Esta comunidad se encuentra en el municipio de Nueva Santa Rosa del departamento de Santa Rosa en la costa pacífica de Guatemala. En este departamento, según el Censo de Población de 1994, cerca de un tres por ciento de su población era indígena, su población actual es de 28.653 habitantes[1]. El municipio fue creado en 1917 y tiene una superficie de 67 kilómetros cuadrados. Limita al norte con Casillas y Mataquescuintla; al este con Casillas; al sur con Cuilapa; al oeste con Santa Cruz Naranjo y Santa Rosa de Lima. Sus actividades económicas principales son agropecuarias (café, maíz, caña de azúcar, frijol) y artesanales (tejidos de algodón, muebles de madera, cuero, teja y ladrillo de barro, cohetería) y comerciales [2]. 

Según sus habitantes, el nombre Jumaytepeque tiene un origen tolteca: “tepeq, significa cerro y Jumay significa altura, vienen de alto de altura (...) y como aquí vino gente que se metió del norte (se refieren a migraciones provenientes del actual México), o sea nosotros los xinkas tenemos más rato que los de allá (...) esta gente se vino toda de allá para acá, por eso somos diferentes a los mayas.” 

De acuerdo a las tradiciones locales, a finales del siglo XVIII, las comunidades xinkas de esta región se integraban en seis cofradías. Mencionan que, para ellos la vida, desde la colonia, fue de sufrimiento. Por ejemplo, dicen que alrededor de 1800 “... la corona española exigía muchos tributos a los xinkas no así a los ladinos que no pagaban sus tributos y ellos tenían que sembrar cacao y arroz para pagarlos. Fue tanta la presión que tuvieron que refugiarse en las montañas para que las autoridades no los siguieran explotando.” 

El actual municipio de Nueva Santa Rosa formaba parte de los terrenos de la comunidad de Jumaytepeque. En 1916, los ladinos de entonces lograron la segregación de una parte del territorio para formar el nuevo municipio. Luego, “en tiempos del presidente Ubico, este les prometió que regresaría la parte del territorio de Nueva Santa Rosa para que Jumaytepeque se convirtiera en municipio, pero los habitantes dijeron que no porque en Jumay solo había como unos veinte ranchos de paja.” 


En la actualidad, esas tierras se encuentran en litigio ante los Tribunales de Justicia por reivindicación de derechos de propiedad. La comunidad desconfía de las autoridades judiciales que llevan el caso y alegan que el sistema de justicia no favorece los derechos de los indígenas pobres cuando la disputa es con “personas adineradas”. Por tal motivo, además plantearon su caso a la Dependencia Presidencial de Asistencia Legal y Resolución de Conflictos sobre la Tierra (CONTIERRA). Este caso, el más significativo que haya afrontado la comunidad respecto de sus tierras ancestrales ha seguido un proceso que demuestra las dificultades para que los derechos de una comunidad indígena a sus tierras, aún inscritos en el Registro de la Propiedad, sean reconocidos por el Poder judicial. Por esa razón, en adelante se describe la secuencia de este proceso:

·         En 1997, el representante legal de la finca El Jute, presentó una solicitud a la Dependencia Presidencial de Asistencia Legal y Resolución de Conflictos sobre la Tierra (CONTIERRA) para conciliar en un conflicto de tierras con la comunidad a la que acusaban de ocupar terrenos pertenecientes a El Jute.
  • En 1998, el mismo representante inició una demanda judicial por reivindicación de derechos de propiedad (juicio ordinario 88-98, oficial del Ramo Civil, Juzgado Segundo de la Primera Instancia de Santa Rosa).
  • En 1999, El Jute desiste de la mediación de CONTIERRA quedando el conflicto en manos de los tribunales de justicia.
  • El 10 de enero de 2000, el presidente de la Junta Directiva de la comunidad presentó un memorial al Juzgado de Primera Instancia Civil del departamento de Santa Rosa exponiendo la necesidad de solicitar al Instituto Geográfico Nacional (IGN) la definición de límites municipales pues los linderos de las fincas en cuestión coinciden con los límites entre los municipios de Santa Rosa y Casillas.
  • El 16 de marzo de 2000, el IGN informó al juez encargado del proceso que contaba con información del área datada en 1977 que debía actualizarse mediante un estudio registral y catastral cuyos costos debían correr a cargo de la parte solicitante.
  • El 16 de mayo de 2000, el Instituto Nacional de Bosques (INAB) a solicitud de El Jute, presentó al Ministerio Público de Cuilapa un informe de avalúo forestal indicando que el área en litigio había sido objeto de tala y quema de bosques naturales y reforestados por la finca y que el daño económico ascendía a 150.641,28 quetzales (oficio número 091-2000-DRS-IV-2, INAB).
  • El 28 de mayo de 2000, la Junta Directiva de la Comunidad presentó un memorial al Ministerio Público exponiendo que el día 26 de ese mismo mes, el propietario de El Jute en compañía de cuatro miembros de la  Zona Militar de Cuilapa, Santa Rosa tomaron fotografías de los comuneros que laboraban y realizaron disparos al aire.
  • El 22 de junio de 2000, el Juez de Primera Instancia de Santa Rosa solicitó al IGN una copia de la división entre los municipios de Casillas y Nueva Santa Rosa.
  • El 30 de julio de 2000, la Junta Directiva de la Comunidad presentó un memorial al Juez de Paz de Nueva Santa Rosa denunciando que animales de tiro propiedad de El Jute  se encontraban en la zona en litigio causando daños a los cultivos de café. Al mismo tiempo, denunciaron que el día 22 del mismo mes, se habían llevado a cabo disparos al aire presumiblemente por una patrulla de la Policía  Nacional Civil.
  • El 14 de septiembre de 2000, en las oficinas de CONTIERRA se llevó a cabo una reunión de conciliación entre las partes, cuyo objetivo fue promover el cese de las acciones violentas y la tala de árboles.
  • El 23 de septiembre de 2000, CONTIERRA visitó el área, constatando que el área tenía uso agrícola por comuneros que producían cultivos de subsistencia y  café.
  • El 6 de octubre de 2000, el juez nombró un ingeniero independiente que realizó una inspección de campo para definir el geoposicionamiento de los linderos de la finca El Jute.
COMUNIDAD INDÍGENA XINKA JUTIAPA


La comunidad se encuentra en la cabecera departamental y municipal del departamento de Jutiapa. El departamento de Jutiapa limita al norte con los departamentos de Jalapa y Chiquimula, al este con la República de El Salvador, al sur con el océano Pacífico y el departamento de Santa Rosa, al oeste con Santa Rosa. Según el  Censo de Población de 1994, cerca del 5% de la población del departamento era indígena.

En tiempos de la colonia, Jutiapa perteneció a la provincia de Chiquimula de la Sierra y posteriormente al departamento de Mita. Fue creado como departamento el 8 de mayo de 1852 con la villa de Jutiapa como cabecera. Se le dio el título de ciudad el 15 de septiembre de 1878. El 24 de noviembre de 1873, Jutiapa fue dividido creándose el departamento de Jalapa. La cabecera del municipio de Jutiapa se conoció como San Cristóbal Jutiapa durante el período hispánico. El municipio tiene una extensión de 620 kilómetros cuadrados y limita al norte con Monjas (Jalapa), El Progreso y Santa Catarina Mita (Jutiapa); al este con Asunción Mita, Yupiltepeque y el Adelanto (Jutiapa); y al oeste con Quesada (Jutiapa) y Casillas (Santa Rosa). Actualmente tiene una población de 109.910 habitantesSu producción agropecuaria se basa en caña de azúcar, maíz, frijol, tabaco, papa, maicillo y lenteja y ganado vacuno. También su producción artesanal es importante (cerámica tradicional, candelas, productos de cuero y sombreros, entre otros).


“La Comunidad indígena del municipio de Jutiapa, viene desde nuestros antepasados. Desde entonces viene poseyendo las tierras que tenemos de manera mancomunada, cada condueño tiene su documento de derecho de posesión de su parcela pero no es propietario ya que se basa en un régimen comunal.” De esta manera se expresa un miembro de la Junta Directiva actual. La firmeza de sus palabras no deja duda que para esta comunidad el derecho ancestral que tienen sobre sus tierras, legalmente adquiridas, significa el reconocimiento de un derecho histórico y de una identidad cuyo punto de partida es la tierra. Otro miembro de la Junta Directiva expresa que “Estas tierras pertenecían a los naturales desde la llegada de los españoles a Jutiapa, las primeras titulaciones vienen desde 1847 y en el año de 1891 es que se unifican las seis fincas rústicas en una sola. Desde entonces no han existido desmembraciones y ese es el problema que tenemos con las autoridades y particulares ya que existen títulos supletorios sin haber existido desmembraciones y el casco urbano de Jutiapa está dentro de los terrenos de la comunidad indígena de Jutiapa…”

La Comunidad de Indígenas de San Cristóbal Jutiapa nació como pueblo de indios perteneciente al corregimiento de Chiquimula de la Sierra. Su origen en tanto entidad territorial está en la adjudicación de tres caballerías hecha por la corona el 8 de mayo de 1610. Posteriormente, se sumaron 97 caballerías y 132 cuerdas el 9 de febrero de 1773, incluyendo la legua cuadrada del ejido de acuerdo a la ley 8a. título 3o. libro 6 de la Recopilación de Leyes de Indias. Esta legua de los ejidos o legua de resguardo, se constituyó mediante una ordenanza de ley dirigida a los subdelegados privativos de tierra para que se proveyera  y respetaran cerca de 38 caballerías para las comunidades indígenas con el fin que estas tuvieran las tierras de labranza necesarias. El 16 de julio de 1847 los pobladores adquirieron 143 caballerías adicionales de la finca El Sitio, una parte como compra de la  comunidad y otra como indemnización por  los perjuicios causados sufridos en la guerra de Malespin. Hasta el momento, el territorio sumaba 11.391 hectáreas (254 cab,17 mz).

En 1890 se realizó una remedida de los terrenos, debido al reclamo presentado por Don Domingo Ruiz, que aducía tener diferencias en cuanto a la ubicación de un mojón en el lugar denominado Salto del Suruy. Los ingenieros José María Saravia y Manuel Barrera de la Oficina de Ingenieros Revisores de la Sección de Gobierno y Justicia, coincidieron que en esa disputa, la razón asistía a los jutiapas. Esta nueva medición, realizada sobre el mismo terreno en posesión de los jutiapas, dio una superficie de 32.704 hectáreas (730 cab y fracción),  es decir que la parte titulada constituía la tercera parte de la medida real.  La medición fue aprobada el 9 de junio de 1891.

El 8 de octubre de 1891, el Presidente de la República Manuel Lisandro Barillas ordenó al jefe político y las autoridades de Jutiapa que respetaran la medida aprobada en favor de la Comunidad de Indígenas de Jutiapa, registrada el 20 de noviembre del mismo año (finca número 377, folio 502, libro 5 de Jalapa-Jutiapa). Ya en ese año, a raíz de esa medición, se presentaron ante el gobierno los siguientes reclamos de tierra:

Reclamante
Extensión
Finca La Acequia
736 ha (16 cab, 28 mz, 4.187 v2)
Municipio El Progreso
 563 ha (12 cab, 36 mz, 2.430 v2)
Hacienda Las Mayas
7.369 ha (164 cab, 31 mz, 9.856 v2)
Milicianos de la Laguna de Ayarza
                        30 ha (42 mz,  7.010 v2)
Finca El Sitio
   333 ha (7 cab, 28 mz, 8.095 v2)
Total
9.031 ha (201 cab, 40 mz,1.578 v2)
Fuente: Archivo general de Centroamérica (AGCA). Expediente de medidas Jutiapa. 1891, páginas 179-180.

La tierra es administrada bajo los estatutos aprobados el 4 de junio de 1930, fecha en la que la comunidad indígena obtuvo su personería jurídica. En el capítulo I, artículo 1, de los estatutos se establece que“la comunidad de indígenas del municipio de Jutiapa es un conglomerado de personas unidas por vínculos raciales e intereses comunes, asociadas, para la explotación de los terrenos de su propiedad, para la intensificación de la agricultura introduciendo nuevos sistemas de cultivo; para el desarrollo de la industria y para el mejoramiento cultural de sus asociados.” Toda transacción sobre la tierra debe estar apegada a los estatutos, y cuando se da, se concede el derecho de arrendamiento no el de propiedad. La comunidad  por medio de su Junta Directiva es la única que puede autorizar cualquier asunto relacionado con las tierras comunales.

La Comunidad Indígena está representada por una Junta Directiva electa cada cinco años en Asamblea General. De acuerdo a los estatutos debe nombrarse un representante por cada cincuenta condueños. Debido al crecimiento de la población, esto ya no es funcional, por lo que ahora están representados los condueños por caserío y cantón; habiendo 18 cantones y 372 caseríos. Para ser electo se necesita ser mayor de 30 años. La Junta Directiva estima el número de comuneros en cerca de 40.000.

Entre las obligaciones de la Junta Directiva, está la de convocar a las sesiones ordinarias y extraordinarias, velar por la conservación de las propiedades de la comunidad e incrementarlas, llevar registro de los condueños, velar por el exacto cumplimiento de los estatutos, promulgar un reglamento interno, nombrar a las personas que deban representar a la comunidad en cualquiera de sus asuntos particulares, administrativos y judiciales.

En los años setenta y ochenta, por el conflicto armado los comuneros “no podíamos ni abrir la boca, porque honestamente sufríamos mucho, entonces decimos, que gracias a Dios y a estos que lucharon por 36 años en la montaña, nosotros como campesinos comuneros, ya podemos reclamar nuestros derechos, porque la paz ya está y gracias a las entidades internacionales que están verificando que se cumplan los Acuerdos de Paz. Entonces es por eso que nunca pudimos tener una relación con alguna autoridad, porque ellos todo el tiempo lo han rechazado. Si nosotros los buscamos para dialogar, honestamente no nos aceptan; entonces ahorita me alegro mucho, que por primera vez está el representante de un alcalde aquí con nosotros, bienvenido y yo me alegro como junta directiva (...) esto se trata de sentarnos a negociar y buscarle la salida más viable a nuestros problemas.”

“Los indígenas siempre hemos sido marginados, pero agrego, gracias a Dios, que tal vez ya serán los últimos días, que Dios nos permita dejar en este mundo, o tal vez todavía podemos ver; que nuestros hijos puedan quedar con lo que dejaron los antepasados. Mi padre me contaba la historia cuánto sufrimos, el fue con el gobierno del general Justo Rufino Barrios, se presentaron, platicaban con él, le decía, el papá de Guido Méndez, don Juan Méndez, era un binomio que hacían los dos y ellos luchaban pero había mucho poderío (...) huían y huían, yo se, como decía, se escondían, porque el asunto era eliminarlos para que nunca presentaran lo que era la comunidad. Ahora nosotros estamos gozando de paz, ahora usted puede ir al diálogo, se puede legalmente platicar y creo que la comunidad es una institución que quiere el diálogo que se reconozca, nosotros somos pobres pero no nos aprovechamos de lo ajeno, somos sangre de aquellos que ya fallecieron, los que lucharon.”

La comunidad ha sido sistemáticamente objeto de despojo y usurpación de sus tierras comunales por parte de abogados y terratenientes. La forma más común de despojo ha sido por medio de la titulación supletoria. Esta figura jurídica constituye el eje alrededor del cual se ha dado la apropiación de tierras comunales escrituradas. Cabe señalar que en el AIDPI figura el compromiso de suprimir la titulación supletoria donde existan reclamos de las comunidades indígenas. En esta comunidad indígena, esa forma de titulación ha provocado la pérdida de significativas áreas de propiedad comunal. Estas titulaciones han sido avaladas por la municipalidad y por el juzgado del municipio.

Comunidad Indígena Xinka de San Juan Yupiltepeque

Esta comunidad, cuya superficie es equivalente a la del municipio del mismo nombre, se encuentra en el departamento de Jutiapa. Se encuentra a una altitud de 1.040 msnm y su clima es templado. Limita al norte con Jutiapa; al este con Asunción Mita y Atescatempa; al sur con Jerez; al oeste con Zapotitlán y El Adelanto, todos del departamento de Jutiapa. La población del municipio es de 13.079 habitantes, la mayoría dedicados a la agricultura (café, maíz, frijol, sorgo, arroz y sandía, en orden de importancia). Las tierras del municipio son administradas por la Comunidad Indígena de San Juan Yupiltepeque. Lo que hoy se conoce como el municipio de Yupiltepeque, tiene un origen prehispánico. De acuerdo al señor Lucio Ventura, el nombre de Yupiltepeque viene del dialecto pipil-xinka, donde yupil significa pueblo de flores y tepeq, cerro de la deidad. Otra versión afirma que el nombre refiere al cacique Tepoc, que habitaba en la cima del cerro de los pipiles, actualmente aldea Pueblo Viejo.

Las tierras comunales de Yupiltepeque tienen su origen en la cédula real del 2 de agosto de 1664, mediante la cual el rey las otorgó para el asentamiento del pueblo de indios de Yupiltepeque (área de las actuales aldeas de Pueblo Viejo, El Sillón, Las Brisas, El Tetunte, El Sauce, El Llano, El Calvario, Las Lazas y La Perla). Posteriormente, el 12 de agosto de 1879,  las cofradías locales (San Nicolás, Santa Cruz, San Juan, Virgen de Concepción) recaudaron los fondos necesarios que de acuerdo a la tradición oral provinieron de la venta del ganado de los pobladores, pudiendo adquirir del gobierno de Justo Rufino Barrios las tierras donde se asentaron las aldeas El Jícaro, Estanzuela y El Amatillo. Ambas propiedades fueron unificadas el 22 de abril de 1881 e inscritas en el año de 1910, constituyéndose en lo que actualmente se conoce como el municipio de San Juan Yupiltepeque.

La comunidad xinka de San Juan Yupiltepeque posee en propiedad comunal una extensión de tierra de 5.821,12 hectáreas (129 cab, 44 mz y 9.910 v2) según la escritura pública número 5.475, folio 55, libro 34 del Registro General de la Propiedad. Esta propiedad ha sido administrada en forma comunal de acuerdo a los estatutos establecidos en el Acuerdo Gubernativo del 29 de marzo de 1944, que establecieron tres categorías de explotantes: i) propietarios (de forma colectiva), ii) condueños (poseedores), iii) Extraños (arrendatarios).

“Según decreto de gobierno del 23 de febrero 1848, del departamento de Mita se dividió en tres distritos para su mejor administración, los cuales eran Jutiapa, Santa Rosa y Jalapa, quedando Yupiltepeque dentro de la jurisdicción de Jutiapa. Estos distritos dejaron de existir el 9 de octubre de 1850, cuando por decreto de Gobierno los poblados volvieron a sus antiguas jurisdicciones. El 8 de mayo de 1852 se emitió el decreto gubernativo que creó el departamento de Jutiapa, entre cuyos poblados se mencionó a Yupiltepeque.

Los xinkas de Yupiltepeque en relación con la tierra

Los xinkas de Yupiltepeque han mantenido en propiedad comunal 129 caballerías, 44 manzanas y 9.916 varas cuadradas de terreno, según la escritura pública 5475, folio 55 del libro 34 inscrita en el Registro General de la Propiedad.  Tierra que han administrado de una manera muy especial bajo su propia normativa establecida en el Acuerdo Gubernativo de fecha 29 de marzo de 1944 que contiene los estatutos de esta comunidad indígena. Para los efectos legales de acuerdo a los estatutos de esta comunidad indígena en relación a la tenencia de tierra se consideran tres categorías: colectivo-propietario, condueño-poseedor y extraños-arrendatarios.

La propiedad comunal data del 2 de agosto de 1664 de conformidad con las escrituras que existen, cuando el rey de España por gestiones de los primeros pobladores indígenas donó la primera fracción para la constitución del pueblo de Yupiltepeque. La segunda fue una compra que se efectuó el 12 de agosto de 1879 al gobierno de Justo Rufino Barrios, con la cual se formaron las aldeas de El Jícaro, Estanzuela y El Amatillo.  La compra de esta fracción la llevaron a cabo las cofradías de San Nicolás, Santa Cruz, San Juan y Virgen de Concepción, para lo cual tuvieron que vender la lana del ganado de su propiedad. La primera fracción de tierra adquirida es la que hoy integran las aldeas de Pueblo Viejo, El Sillón , Las Brisas, El Tetunte (ahora San José Vista Hermosa), El Sauce, El Llano, El Calvario, Las Lajas y la Perla. El 22 de abril de 1881 se obtuvo un solo título que une las dos fracciones en el Registro General de la Propiedad. El 29 de marzo de 1944 fue reconocida por el Estado la normativa propia de la administración de esta tierra.

La Comunidad Indígena Xinka de San Juan Yupiltepeque es la expresión organizada de los indígenas que pueblan el municipio. Aunque desde el siglo XVI reconocen una historia organizacional, la forma actual de la comunidad data de la década de 1920 y fue legalizada el 29 de  marzo de 1944. Sus estatutos dicen que “la Comunidad Indígena de San Juan Yupiltepeque, Jutiapa, es un conglomerado de personas unidas por vínculos raciales e intereses comunes, asociados para conservar los bienes que constituyen el patrimonio de la misma, para la explotación de sus terrenos, intensificación de la agricultura, desarrollo de la industria y mejoramiento cultural de los asociados.”


La Junta Directiva está compuesta por siete miembros que permanecen en sus funciones por un período de dos años. Cuenta con dos representantes por aldea que están al tanto de los problemas respecto a la tierra. Los estatutos de la comunidad desempeñan un papel importante en la regularización de las tierras comunales, ya que todos los condueños, poseedores y usufructuarios de terrenos se someten a sus disposiciones. Los derechos de posesión de los comuneros, así como sus transacciones de compraventa están regidas por las mismas normas.

Los comuneros pagan un derecho anual, de acuerdo a la extensión de terreno que han declarado como posesión. No existe certeza sobre la superficie de tierra en manos de cada comunero, por lo que la Junta Directiva piensa realizar un censo de tierras. De esta manera podrán estimar exactamente el derecho anual y regular herencias, traspasos y arriendos, entre otros actos.

Alguien que no es de la comunidad únicamente puede explotar tierras bajo la figura de arrendamiento. Si un extraño contrae matrimonio con una mujer de la comunidad, tiene derecho a trabajar tierras de la comunidad, pero se trata únicamente de un derecho de uso. Los hijos heredan el derecho de posesión de la parcela. Cuando no hay herederos, las parcelas regresan a la propiedad de la comunidad. En relación a la tenencia de la tierra ésta se encuentra distribuida de la siguiente manera: un 98% es propiedad comunal y el restante dos por ciento se considera 

Comunidad Indígena Xinka El Pajal, Las Lomas de Chiquimulilla

Esta comunidad habita en el barrio de San Sebastián en la ciudad de Chiquimulilla, cabecera del municipio del mismo nombre en el departamento de Santa Rosa en el pacífico de Guatemala. Está formada por cerca de 200 familias que son a la vez condueños de un terreno comunal ubicado a cinco kilómetros de la ciudad con una superficie de 270 hectáreas (6 cab). Su título de propiedad comunal data de 1889 y está inscrito en el Registro de la propiedad (números 1227 y 344, folios 215 y 76, libros 48 y 23 de Santa Rosa).

 En Chiquimulilla existen dos barrios indígenas: Santiago y San Sebastián. Ambos poseían terrenos comunales, los indígenas de Santiago poseían El Astillero (1,5 caballerías equivalente a 67,5 hectáreas) situado en las tierras bajas del municipio y San Sebastián, El Pajal que aún conserva. En la década de 1960, El Astillero fue parcelado por el Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) y entregado a sus antiguos comuneros y otros beneficiarios. El hecho que ambos barrios poseyeran terrenos comunales en áreas distintas definió un sistema de intercambio de productos basado en la complementariedad. El Astillero estaba ocupado por bosques de especies maderables y en El Pajal crecían gramíneas que se utilizaban para construir los techos de las viviendas. En consecuencia, San Sebastián trocaba paja para techo por madera para construir las casas con Santiago. Los bejucos (llamados localmente tripe vieja) que eran el otro material de construcción de la arquitectura tradicional se obtenían también mediante intercambio con la finca San Bernardo colindante con El Pajal. Las tierras no se utilizaban para cultivo y constituían la reserva de material de construcción para comunidades indígenas urbanas dedicadas a la agricultura en tierras propias o arrendadas y otros empleos urbanos. Hasta la década de 1960, estos barrios indígenas se caracterizaban por sus viviendas de madera con techo de paja y con una estructura amarrada con bejucos. En verano, los incendios frecuentemente afectaban gran cantidad de viviendas y esto provocó paulatinamente la sustitución de los techos por láminas de metal y, al parcelarse El Astillero y perderse el sistema de intercambio de materiales, con paredes de bloques de concreto.

Ambos terrenos, desde el siglo XIX, y antes según la memoria local, eran administrados por un principal electo por la comunidad que permanecía un año en su cargo, pudiendo ser reelecto. Este principal tenía a su cargo la gestión de la tierra, la asignación de sus productos, la administración del intercambio y la resolución de conflictos entre los comuneros. Para ello, contaba con una normativa consuetudinaria no escrita pero legitimada por la costumbre y la memoria local.
principal, definía también la fecha en que “al toque del pito y el tambor”, los comuneros debían reunirse a limpiar los mojones del común, circundado por un muro de piedra en la mayor parte de su circunferencia. Una de las funciones del principal era la custodia de los títulos de propiedad comunal de 1889.

A principios de la década de 1970, Miguel Ángel García, principal de San Sebastián, preocupado por los incendios y el riesgo en que ponían la integridad de los títulos de propiedad decidió depositarlos en la municipalidad de Chiquimulilla, en cuyos archivos podrían estar protegidos. En 1980, los comuneros decidieron mejorar el camino desde el barrio San Sebastián hasta el terreno comunal y para ello solicitaron un préstamo de maquinaria a la Dirección General de Caminos. Recolectaron 17.500 quetzales y con ellos pudieron pagar combustible, salarios de los trabajadores de caminos que junto con su trabajo, permitió la construcción del camino hacia el común que es mantenido por los comuneros. En 1987, la comunidad gestionó un proyecto de agua potable para el cual debían obtener un derecho de paso cruzando la finca Tierra Grande Alta la que, a cambio, les solicitó otro derecho de paso que debía inscribirse como escritura de servidumbre. Al iniciar los trámites para esa escritura, en 1990, se percataron que El Pajal había sido inscrito a favor de la municipalidad durante el tiempo que esta había tenido sus títulos en depósito. Allí inició una lucha por la recuperación de derechos que culminó en 1995 cuando la municipalidad les reintegró sus títulos comunales.

Entre 1954 y 1995, cuando se firmó el AIDPI, los gobiernos militares y la guerra constituyeron un obstáculo para que la comunidad se pudiera reunir y tomar decisiones sobre sus tierras comunales, también para organizarse como comunidad indígena Xinka. Sin embargo, en 1980, decidieron sustituir el antiguo sistema de administración a cargo de un principal, por una Junta Directiva responsable del terreno del “pueblo indígena de Chiquimulilla” como reza la escritura de 1889. Esto, como una respuesta a los cambios sociales y productivos que enfrentaba la comunidad. Con la pérdida del sistema de intercambio las transformaciones en la arquitectura tradicional, la presión sobre la tierra y la invasión de las gramíneas tradicionales por pastos más agresivos , las tierras de El Pajal habían comenzado a ser cultivadas desde principios de la década de 1970 y era preciso un sistema de gestión capaz de manejar una mayor complejidad de uso y derechos. La Junta Directiva se constituyó basándose en una reglamentación que recoge los lineamientos generales del sistema consuetudinario que manejaban los principales pero aún rigiéndose cotidianamente por las normas no escritas que legitimó el derecho local de tierras durante generaciones. 

Actualmente, la comunidad indígena xinka de San Sebastián mantiene su terreno comunal asignado en usufructo a sus comuneros que lo explotan siguiendo las normas definidas por su derecho consuetudinario. Una caballería y media continúan como bosque comunal y se ha reforestado con pinabete media caballería más con el propósito de proteger fuentes de agua y disponer en el futuro de productos del bosque. Para no repetir la experiencia de El Astillero, la comunidad no permite la construcción de viviendas en el común y solo tres familias han sido autorizadas a vivir allí, responsabilizándose además de cuidar los cultivos de los otros comuneros. Aunque disponen de títulos de propiedad legalmente inscritos, al igual que las otras comunidades xincas, afrontan invasiones de tierra por parte de finqueros colindantes que no reconocen sus derechos y cuentan con poco apoyo de las autoridades judiciales.

Los xincas de San Sebastián participan activamente en el proceso de recuperación de su identidad étnica junto con las otras comunidades y han constituido grupos de estudio sobre la lengua, las tradiciones y sus normas consuetudinarias de gestión territorial.

Comunidad Indígena Xinka de San Carlos Alzatate


El territorio en donde se encuentra en territorio Xinka por algunas evidencias: Los linderos de los terrenos están señalizados con zanjas y por el tapado negro que usan algunas mujeres de las comunidades vecinas. Estas dos son parte de esta cultura. En San Carlos Alzatate es el municipio de Jalapa, en el existen ancianos que hablan todavía la lengua Xinka. 
Acompañado de su clima frío y nuboso y de sus comunidades Xinka y Pocoman de ellas es una muestra de su cultura y tradiciones.
El terreno xinka usted además de observar y estudiar su flora y fauna, la que es abundante y específica de la Zona de Vida Bosque Muy Húmedo Montano Bajo Subtropical, en el Cerro Miramundo. 
unicipio del departamento de Jalapa. Se encuentra ubicado en la parte sur oriental del departamento, su extension territorial es de 25 km2. Dista de la cabecera departamental Jalapa 54 km. Las coordenadas de localizacion del centro urbano son: latitud 14° 29’ 50” N; longitud, 90º 03’ 27” O y 1,720 MSNM. Celebra su feria patronal en honor a San Raymundo el 15 de marzo.
Fue creado el 2 de marzo de 1860, siendo sus primeros habitantes los indigenas que habitaban la aldea Alzatate en la hacienda El Potrero Grande, la cual pertenecia al departamento de Santa Rosa, esta fue dividida en sectores y el municipio recibio el nombre de Santa Cruz Alzatate; luego en honor a la imagen de San Raymundo de Peñaforth, se asigno el nombre de San Raymundo Alzatate a quien se le conoce como patrono del pueblo. En 1938 el intendente de este
municipio, Tiburcio Santiago, lo denomino con el nombre de San Carlos Alzatate, como se le conoce actualmente.
En su territorio se eleva el volcan Alzatate, con 2,050 metros de altura y el Cerro Miramundo, importante punto de repeticion y emision de sistemas de telecomunicaciones del pais.
Sus cultivos basicos son el maiz, frijol, trigo y frutas como duraznos, granadillas y anonas. Entre las artesanias se destacan la ceramica tipo alfareria, jarcia, muebles sencillos de madera, articulos de palma como escobas, trenza y sombreros de palma, cereria, trabajo del cuero, ladrillos y tejas para la construccion.

Comunidad Indígena Xinka de San Luis Jilotepeque, Jalapa



En la localidad de San Luis Jilotepeque han coexistido dos culturas que, sin embargo, a lo largo del tiempo no se han fusionado de una manera directa, cosa que ha sido de fuertes estudios por investigadores como Melvin Tumin y John Gillin. Estas dos culturas son los ladinos y los indígenas de la etnia Xinka y pocomames. acerca de los Pocomames: según domingo de Juarros “consta por los manu y mayas tambien, scritos de D. Juan Torres hijo, y de Juan Macario nieto del rey chignaviucelut, y de D. Francisco Gómez, primer Ahzib Kiché, que los citados tultecas eran de la casa de Israel, y que el gran profesa Moisés los sacó del cautiverio en que los tenía el faraón, y que habiendo pasado el mar rojo se dieron a la idolatría y que persistiendo en élla, no obstante las amonestaciones del celoso Moisés; o fuese por no sufrir las reprehensiones de este legislador o por temor de que los castigase, se apartaron de él y de sus hermanos y se trasladaron de otra parte del mar a un lugar que llamaron siete cuevas, es decir de las riberas del mar bermejo a lo que ahora es parte del Reinó mexicano, donde fundaron la célebre ciudad de Tula.


El primer jefe que capitaneó y condujo esta gran turba del uno, al otro continente fue Tanub, tronco de la familia de los reyes de Tula y del Quiché y el primer monarca de los Toltecas.. .el 5to. Nimaquiche…sacó de Tula a estas gentes, que se habían multiplicado en extremo y las capitaneó del reino mexicano, a este de Guatemala…vinieron con Nimquiché tres hermanos suyos y convenidos entre sí estos cuatro hermano, dividieron la región,…el señorío de los mames comprendía lo que al presente es el partido de Huehuetenango, parte de Quetzaltenango, y la provincia de soconusco, pues en todas estas partes la lengua Mam o Pocomam es la materna. mas lo que hace notable fuerza en este particular es, que la lengua Pocomam se habla como propia en pueblos muy distantes de las provincias de los mames, como son Amatitlán, Mixco y Petapa, en la provincia de Sacatepéquez, Chalchuapa República de el Salvador, Mita, jalapa y Jilotepeque, en la de Chiquimula.”

Entonces los primeros pobladores de San Luis Jilotepeque, pertenecían a la etnia Pocomam. según Rubén Reyna en su libro la ley de los santos, cintando a Carrillo Ramírez, 1927, Pág. 13: “hay referencia de los Pocomames como miembros de las tribus de Tecpán, en el área de la Verapaz; hoy en día esta población está comprendido en los departamentos de Guatemala, Sacatepéquez y Chiquimula”. a su vez citando a Carrillo Ramírez, John Gillin menciona que: ” los Pocomames habiendo vivido en la región de Verapaz y habiendo fundado la ciudad de Nimpokum controlaron la región del río Motagua pero fueron sacados de ésta por los Pokonchí y de allí se establecieron en los valles de Mixco, Petapa, Chalchuapa y San Luis Jilotepeque”.

Esta expulsión explica el hecho de que las áreas actuales de Jalapa, Mixco y Chinautla así como las localidades ubicadas al pié del volcán pacaya, es decir, Amatitlán, Petapa y Palín, son centros de población nativa, que están emparentados lingüísticamente.

Según Claudia Dary y Araceli Esquivel, haciendo referencia a miles, l983, pp.22: “a la llegada de los españoles el área Pocomam era mucho más extensa, sin embargo después de la colonia ésta se fue contrayendo, de tal manera que en el siglo XVI los hablantes de pokom se ubicaban al sur del río Motagua. tenían como vecinos al norte a los Chortis, y al sur a los Pipiles y Xinkas, en la parte suroccidental del Salvador existían algunos pueblos pequeños Pocomames como Chalchuapa en un área que era fundamentalmente dominio pipil. se atribuye a los Pipiles asentados en la cuenca del Motagua, particularmente en Acasaguastlán el haber separado el grupo pokon en varios pueblos (norte y sur). el Pockom o Pokomam es probablemente la lengua que ,más padeció el contacto con el castellano, ya que perdió un gran territorio de influencia, un territorio que no sólo ganó el castellano, sino también el Chortí, el Xinka y el Náhuatl. (solano, 1974,pp.216)”.

Al poniente de la actual cabecera municipal existen restos de una antigua población que hace pensar que fue allí donde se establecieron los primeros ocupantes de estas tierras. este lugar fue visitado por el lic. Antonio Goubaud carrera, quien hizo una breve reseña indicando que allí se encuentra el sitio arqueológico el Durazno, que posee ruinas que en la actualidad son una serie de montículos que se cree sean tumbas y son la única prueba de lo anteriormente expuesto. por la situación en posición estratégica de lo que se conoce como sitio arqueológico el durazno, probablemente pertenezca a la época histórica, las pirámides gemelas que existen aquí tal vez den un indicio de la influencia tolteca en este sitio.

ACERCA DE LOS LADINOS

Los primeros pobladores ladinos de San Luis Jilotepeque, por simple deducción no pudieron existir antes de 1530, ya que fue en este año en que llegaron los conquistadores. sin embargo, en el año de 1769 el arzobispo Cortes y Larraz, en su “descripción geográfica y moral de la diócesis de Guatemala” menciona al poblado con habitantes únicamente de raza indígena. no se tiene registro de la fecha exacta en la que ya existían ladinos en San Luis, esto, a raíz de que las familias de esta raza no tienen genealogía o tradiciones que vayan más allá de 120 años atrás. entonces se deduce que la población ladina empezó a habitar o simplemente a ser significativa hace 150 años aproximadamente.

CONQUISTA Y COLONIZACIÓN

Estas tierras pertenecían a los dominios del Cacique Mictlán en el período prehispánico, donde don Pedro de Alvarado logró dominar cuando envió a los capitanes Juan Pérez Dardón, Sancho de Barona y Bartolomé Becerra, que con superiores trabajos, obedeciendo el mandato real sometieron los ánimos belicosos de los indios de estos poblados; pero habiéndose sublevado por el yugo intolerable de un gobernador ambicioso, Francisco de Orduña, fue necesario para apaciguarlos, enviar a los capitanes Hernando de Chávez y Pedro de Amalín, a cargo de setenta infantes treinta caballos y cuatrocientos indios Tlascaltecas, Cholutecas y Mexicanos, todos amigos que siempre se conservaron leales; quedando el poblado sometido nuevamente en abril de 1,530.

Otra versión obtenida del libro del cabildo 1, folio 162 citado por John Gillin, menciona que: la conquista fue en agosto de 1530, luego de la victoria española sobre el “rey” de Esquipulas en abril del mismo año. a Hernando de Chávez, aparentemente le fue entregada en encomienda San Luis Jilotepeque que en 1551 fue hecha parte del corregimiento de Chiquimula .

Se conocen como cargos gubernativos y administrativos a: gobernador, corregidor alcalde ordinario, alcalde 2do. secretario, justicia mayor, cabildo escribano y el agrimensor, encargado de las mediciones de las tierras, las cuales estaban dividas como ejidos, sus propietarios eran todos de origen español, los indios se encargaban de trabajarlas. la influencia de la conquista es notoria en san Luis Jilotepeque ya que en el siglo XVIII los indígenas pocomames de Jalapa hablaban casi con exclusividad.

FUNDACIÓN DEL POBLADO DE SAN LUIS JILOTEPEQUE

Vestigios de valor histórico, evidencian que la antigua ciudad indígena de Jilotepeque se ubicó originalmente al poniente de la actual cabecera municipal en lo que actualmente se reconoce como el sitio arqueológico el durazno y que hoy pertenece al municipio de San Pedro Pinula y del que se sabe ha tenido nombre desde tiempo prehispánicos. Según Domingo Juarros, “pero hallándose bastantemente revuelta y perturbada la capital por los años de l530, con la venida y extraños procederles del visitador Orduña, muchos pueblos y entre ellos los del partido de Chiquimula tomaron ocasión para sacudir el yugo de los españoles, y recobrar su independencia. sin embargo de que cuando llegaron estos avisos a Guatemala, se hallaban sus vecinos en la mayor opresión; compelidos del celo de la gloria de dios, y servicio del rey, trataron de poner en su sujeción y obediencia a los alzados.

Nombraron se para cabos de esta peligrosa jornada a los capitanes Hernando de Chávez y Pedro de Amalín, los que con la mayor brevedad salieron con su ejército y se dirigieron sé al gran pueblo de Esquipulas, objeto principal de esta expedición.. de esta suerte quedó sujeta a los españoles la provincia de Chiquimula por abril de 1530. Posterior al sometimiento de los indios que finalmente se dio en el año de 1530, el pueblo es fundado como partido de curato. la colonización ocurrió en los años subsiguientes a esta fecha de fundación, época en la que san Luis jilote peque perteneció al corregimiento de Chiquimula, llegando a ser cabecera de curato.

En el año de 1873 San Luis Jilotepeque pasó a formar parte del recién formado departamento de Jalapa, por decreto gubernativo No. 170, emitido el 24 de noviembre del mismo año, durante la administración del general Justo Rufino Barrios

Comunidad Xinka de Guazacapán





Etimológicamente su nombre es de origen azteca de las palabras Guat Sacat Apant que traducido seria Río de Zacate.

El señorío Xinka de Santa Rosa, fue el más aguerrido y valiente durante la conquista española en el siglo XVI. El conquistador Pedro de Alvarado los tomó como esclavos para la reducción militar de Cuzcatlán en la actual República de El Salvador. De este hecho se deriva el nombre del pueblo, el río y el puente Los Esclavos, en el municipio de Cuilapa. Hay testimonios de que estos indígenas fueron los primeros esclavos formalmente asignados por los conquistadores en el paraje que actualmente lleva ese nombre.

Después que Pedro de Alvarado conquistó Itzcuintlán (actualmente Escuintla), se dirigió por el Sur conquistando luego a Taxisco, atacando rápidamente a Guazacapán, pensando sorprender a sus pobladores, pero estos, ya prevenidos habían centrado un gran número de guerreros, mostrando una dura batalla a los conquistadores, quienes luego decidieron atrasar sus objetivos(aproximadamente año 1525), regresando un año después(aproximadamente año 1526), conquistándola entonces con poca resistencia.



El comercio y la fertilidad de sus tierras trajeron la importancia económica a la región que es un importante punto de tránsito comercial, por ser paso obligado de las mercancías procedentes de Honduras y El Salvador.

En 1825 la Asamblea Nacional Constituyente dividió el estado de Guatemala, en siete departamentos, siendo el tercero el de Guatemala-Escuintla, integrado por los pueblos de Guatemala, Escuintla y Guazacapán, subdividiéndolo en siete distritos, entre los que figuraba Cuajiniquilapa (actualmente Cuilapa), que luego pasó a ser la cabecera departamental.

Para mejorar la administración, en 1848, el gobierno dividió al departamento de Mita en tres distritos: Jutiapa, Santa Rosa y Jalapa. Más adelante, por Decreto del 8 de mayo de 1852, se decidió a crear el departamento de Santa Rosa como se encuentra actualmente.

Comunidad Xinka de San Juan Tecuaco




San Juan Tecuaco

Tiene una extensión territorial de 80 kilómetros cuadrados, una altura de 475 metros. La economía del lugar se basa en la producción agrícola. ganadera, de maderas preciosas y cultivo de tule para artesanías.
Se trabaja la jarcia, madera, cerámica, palma, cerería, talabartería y la producción artesanal de materiales de construcción.
San Juan Tecuaco es un municipio en el departamento de Santa Rosa de GuatemalaUbicado en el sudeste de Guatemala y se puede llegar porcarretera internacional de Guatemala la cabeza hacia el sur hastala ciudad de Escuintla, y luego hacia el Este de Chiquimulilla(Santa Rosa) seguir adelante hasta que cerca de 10 km. a lacabeza a la izquierda de norte a Nancinta, y luego hacia el norte San Juan Tecuaco de cerca de 22 kilómetros, pero no hay ningún campo del aéreo, solo de  tierra. 
La comunidad Creada en mediados del 1600  al 1800por los Xinkas casi extingsu habla indígena es el xinka,  Es un pueblo muy humilde que no se reconocen como xinkas y la forma en que viven es de acuerdo a la madre naturaleza, el nombre significa Tcuaco Tec tex = (serpiente), y uaco = cuacl (piedra) o el lugar de la serpiente de piedra. con 82 klmt cuadrados y rodeadaal oeste y al sur con Chiquimulilla, al este con Oratorio y Pasacoal norte con Santa María Ixhuatán. 
Las mujeres Xinkas de San Juan Tecuaco, además de sus responsabilidades en el ámbito doméstico, elaboran artesanías, cuya materia prima proviene de fibras vegetales obtenidas a partir de la planta del tule.  La elaboración de artesanías de tule es una herencia ancestral entre mujeres, transmitida de madres a hijas.  En el municipio, practican la elaboración de artesanías desde las ancianas hasta las niñas. Se encontró que el grupo de mujeres artesanas no estaba organizado, únicamente, tenían una división del trabajo con fines de comercialización, la que se encontraba muy poco desarrollada. se ha logrado caracterizar los productos artesanales; analizar la situación


Comunidad Xinka Santa Maria y Santa Anita Nixtikipake Ixhuatan

Santa María Ixhuatan es un pueblo que organizaron los españoles durante la colonia y al que le dieron el nombre de TODOS LOS SANTOS ISGUATAN, con el que figura en el índice alfabético de las Ciudades, Villas y Pueblos del Reino de Guatemala, dependiente del curato de Xinacatán, en el partido de Guazacapan.

No aparece en cambio entre los pueblos del Estado de Guatemala que se repartieron en circuitos para la administración de Justicia por el Sistema de Jurados que se decretó el 27 de agosto de 1,836, pero si está entre los municipios que formaban el Departamento de Santa Rosa al promulgarse la Constitución de la Republica de Guatemala de 1,879.

El origen de su nombre viene de Ixhuatan que significa Ixhuatl = palma o palmeras; Tlan = sufijo de locativo lo cual puede traducirse como “ Lugar de Palmeras” (familia: palmaces). Título en lengua Xinka: Szampiyá.

En 1,835 fue creado como municipio del Estado de Guatemala en 1,836, aparece como municipio del departamento de Santa Rosa estado ubicada en su cabecera municipal donde actualmente se encuentra. Según acuerdo del 27 de enero de 1,875, se separa del municipio de Santa María Ixhuatán, la comunidad de Santa Anita Nixtiquipaque para formar un nuevo municipio, ubicado en su cabecera municipal en dicha comunidad, predominando en este nuevo municipio la cultura Xinka, pero en 1,937 para a integrar nuevamente como Aldea del municipio de Santa María Ixhuatan, regresando todos los libros de Registro de nacimiento, defunciones, cédulas y matrimonios así como los de matrícula de tierra a la municipalidad de Santa María Ixhuatan.

Es importante hacer mención que Santa María Ixhuatán, tenía dentro de su territorio tres fincas, La Finca Santa Bárbara registrada como Finca Nacional, donde hoy se encuentran asentadas las comunidades (aldeas), aldea Santa Bárbara, aldea El Cuje, aldea El Zapote, aldea El Pital, aldea Los Achiotes, aldea El Irayol y los caseríos de El Zaral, Los Amates y el Renacimiento, así como también la finca La Gloria y caserío Chanchonjo. Otra de las fincas es la Finca Nacional Chuchuapa, la cuál fue entregada a una Cooperativa Agrícola, quedando un área para los comuneros donde actualmente se encuentra la aldea Chuchuapa.

El territorio del municipio se encuentra registrado en el registro de la Propiedad Inmueble a nombre de la Municipalidad , por lo que sus habitantes únicamente son poseedores usufructuarios que viven en tierras ejidales del municipio, lo que no les permite poder registrar la propiedad sobre los inmuebles que poseen.

El Título de Propiedad que fue otorgado por el Estado de Guatemala a la Municipalidad de Santa María Ixhuatán, se encuentra escrito en Lengua Xinka Szampiyá.